Miguel Martín: «El objetivo es llenar laTrinidad con jóvenes nombres de jazz y lo estamos consiguiendo»

Miguel Martín con el cartel realizado por Roskow, entre dos de los escenarios del Jazzaldia, el teatro Victoria Eugenia y la zona del Kursaal.
Miguel Martín con el cartel realizado por Roskow, entre dos de los escenarios del Jazzaldia, el teatro Victoria Eugenia y la zona del Kursaal. / MIKEL FRAILE
Miguel Martín (Director del Jazzaldia):

Gregory Porter ya ha agotado las entradas y Macy Gray y Herbie Hancock están a punto. El Jazzaldia comienza el jueves de nuevo con el respaldo del público

RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN.

El viernes se pondrá en marcha de lleno la 52 edición del Jazzaldia, pero el jueves ya se celebrará una sesión inédita en la playa de la Zurriola, con el espectáculo 'Poem of a Cell: Triptych of Love and Ecstasy', que aúna el cine y la música en directo a lo grande.

- El Jazz Band Ball marca siempre el comienzo, pero este año hay un prólogo muy especial, el jueves, con el espectáculo 'Poem of a Cell: Triptych of Love and Ecstasy' en la playa de la Zurriola. ¿Cómo y por qué se gestó?

- Es la obra de un artista que goza de todos nuestros respetos, Stefan Winter, que puso en marcha en su día el legendario sello discográfico JMT, que descubrió a Uri Caine, Steve Coleman, Dave Douglas, Cassandra Wilson y muchos otros nombres importantes del jazz actual. Posteriormente fundó Winter & Winter, un sello en el que además de cuidar enormemente la presentación de los discos está trabajando por delante de su época en crear relaciones entre el jazz, la música clásica y la música tradicional de todas las partes del mundo. Cuando nos hizo esta propuesta visual y musical, ya en 2015, nos interesó muchísimo. El proyecto fue creciendo, y aunque en principio estaba pensado para un formato más pequeño, Stefan Winter vio el escenario de la playa y nos pidió que lo lleváramos ahí. Así que es un espectáculo 'arty', que investiga en las relaciones entre la música y la imagen, interdisciplinar, pero al que le damos un gran formato, cerca del mar, con una pantalla y un escenario de grandes dimensiones. El Jazzaldia no tiene que ser solo un espacio lúdico, también debe estar comprometido con propuestas como esta.

«El Jazzaldia es lúdico pero también comprometido con un espectáculo 'arty' como el del jueves»

«Herbie Hancock, que es el superventas de esta edición, viene en su faceta eléctrica y más accesible»

«Con las nuevas medidas, el público va a estar más cómodo en la 'Trini', pero habrá menos espectadores»

«No renuncio a los sitios pequeños y con magia como San Telmo, aunque se agoten las entradas»

- ¿Pero en qué consiste el espectáculo?

- Stefan Winter ha estado filmando por todo el mundo, de Europa a Japón y de Irán a Zanzíbar o Turquía. El espectáculo parte de una sucesión de imágenes como reflexión audiovisual en torno al amor, el éxtasis místico y las religiones. Hay imágenes que nos pueden chocar y otras que son de una belleza sobrecogedora, sobre tres pantallas al mismo tiempo, con un total de 26 metros de ancho sobre el Escenario Verde, y los músicos en la penumbra.

- ¿Y cómo es la parte musical?

- En total habrá 42 músicos en escena, partiendo de la orquesta Forma Antiqva de los hermanos Zapico, especialistas en música barroca y prebarroca. A su alrededor se colocan los pianistas Fumio Yasuda y Uri Caine y una fila de cantantes, también está el clarinetista Joachim Badenhorst y Rajab Suleiman con su qanun o salterio. Y en una tercera fila está el coro de Munich Kettwiger Bach Ensemble y el bajo y la batería del trío de Uri Cane. Winter dice que ahí estará reunida la música de los últimos 400 años. Es una propuesta retadora. Va a ser la primera vez que se vea esta versión íntegra del espectáculo.

- También unas horas antes del Jazz Band Ball, el viernes, se abre el ciclo del Kursaal con Wayne Shorter.

- Es una de las grandes leyendas que quedan de la historia del jazz y que se mantiene al 100%. Su cuarteto es algo único en cuanto al nivel de complejidad armónica y artística, y no podíamos perdérnoslo, solo tenía esa fecha y al día siguiente se va a Estados Unidos.

- Curiosamente Herbie Hancock, otro pilar del mítico quinteto de Miles Davis, estará ahí tres días más tarde, y también con una propuesta muy avanzada.

- Sí, con la diferencia de que Hancock mantiene simultáneamente diferentes propuestas, ya le vimos aquí con la faceta más acústica y exigente, y ahora viene con la eléctrica y más accesible. La presencia del guitarrista Lionel Loueke le da ese aire semiexótico.

- Y en su quinteto está Terrence Martin, que lo conecta con toda la vanguardia actual de la fusión del jazz y el hip-hop.

- Sí, es una incorporación sorprendente y aún no ha salido ninguna grabación de esta formación, con lo cual va a ser algo muy novedoso.

- En el Kursaal habrá otros ejemplos de la joven vanguardia, Hiromi, a la que hemos visto crecer en el Jazzaldia, y Robert Glasper.

