Paola Calasanz 'Dulcinea': «Ni youtuber, ni instagramer: solo uso las plataformas para llegar al mundo»

'Dulcinea' prepara la publicación de un recetario vegano./ISMAEL LOBO
'Dulcinea' prepara la publicación de un recetario vegano. / ISMAEL LOBO
Escritora

La autora presenta hoy en Donostia su tercera novela, después de vender decenas de miles de ejemplares de las dos primeras en un año

ALBERTO MOYANOSAN SEBASTIÁN.

Cuenta con medio millón de seguidores, pero no se considera youtuber, ni instagramer; ha vendido 75.000 ejemplares de las tres novelas que ha publicado en un año, pero cree que es demasiado pronto para autocalificarse como escritora. Ha trabajado en 'El Hormiguero', pero tampoco se ve como estrella de televisión. Lo suyo es la protección medioambiental y el cuidado de los animales. Paola Calasanz 'Dulcinea' presenta hoy en Donostia (19.00 horas en la Fnac) 'El día que sientas el latir de las estrellas' (Roca Editorial): amores apasionados, peligros acechantes, paisajes exóticos y final pirotécnico.

- ¿Cómo se explica el éxito de sus novelas? ¿No está perpleja?

- Pues la verdad es que es una sorpresa, no me lo esperaba y menos porque la primera la saqué hace un año. Todo ha sido muy nuevo para mí.

- ¿Ha recibido ayuda para escribirlas? Porque van tres en un año y hasta Alejandro Dumas tenía 'negros'...

- No, la verdad es que no. La verdad es que yo he estudiado dirección de cine y de arte, he escrito muchos guiones. Estoy harta de escribir cortometrajes. De hecho, la primera novela empezó siendo un guion para un corto, pero luego me di cuenta de que tenía que ser algo más y lo cierto es que ha habido una evolución muy grande de la primera novela a la tercera, aunque es una trilogía sobre temas similares. Lo noté muchísimo: la primera me costó horrores y en cambio, en la tercera ha sido todo más fluido.

- ¿Qué piensa cuando ve que se venden más que otras obras con más peso literario o de autores más ambiciosos?

- Lo primero, me hace muy feliz y me emociona muchísimo. Y luego, reflexiono sobre que a lo mejor están cambiando las cosas. La gente que lee ahora es más joven. Creo que están cambiando los tiempos y los lectores también, no sé...

- Vamos a 'El día que sientas el latir de las estrellas'. Su protagonista, Isla, parece un poco perdida, todo lo contrario que usted, con las cosas tan claras y una actividad frenética.

- Sí, es un poco mi antagónica, pero sí que tiene miedos que yo también he tenido en mi vida. No siempre lo he tenido todo tan claro y para escribir la novela busqué en esos momentos en los que estuve perdida y sin saber para dónde tirar.

- En la novela parece que pesa más la influencia de los telefilmes que la de la literatura.

- Sí, sí... Eso me lo han dicho muchas veces. En las tres novelas me ha dicho la gente que se las lee en tres o cuatro horas, o en dos días y que es todo muy visual. Por eso que digo que me he dedicado en los últimos años a escribir cine. Es lo que me gusta ver y he intentado escribir de la forma en la que me gusta a mí ver las historias.

- Incluso las escenas eróticas parecen sacadas de la publicidad, con todas esas cascadas cayendo sobre los cuerpos...

- ¿Como de anuncio de perfume, no? Sí, es cinematográfico total. Está hecho a posta. Los libros que me gustan son aquéllos que cuando los leo veo las imágenes como si fueran cine. Soy muy visual.

- El concepto de orfanato de gorilas en pleno Congo y en un contexto tan violento se antoja un tanto extraño, ¿no le parece?

- Bueno, existe.

- Estoy seguro...

- Hay un santuario real de gorilas en el Parque Nacional Virunga, en donde precisamente hace unos días los grupos rebeldes mataron a seis guardafaunas, o sea, que en la novela todo es cien por cien real, está muy documentado.

- Precisamente: choca que en medio de tantos dramas alguien se dedique a cuidar gorilas huérfanos...

- Bueno, yo me dedico a salvar animales. Si no estuviéramos muchas gentes dedicándonos a cosas diferentes creo que habría problemas en los que nadie estaría ayudando. Es necesario que cada uno ponga su granito de arena en lo que le vibra más. Porque esté muriendo gente no significa que no estén muriendo también animales que nos necesitan. Es dar visibilidad a los grandes olvidados del mundo, que son los animales.

