Mercero: «Mi madre quería que fuera notario pero descubrí el cine y quise hacer películas»

Mercero: «Mi madre quería que fuera notario pero descubrí el cine y quise hacer películas»
EFE

Entrevista publicada en 2007 cuando el cineasta lasartearra presentó '¿Y tú quién eres?', un drama sobre el Alzheimer

CH. L. MONJAS

El drama del Alzheimer es el eje argumental de '¿Y tú quién eres?', trabajo de Antonio Mercero que llega al Festival coincidiendo con su estreno en las salas comerciales en el día mundial de la enfermedad. En ella, el cineasta y guionista lasartearra vuelve a hacer un «equilibrio de fuerzas» para no presentar un melodrama excesivo o una comedia disparatada, como ya ocurrió en 'Planta 4ª', donde narraba la lucha por la supervivencia de un grupo de adolescentes con cáncer. Obsesionado con esta nueva producción, Mercero asegura que con ella cierra definitivamente el ciclo de películas «de enfermedades», ya que su próximo proyecto es una comedia musical, un género que le apasiona.

- De nuevo aborda la enfermedad.

- Tenía necesidad de hacerlo. Los cineastas tenemos obligación de relatar los que nos rodea. Con el Alzheimer tenía una obligación moral porque un amigo mío empezó a hacer cosas raras. Esas pausas, esos olvidos... No sé, empecé a pensar que podía haber sido yo. Pero la película no es la historia de mi amigo.

- Pero el argumento se basa en hechos reales.

- Sí. Comencé a ver gente, a leer libros especializados, conocí a neurólogos y geriatras, y durante una temporada fui a un centro de día, donde su directora, Catalina Hoffmann, me dio total libertad para utilizar todo lo que viese.

- ¿Qué fue lo que más le impresionó?

- Las caras de los enfermos, miran de una forma... La pérdida de la memoria es terrible porque pierdes todo lo que has vivido. Me encontré con ese universo sin la pretensión de dar una lección y sí queriendo entender este mal que en la actualidad es la primera causa de demencia de la población anciana.

- Usted muestra la amistad entre dos ancianos que van perdiendo la memoria. Por cierto, el centro en el que ha ambientado es de lujo.

- Sí. Lo hice a propósito, para que quedara claro que esta enfermedad ataca a todos, a ricos y a pobres. Un médico me ha criticado por esto. Hemos hecho pases del filme para el mundo clínico y todos salieron encantados, lo que me dio cierta tranquilidad.

- ¿Qué es lo que le daba miedo?

- Los que van al cine son los jóvenes, los mayores se quedan en casa viendo la tele. Y esta es una historia de viejecitos.

- Ya, pero mire el tirón que tuvo 'Elsa & Fred', que también giraba sobre la tercera edad. Además, usted tiene a dos actores muy populares.

- Alexandre, que está a punto de cumplir 90 años, y López Vázquez, de 85, son dos genios. Son dos profesionales con mucho talento, personalidades y estilos diferentes, y, además, se pican mucho.

- ¿Qué ha aprendido con esta película?

- Desgraciadamente, el protagonista de la película es el Alzheimer, que mata un cerebro, marca vidas -la del enfermo y la de su familia- y machaca a los que les cuidan. La afectividad es lo que les une a la vida. Es importantísimo un beso, un abrazo, una caricia... Me ha enseñado que para ellos es fundamental la ternura y también el respeto que hay que tener para los que les cuidan.

- Nadie está preparado para convivir con un familiar que va perdiendo sus facultades mentales progresivamente.

- Lo lógico es asustarse. Por eso me gustaría mucho que la película sirviera para comprenderlos mejor. Soy muy observador y todo lo que he visto, lo he contado. Por ejemplo, que hay personas, muchas más de las que pensamos, que dejan sus estudios o su trabajo para ocuparse de los enfermos.

- De nuevo conjuga el amor, el dolor y el humor.

- Son tres elementos de mi carrera que voy distribuyendo según mi intuición. Tengo sensibilidad para hacer drama sin pasarme. Mi suerte es que lo sé hacer dignamente.

- Por cierto, una parte de la película está filmada en San Sebastián.

- La ciudad más bonita del mundo. Sí, es un pequeño homenaje a mi tierra.

- Y lo próximo será una comedia musical.

- Sí, lo complicado es que aquí no hay muchos artistas que sepan cantar, bailar e interpretar. Mi mujer dice que por qué no me jubilo, pero yo, mientras tenga cabeza...

- ¿Y la televisión?

- La he abandonado. Manolito Gafotas me dejó mal. No me gustaron las sugerencias que me hicieron en esta serie. Hice cuatro capítulos y me fui. A mi nunca me habían tocado una línea en televisión.

- Pues a sus dos hijos les va muy bien en este medio.

- Es verdad. Es que ellos tienen otra mentalidad. La tele ha cambiado mucho.

- Y eso que usted rompió moldes al matar a Chanquete en Verano azul y también cuando grabó La cabina.

- A muchos les choca que dos trabajos tan distintos salgan de la misma persona. Antes, presentaba un proyecto y me lo aprobaban sin problemas porque tenía un reconocimiento internacional. De hecho, soy el único español que tiene un Premio Emmy.

- Pues no está nada mal para alguien que iba para notario.

- Mi madre quería que fuera notario o registrador de la propiedad. Pero cuando fui a Valladolid a estudiar Derecho descubrí el cine y quise hacer películas. Además, yo tenía facilidad para hacer reír a la gente porque hacía unos números cómicos que tenían mucho éxito.

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