- A Hiromi la hemos visto acompañando a Stanley Clarke, con su poderosísimo trío y ahora le vamos a ver en un dúo acústico, junto a Edmar Castañeda con su arpa andina. Va a ser muy llamativo y virtuoso. Robert Glasper es ese músico que está siempre a punto de explotar, que goza de un respeto enorme en el jazz actual, que parecía que iba a tomar un nuevo rumbo con la banda sonora de la película 'Miles Ahead' y al que siempre hay que seguir porque en manos de él o de Terrence Martin está el futuro del jazz.

- La Trinidad tiene recorte de aforo. ¿La aglomeración del concierto de Diana Krall el año pasado fue un toque de atención?

- No ha tenido nada que ver, en el de Diana Krall hubo mucha gente, pero no es el que más público ha tenido en la historia, en el formato con sillas, hubo más en el de Manhattan Transfer. Pero en 2015 se puso en marcha una nueva Ley de Juegos y Espectáculos, con nuevos requisitos, y algunos de ellos no se habían implementado el año pasado. La consecuencia más importante es que el aforo queda reducido a 1.780 espectadores, y eso va a ser medido de forma estricta. Se ha reducido el número de entradas a la venta y va a bajar drásticamente el número de invitaciones y acreditaciones. En la grada sobre el bolatoki habrá 214 personas, ni una más, y no se podrá estar sentado por cualquier sitio. El número de personas que se pueden sentar en la grada lateral también se reduce y la parte de arriba no puede ser ocupada. Los pasillos serán más anchos, se incrementa el número de servicios y disminuye el bar. El personal de control de accesos y vigilancia se multiplica por dos. El público va a estar más cómodo, y con todas las garantías, pero va a haber menos público.

- O sea que ya no se va a ver la 'Trini' abarrotada.

- La 'Trini' llena va a ser otra 'Trini'. Pero con la nueva disposición seguirá dando una impresión de lleno. Y de hecho, las entradas para Gregory Porter ya se han agotado, y las de Macy Gray están a punto.

- ¿Y este recorte de aforo no afecta económicamente al festival?

- Este año ya lo habíamos previsto en el presupuesto, más o menos, y afortunadamente el cambio del IVA nos ha beneficiado. Pero está claro que si queremos mantener el nivel de artistas que tenemos ahora, habrá que repartir el precio que antes pagaban entre 2.500 espectadores, entre 1.800.

- Gregory Porter y Kamasi Washington marcan un cambio, las máximas estrellas de la 'Trini' ya no son clásicas leyendas, sino nombres relativamente jóvenes y con una carrera en crecimiento.

- Ese es el objetivo que perseguimos desde hace años, que alguien joven, que pueda ser catalogado sin duda como artista de jazz, lleve muchísimo público a la plaza de la Trinidad, pero no es fácil de cumplir. Aparte de Diana Krall, hay pocos nombres.

- Y en ese sentido, ¿Kamasi Washington es la máxima estrella en este momento?

- Sí, en el sentido estrictamente jazzístico. Cuando sacamos a la venta las entradas era el que más vendía, aunque luego fue superado por Herbie Hancock, que también está a punto de agotar, y teniendo en cuenta que ahora el Kursaal tiene más aforo que la Trinidad. Además de Gregory Porter, también ha subido mucho Macy Gray, una mujer por la que apostamos sin saber muy bien cómo iba a funcionar, y resulta que está muy potente.

- Otra joven estrella es Donny McCaslin, al que vimos el año pasado dentro de Steps Ahead, y ahora va a dar tres conciertos.

- Sí, cada vez que hacía un solo era una maravilla y eso que estaba en un grupo muy potente. Lleva diez o doce años sacando unos discos maravillosos y estaba claro que es uno de los saxos del futuro.

- En la Trinidad hay dos veteranos de gran altura, Abdullah Ibrahim y Charles Lloyd, aunque estén en la primera parte de dos noches.

- Charles Lloyd prefería tocar en la primera parte, y además luego tenemos un grupo potentísimo como Saxophone Summit, aunque atención al grupo de Charles Lloyd porque está el batería Eric Haland, por ejemplo. Abdullah Ibrahim no podía ser en otra fecha y coincidía con Gregory Porter, y los dos podrían ser el plato fuerte. Pero este tipo de músicos no tiene ningún problema en ser 'teloneros', a pesar de su renombre, porque no les gusta tocar mucho tiempo, prefieren algo más concentrado.

- También está agotado el ciclo de San Telmo, con los conciertos-homenaje a mitos del jazz de Musikene más el de Elena Setién.

- El Jazzaldia es conocido muchas veces por los grandes recintos, los llenos abarrotados y los números importantes. Y eso es una parte, pero me resisto a que sea el todo. Quiero también aforos pequeños, propuestas desconocidas de calidad, o la posibilidad de reunir en un sitio precioso a 120 personas que van a escuchar la obra de Thelonius Monk o John Coltrane, interpretada por gente que conocemos muy bien, como Iñaki Salvador, Andrzej Olejniczak o Mikel Andueza. Se podían haber vendido más entradas en otro espacio, pero me niego a renunciar a sitios con una magia especial.

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