«Porque esté muriendo gente no significa que no haya animales que también nos necesitan»

«Llevo tatuado 'Que fluya lo cursi' y no me voy a mover de ahí, de la novela romántica»

«Si me dedicara a otra cosa, olvidaría las redes sociales, que me suponen un dolor de cabeza»

- Desde el mundo de los influencers, instagramers y youtubers, igual es más habitual saltar a la poesía que a la narrativa. No ha sido su caso. ¿Por que?

- Quería contar mi forma de vida, mi manera de ver el mundo y mis valores. Lo puedo hacer en poemas, pero les falta contenido y fuerza. Por otro lado, descarté el libro de ensayo porque tampoco soy una iluminada como para hacer uno en este momento de vida. Así que intenté meter mis valores en tres novelas que acercan al lector a la naturaleza, los animales y el ecologismo disfrazadas de historias de amor. Tú te las lees y te acaban entrando en la cabeza unas enseñanzas que son las que quiero transmitir.

- ¿Toca cambio tras esta trilogía?

- Sí. Esa faceta de animalismo y de contacto con la naturaleza la dejo para ir a otras cosas.

- ¿Cuáles?

- Tengo firmados por contrato otros cuatro libros. El primero es un cuaderno que sí tiene un poco de similitud con estas tres novelas con recetas veganas y sostenibles, en referencia a la comida de la que he hablado en estas historias. Será la nota final a esta trilogía. Y luego escribiré otras tres novelas de amor, pero no con este punto tan naturalista, sino de amor más normal.

- ¿No son un poco cursis?

- Sí, sí. Mire, llevo tatuado 'Que fluya lo cursi' y creo que en este aspecto no me voy a mover: novela romántica, pero más urbana.

- ¿Qué pasaría con sus lectores si se saliera de esta línea y abordara historias más complejas?

- No lo sé, pero no me nace hacerlo. Toda la vida me he dedicado a cosas relacionadas con las emociones: cortometrajes emocionales, experimentos psicosociales, guiones y fotografía de boda... O sea, ¡imagínese! No sé transmitir algo que no esté relacionado con el amor. Me gustaría, ¿eh? Quién sabe... pero de momento, no está en mi mente.

- ¿Quiénes son sus lectores?

- Bueno, la media está entre los quince o dieciséis años y los 35. Ése es el target y luego es gente que me sigue en redes sociales, que les gusta mi proyecto de protección de animales, mi 'lifestyle' en el bosque. La mayoría son seguidores y en las novelas buscan trocitos de mí.

- Ha conseguido lo que sueñan todos los políticos, activistas y demás: que los seguidores de las redes sociales pasen del cómodo 'like' a movilizarse para ir a por el libro, comprarlo y leerlo.

- De hecho, cuando me dicen: «Eres instagramer, eres youtuber», yo siempre digo: «No». Soy directora de arte, creativa y comparto mi trabajo en esas plataformas porque es la forma de que el mundo te vea. No soy una chica que aparece en Youtube porque se viste de algo. Yo hago un guion, hago castings, contrato a unos actores, produzco una creación audiovisual y la cuelgo en Youtube porque es la forma de que llegue al mundo.

- Pero fotos posando, las tiene a manta...

- Si se fija, yo no soy una instagramer de moda. Si cuelgo fotos es porque hay textos acompañando a las fotografías o porque transmito algún valor de respeto a la naturaleza, ecologismo... Tengo un mensaje muy claro y lo envío de la manera en la que hoy en día se hace, es decir, a través de las redes sociales. Si fuera otra cosa, me olvidaría de las redes, que me suponen un dolor de cabeza porque no tengo internet en casa, voy a la ducha y no tengo cobertura, es un trabajo fuerte.

- ¿Pero por qué tienen tan mala fama las redes sociales precisamente entre quienes triunfan en ellas?

- En mi caso, es porque me quita mucho tiempo de mi labor principal, que es el santuario de animales y la escritura. Si tuviera una conexión más rápida creo que todo sería más fácil, pero no me quejo... sólo que parece que eres youtuber o instagramer...

- ¿Lo encuentra peyorativo?

- No, para mí, pero la gente lo dice como «mira, ésta es youtuber» y en ese aspecto no me gusta que me cataloguen como sólo youtuber. Yo he estudiado una carrera, no soy youtuber. Soy escritora... bueno, todavía no porque he empezado hace poco. He estudiado Psicología en la Universidad y parece que lo dicen como si fuera una de las niñas de quince años que cuelgan vídeos de cómo se maquillan.

- Pero algo bueno le habrán dado también...

- No, pero si todo mi éxito se lo debo a las redes sociales. Lo que no me gusta es el uso peyorativo que hacen de ellas algunas personas. No: es mi plataforma, como la de usted es el periódico.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos