Escuchar y no juzgar

J. G. A. SAN SEBASTIÁN.

«Viendo la trayectoria vital de Fermin y la mía propia, lo cierto es que esta entrevista tenía todas las papeletas para no haber sucedido nunca, y seguramente, hace diez años, en una Euskadi distinta, no habría sucedido». Así se refiere el exdiputado socialista Eduardo Madina a la charla del magazine Jot Down que Alfonso Zapico convertirá en novela gráfica.

Del encuentro celebrado hace un año recuerda, sobre todo, el buen ambiente en el que se desarrolló: «Hay aprecio personal, la relación entre nosotros es buena y aquella mañana se percibió». Lo mismo opina Fermin Muguruza, que califica de «muy entrañable» una cita que comenzó en el bar Aranaztarra de Irun y finalizó en el restaurante Morondo: en ambos casos los dueños de los establecimientos quisieron sacarse una foto con dos personas que hace tiempo, quizá, se habrían negado el saludo.

Músico y político viven expectantes los momentos previos a la publicación de la obra, aunque Muguruza lamenta no poder ayudar más a resolver las dudas de Zapico. El irundarra lleva tiempo trabajando siete días a la semana en la adaptación de su cómic 'Black is Beltza', que verá la luz en forma de largometraje de animación, muy probablemente en el Zinemaldia: «Casi no puedo respirar y no le apoyo todo lo que quisiera».

Al músico no le preocupa la respuesta negativa que pueda suscitar la novela gráfica. «¿Críticas? Las conocemos desde hace años», responde. En la web de Jot Down hubo bastantes comentarios en los que se tachaba a Muguruza de terrorista y a Madina de padecer el síndrome de Estocolmo. Según recuerda el político socialista, «esa acusación no es nueva» y lleva con él desde hace 15 años, cuando sobrevivió a la explosión de un coche-bomba de ETA. «Estoy más que acostumbrado. Esa gente ni me conoce a mí ni conoce a Fermin Muguruza, así que no tengo mucho que decirles. En el fondo, quien hace una acusación así, no habla de mí, sino más bien de sí mismo, cosa que tampoco me parece mal».

Madina aclara que él no pidió un debate a Fermin. «Era una entrevista en la que yo buscaba que él pudiera expresarse, no ser juzgado. Fue también un pequeño ejemplo de que es posible la escucha entre personas que vienen de recorridos vitales alejados. Es lo que traté de hacer: escuchar y no juzgar. Me gusta más una Euskadi donde una conversación así es posible que una en la que fue imposible durante tantos años».

Eduardo Madina siente «curiosidad» por verse convertido en personaje de un cómic, experiencia que Muguruza ya conoce: «En los 80 y 90 Azagra nos dibujaba en 'El Jueves' y en la época de 'Dub Manifest', el guitarrista Oskar Benas creaba aventuras de nuestras giras. Además Zapico sacó unas tiras con viñetas de nuestro viaje a Argelia».

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