Delincuencia de una banda juvenil en Napoles

La novela 'La banda de los niños' se ambienta en la ciudad italiana, donde un grupo de jóvenes pretende hacerse con el poder urbano

SANTIAGO AIZARNA

Como toda actividad humana vertida sobre contar episodios, modos, maneras, vidas y costumbres de las gentes, ponerse a escribir tiene su consabido riesgo. Y éste peligro, un duro ejercicio casi siempre, pero de gran dureza según qué casos, sube mucho exponencialmente cuando se trata de escribir sobre grupos, clanes, mafias, etc. que operan ilegalmente y no digamos cuando en esa ilegalidad se incluyen violencias extremas, robos, extorsiones de todo tipo, asesinatos, etc.

Sabe pues todo aquel que escribe con cierta intención más o menos crítica sobre ciertas cuestiones que hace falta contar, aunque no sea para otra cosa que para informar a las gentes a las que se dirige, que nunca le faltará esa más que sombra de amenaza, en ocasiones tan temible que hasta precisará llevar escolta, que en esas condiciones tiene uno noticia, vive el escritor italiano Roberto Saviano.

Su currículo vital y profesional nos dice que 'Roberto Saviano' (Nápoles, 1979) «es el autor, entre otros, de 'Gomorra' (2006), que ha sido traducido en más de cincuenta países y ha vendido diez millones de ejemplares en Italia y en el mundo» y es creador, autor y guionista de la película homónima (Gran Premio del Jurado en Cannes 2008) así como de 'Gomorra-La Serie'. En Italia colabora con La Repubblica y L' Espresso; en Estados Unidos, con el Washington Post y el New York Times; en España, con El País; en Alemania, con Die Zeit; en Suecia, con el Expressen y el Dagens Nyheter; en Inglaterra, con The Times. Por su actividad como escritor y por su compromiso cívico, le han sido concedidos el Premio Viareggio Opera Prima, el Premio Nazionale Enzo Biagi, el Geschwister-Scholl-Preis, el Premio Periodístico de Leipzig, el Premio Manuel Vázquez Montalbán y el European Book Prize. Desde 2006 vive con escolta, debido a las amenazas de los clanes a los que denunció. En 2008 diversos galardonados con el Nobel se solidarizaron con Saviano, y estuvo en la sede de la Academia Sueca para pronunciar un discurso sobre la libertad de expresión. En Anagrama ha publicado 'Vente conmigo' (selección de crónicas) y 'CeroCeroCero'.

Con esta novela titulada «La banda de los niños», nos traslada a la ciudad de Nápoles, y, naturalmente a su ámbito más emblemático como pudiera ser la secta de poder chantajista con redoble de asesinatos a desobedientes, una pandilla o banda parecida a la de la Camorra pero desde el comienzo de la carrera de una serie de niños a jóvenes que participan de la escuela o el colegio o la universidad de uno de los poderosos templos del crimen, y en las andanzas urbanas, hogareñas, sociales (o antisociales) de un grupo de diez cuya meta es el poder sobre la ciudad de la manera que sea bajo el liderazgo de un tal Nicolas Fiorillo, alias Marajá, quienes con agilidad juvenil, con desparpajo, con violencia y bravuconería, con ostentación de poder bien sea por su presencia o por el de su sentido de lujo 'sui géneris' de la que hacen gala con vestimentas que hasta promueven modas, ejercitan ese tipo de poder omnímodo.

En tres partes ( 'El balandro viene del mar', 'Jodidos y jodedores' y 'Tempestad') y en treinta capítulos llenos de sabiduria respecto a los personajes y al modo de vida que llevan para erigirse en mandamases de crímenes y extorsiones de gentes y empresas urbanas napolitanas, desarrolla Roberto Saviano, con su ya conocida eficacia, la descripción de esta escuela del crimen así como del afianzamiento de la ley que imponen y manejan.

Puede leerse en la síntesis que figura en la contraportada que este «grupo de adolescentes utiliza las motos como los forajidos de las películas del Oeste usaban los caballos: invaden las aceras, atropellan a peatones, se escabullen por las estrechas calles del centro histórico. Quieren hacerse con una parte del negocio del tráfico de drogas y la extorsión, y aprovechando el vacío que han dejado algunas familias se alían con un viejo jefe de clan para iniciar su ascenso. El poder se afianza ganándose el respeto, sembrando el miedo, aplicando la violencia: un like en el Facebook de la novia de otro puede convertirse en una sentencia de muerte, si hay que probar armas nuevas se utiliza como blanco a un grupo de emigrantes, y en el camino hacia la cima no hay amigos, ni antiguas lealtades...» , que, si para contarnos todas esas andanzas abusivas contamos con la pluma audaz y sin temor alguno de Roberto Saviano tan conocido por sus otras obras de valentía insuperable, así como con su conocimiento hasta la raíz de esos orígenes de la delincuencia. Nos encontramos ante una obra de máximo interés para el lector y que puede proyectarse a tantos o a todos los ámbitos urbanos, que si ya citamos aquí a los que se señalan como más indicados como «las periferias de Londres y París, Madrid y Buenos Aires, Nueva York y Ciudad de México, convirtiendo esta novela salvaje y honesta en una rotunda llamada de atención colectiva». Podemos trasladarlo a otros ámbitos urbanos en los que, desgraciadamente de parecida, igual o mayor medida han ido aumentándose en consiguientes problemas, desafíos, retos y conductas, ya que es calamidad que se ha ido propagando por muchísimos lugares si no todos.

Fotos

Vídeos