«España es violenta, siglo a siglo, desde tiempos remotos»

Una de las viñetas de 'Año 1000: La sangre'. /Aleta. Evolution comics
Una de las viñetas de 'Año 1000: La sangre'. / Aleta. Evolution comics

Diez siglos después, la violencia, la venganza y el sexo de la leyenda de los siete infantes de Lara se recuperan en 'Año 1000: La sangre', de Manolo Matji

Javier Bragado
JAVIER BRAGADOMadrid

¿Quiénes somos? ¿De dónde venimos? ¿Cuánto hemos cambiado? Existe una oficiosa prerrogativa académica que asegura que estudiar Historia facilita el conocimiento de uno mismo porque aprende la senda que le ha llevado a ser lo que es. Manolo Matji (Madrid, 1943) se había dedicado a retratar la España del siglo XX con guiones como 'Los santos inocentes', 'Turno de oficio' o 'La paloma blanca' y ahora ha acudido a una leyenda, la de los siete infantes de Lara, generada diez siglos antes para destapar que todo procede de la violencia y las luchas intestinas.

Con el guión de Matji y los dibujos de Sergio Córdoba (Benidorm, 1976) el nombre del tebeo, 'Año 1000: La sangre' (Aleta), resume el mensaje como un relámpago. Al fin y al cabo, los autores no han querido obviar la brutalidad medieval que se presupone a la época. «La documentación ha sido importante, pero no es la protagonista; me he tomado libremente las licencias que creía que ayudaban a contar la historia. Por otro lado, los siglos X y XI están menos documentados que otras etapas históricas, por lo que hay que echar mano de imaginación en muchos detalles, siempre pensando en las necesidades del relato y en mantener cierta sensación de coherencia. Este no es un cómic estrictamente histórico», responde por correo electrónico el dibujante.

«Una historia frenética, cruel y apasionante de moros y cristianos, reyes, condes, guerreros y eclesiásticos. Y mujeres de alto voltaje» José Luis Cuerda

Se trata de una leyenda anclada antes del inexistente apocalipsis del primer milenio en la península Ibérica. El baño de la historia es con violencia y el líquido rojo vital de unos tiempos tumultuosos de conquistas, reconquistas, secuestros, emboscadas, ejecuciones, traiciones, sexo, venganzas, lazos políticos con políticas matrimoniales, pugnas locales y familiares. En 'Año 1000: La sangre' no hay espacio para la misericordia ni para escondites. «Eligen el formato cómic para poner en nuestras manos una historia frenética, cruel y apasionante de moros y cristianos, reyes, condes, guerreros y eclesiásticos. Y mujeres de alto voltaje», resume en el prólogo el director de cine José Luis Cuerda. Hay personajes fuertes, masculinos y femeninos, violencia y dibujos sin censura para conseguir transmitir la sensación de que la leyenda de los infantes de Lara entronca las raíces de España con una historia universal de disputas familiares y envidias que contaminan a los reinos y acentúan la dureza de la supervivencia entre los súbditos.

«Ambos coincidimos en que lo importante de la vida de cualquier persona sucede en silencio» Manolo Matji

Para trasladar la atmósfera medieval la obra se ha confeccionado también con un diseño especial. Encuadernado con un recuerdo a los incunables, las páginas también racionan el espectro visual y los diálogos. «El añadir al dibujo un solo color responde a una intención estética para evocar una cierta atmósfera 'sobria', y ayuda a definir luces, efectos, profundidad... Por otra parte, me gusta trabajar con pocos elementos e intentar exprimirlos», explica Córdoba. «Ambos coincidimos en que lo importante de la vida de cualquier persona sucede en silencio», sentencia Matji.

En el fondo, 'Año 1000: La sangre' retrata una representación más de la eterna nación de naciones cainita. «España es violenta, siglo a siglo, desde tiempos remotos», telegrama Matji para argumentar su elección de batallas y discusiones como pilar de las viñetas. Tampoco duda el guionista en su aclaración por correo al cuestionario a la hora de señalar a la cultura local: «Los españoles sólo saben mirar al otro como al enemigo. Necesitan crecer y madurar».

El largometraje

El tiempo entre la gestación y la publicación pueden haber endurecido el mensaje de Matji. Porque también es fruto de una porción de suerte (mala y buena), ya que suma doce años con el proyecto para un largometraje sobre una inspiración que no logró convencer a los productores y que ahora es una moda global. «Es un misterio, mucho misterio, de hace años, diez o doce. Las películas y series históricas no interesaban. Luego, sí; después de 'Juego de Tronos'», reconoce el guionista, a quien apoya Cuerda con un prólogo y un par de consejos sobre el argumento del cómic. No obstante, el guionista no reniega de que su idea haya sido materializada primero en una historieta. «Me gusta ese carácter de 'silent movie' que tiene el tebeo, me gusta mucho. ¡Y sin músicas! Las imágenes y el lector frente a frente. En silencio», defiende. ¿Habrá finalmente una película? «Me gustaría volver a intentarlo, pero he perdido los contactos», reconoce.

Puede que Matji no haya podido responder totalmente a algunas de las cuestiones universales y locales a través de las raíces españolas de la leyenda, pero se ha acercado. Porque el proyecto se inició con una frase el día de año nuevo de 2005, pero probablemente fuera del romance castellano haya encontrado el guionista las respuestas para lanzar su último dardo: «Lo mejor ha sido sacar el proyecto adelante. Lo peor, alguna de las personas que he conocido». Parece que diez siglos hayan sido sólo un paréntesis.

Varias viñetas y la portada de 'Año 1000: La sangre'. / Aleta

Año 1000: La sangre

Guión: Manolo Matji

Dibujo: Sergio Córdoba

Editorial: Aleta. Evolution comics

Páginas: 168

Color. Cartoné.

Precio: 20 €.

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