«Después de tanto filtro necesitamos más dosis de verdad»

Agustina Guerrero./
Agustina Guerrero.

La ilustradora Agustina Guerrero publica el tercer volumen de las aventuras de su personaje 'La Volátil'

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTOMadrid

Sin internet, 'La Volátil' no existiría. Fueron la web y las redes sociales las que dieron vuelo al carismático personaje de la ilustradora Agustina Guerrero (Chacabuco, Argentina, 1982), convertido en un icono para las mujeres (y también para muchos hombres) de entre 20 y 40 años. «Yo nunca me hubiera atrevido a enviar mis dibujos a una editorial, pero sí a publicarlos en internet. A partir de ahí fui encontrando reconocimiento», cuenta Guerrero, que ahora publica 'A calzón quitado' (Lumen), el tercer volumen de aventuras de su pequeña heroína urbana, siempre al borde de un ataque de nervios, que vive, sobrevive, ríe y llora en un mundo que tantas veces la sobrepasa y en el que se ven reflejados sus lectores.

«El personaje funciona por la empatía que genera. Al principio era alguien íntimo, alguien creado por mí y para mí, así que no tenía censuras», explica la autora. Y en esa línea primigenia de no censurarse por nada y para nada se encuadra este nuevo libro, más natural si cabe que los anteriores. «El título 'A calzón quitado' refleja bien lo que he querido representar: sin tapujos, con la verdad por delante. Creo que en un mundo en el que tenemos tantos filtros, una dosis de verdad nos hace bien, la necesitamos», reflexiona Guerrero, que aun así, reconoce que todavía le cuesta dibujar las escenas «más escatológicas y las que muestran la metamorfosis del cuerpo».

Su personaje ha evolucionado desde las primeras viñetas. «Al principio era más 'happy flower', y estaba ligado a lo que yo era. Pero va madurando al mismo ritmo que yo», asegura la ilustradora, admiradora de Mafalda. ¿Mafalda de mayor sería 'La Volátil'? «No, Mafalda siempre será una niña. Es mejor que no crezca», asevera.

En sus inicios, Guerrero se inspiraba en las historias que le contaban sus amigas y en lo que le sucedía a ella misma. Ahora, ha ampliado su radio de acción, y una película, una canción o ver a alguien por la calle le puede inspirar una viñeta, que a veces tarda en pintar 15 minutos y a veces, un día entero. «Algunas no sé ni cómo salen», sonríe.

En 'A calzón quitado', además, aparecen referencias y homenajes que cualquier lector nacido en los años 80 identifica y comparte: ET, Los Pitufos, Hulk Hogan... «Son los personajes de una generación», indica la autora, que disfruta, sobre todo, cuando descubre las emociones que genera entre el público. «En una ocasión, una chica que sufría agorofobia vino a una firma de libros. Me dijo que ese día había hecho el esfuerzo de salir de casa solo para conocerme. Me hizo muy feliz saber que le daba esa satisfacción», apunta la ilustradora, que reside en Barcelona desde hace 15 años.

Guerrero se alinea en el nuevo cómic hecho por mujeres para mujeres, unas viñetas que se alejan de los superhéroes y en cambio, buscan la sonrisa del lector. «Para esto las redes sociales han ayudado mucho. Nos hemos podido expresar con mucha facilidad a través de las viñetas, también de las fotos, de los textos... Gracias a las redes, conseguimos público y luego los editores te llaman porque saben que hay lectores», asevera Guerrero, que dice sentirse «encantada» cuando sus seguidores empatizan con ella y sus personajes.

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