Walter Riso: «La nostalgia se incorpora al ADN de los emigrantes»

El psicólogo y escritor argentino Walter Riso./
El psicólogo y escritor argentino Walter Riso.

El psicólogo y escritor argentino recuerda su infancia y juventud en 'Pizzería Vesubio', una «autobiografía de ficción»

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

El psicólogo Walter Riso ha encontrado su Macondo particular en la 'Pizzería Vesubio' (Espasa), el lugar que da título a su primera novela. Acostumbrado a convertir en 'best-sellers' sus libros de autoayuda, el escritor argentino de origen italiano se adentra en la búsqueda de sus raíces en una obra que, al igual que él mismo, viaja desde Nápoles a Buenos Aires y luego a Barcelona y que es una «autobiografía de ficción», como la define el propio autor, porque «algunas cosas no sé si pasaron de verdad o me las imaginé», bromea. «Tenía dentro esta historia desde hace tiempo. Yo le contaba a la gente mi vida y notaba que quien me escuchaba se emocionaba, así que decidí escribirla, y comprobé también que a los primeros lectores les gustaba», cuenta Riso.

La emigración, los conflictos familiares y la gastronomía son los tres ejes sobre los que pivota esta novela, un canto a la nostalgia. «A un emigrante la nostalgia no se le pasa cuando regresa a su lugar de origen. La nostalgia te acompaña, se incorpora a tu ADN, pero no es algo malo», dice el escritor, miembro de una de esas miles de familias que llegaron desde Italia a Buenos Aires en los años 50 y que convirtieron a la capital argentina en una 'Little Italy', «un pedazo de Europa enclavado en Suramérica». «A aquello ya lo podíamos llamar 'globalización'. Hay familias en las que la inmigración se convierte en un factor iniciático porque varias generaciones emigran y en estos casos, siempre hay una búsqueda de la identidad», resalta.

Igual que la magdalena de Proust, la pizzería representa para Riso la vuelta a su niñez, donde los sabores y los olores recuerdan a los emigrantes la tierra que han dejado atrás. «Las cocinas de los emigrantes son laboratorios de alquimistas. Quieren hacer los mismos platos que hacían en sus países, pero les faltan los ingredientes, así que tienen que realizar verdaderas investigaciones culinarias», apunta. Tanto que, cuenta Riso, mientras escribía este libro, iba cocinando las recetas que aparecen en él, además de poner la música que escuchan los protagonistas de sus páginas. «Ha sido una catársis para mí», asevera.

Cree Riso que la psicología y la literatura «están emparentadas, pero no son lo mismo» y en esta obra, asegura, ha tratado de dejar de lado su trabajo de psicólogo. «Cuando escribo como psicólogo, soy muy serio porque sé que uno puede herir a la gente con lo que dice. Pero en la novela, he escrito para mí y para los lectores. Hasta ahora siempre he hablado de los demás, en esta ocasión, lo hago de mí», agrega.

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