Diario Vasco

«Necesitamos al otro para crear nuestra identidad», afirma Marian Izaguirre

La escritora Marian Izaguirre.
La escritora Marian Izaguirre. / Irene Marsilla
  • La escritora publica ‘Cuando aparecen los hombres’, una novela sobre la identidad, la otredad y la culpa

La identidad, la otredad y la culpa son los tres pilares sobre los que gira la nueva novela de Marian Izaguirre. «Necesitamos al otro para crear nuestra propia identidad», explica la escritora bilbaína, que publica ‘Cuando aparecen los hombres’ (Lumen), una historia de amor que juega con el tiempo y con el punto de vista de los personajes para mostrar al lector las aristas de cada uno de ellos.

Izaguirre ve borrosos los límites entre ficción, realidad y verdad. «¿Dónde está la verdad? La verdad no está siempre con la realidad, a veces está en la ficción», señala la autora de 'La vida cuando era nuestra', que asegura haber seguido en esta novela el «mandamiento» que una vez leyó en boca de Milos Kundera: «Las novelas tienen que ser fáciles de leer y difíciles de entender». «El gran desafío es hacer una historia compleja, asequible y cercana a la vez», indica la autora, que admite que estaba deseando contar una historia en la que el personaje principal «deja de estar a mitad de la novela».

Encontrar las razones de la desaparición de Teresa Mendieta se convierte en el objetivo de Philippe, su antiguo amigo y maestro de esgrima. Rebuscando en el pasado de Teresa se alza una historia en la que las mujeres toman el protagonismo («el modelo positivo, Elisabeth, y el modelo negativo, su madre»), pero, como dice el título, también aparecen los hombres, un diverso conjunto de ellos: «los leales, los amantes, los primeros amores malogrados, los hombres ideales a los que cerramos el paso porque seguimos pensando en que el mejor ya pasó», explica Izaguirre.

Entre el nutrido grupo de protagonistas aparecen también los 'supersecundarios', personajes reales que se insertan en la novela, bien con su verdadero nombre, como Tenesse Williams', o, cuando hablan, con otra identidad, como Truman Capote o Harper Lee. "Me gusta que los personajes secundarios hagan grande a la protagonista", destaca la escritora.

Admiradora de Antonio Machado y de Cortázar, Mirian Izaguirre ganó el Premio Sésamo en 1991 con su primera novela, 'La vida elíptica'. Después ha publicado 'Para toda la vida', 'El ópalo y la serpiente', el volumen de cuentos 'Nadie es la patria, ni siquiera el tiempo', 'La Bolivia', 'El león dormido' (Premio de Novela Ciudad de Salamanca) y 'La parte de los ángeles'. En 'Lumen' lanzó, en 2013, 'La vida cuando era nuestra', que fue traducida a siete idiomas, y 'Los pasos que nos separan'.

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