Diario Vasco
A. Escohotado.
A. Escohotado. / JOSELE-LANZA

Antonio Escohotado: «La verdadera revolución es la sexual»

  • El autor de 'Los enemigos del comercio' cierra en Tabakalera un seminario con una charla sobre 'Libertad y seguridad'

Saturado de su viejo papel como gurú español de las drogas y centrado en los últimos años en demoler la historia del comunismo a través de su estudio 'Los enemigos del comercio', Antonio Escohotado (Madrid, 1944) llega hoy a Donostia para cerrar en Tabakalera el seminario 'Las tres circulaciones: sustancia activa' con una charla sobre 'Libertad y seguridad'. En la conversación telefónica, el en otras ocasiones locuaz pensador se muestra más bien lacónico. «¿Sobre qué tengo que hablar mañana?», pregunta sobre la conferencia, que tendrá lugar en la Sala Z del Centro Internacional de Cultura Contemporánea, a las 19.00 horas.

- En rigor, ¿se puede hablar de drogas teniendo en cuenta los venenos que circulan por el mercado negro?

- Con la aparición de la compra-venta por internet, la prohibición ha saltado por los aires. Ahora hay más drogas y de mejor calidad.

- Su generación buscó la droga para la búsqueda de la libertad. ¿Qué opina cuando se utiliza presuntamente para someter al otro, caso del burundanga?

- Mi generación ha sido la más autodestructiva que ha habido. Y en cuanto a la utilización de la droga para someter a los demás, ya se utilizaba para chantajear, por ejemplo, a los padres: «Si no me das dinero haré esto y lo otro».

- ¿Aún se enfadan con usted las madres de hijos drogadictos?

- Pues la verdad es que no lo sé. Vivo en el campo, con mi familia, alejado de esas cosas.

- En el País Vasco hay una leyenda según la cual, los poderes fácticos introdujeron la droga durante la transición para que la juventud no hiciera la revolución.

- Eso son bobadas. O si lo prefiere, conspiranoia para memos.

- Viene a hablar de libertad y seguridad. ¿Son vasos comunicantes, tal y como se nos plantea?

- Es falso. No hay mayor seguridad que la libertad.

- Entonces, ¿por qué se pide a la población que renuncie a una cuota de libertad en favor de la seguridad? Sucede a diario en los aeropuertos...

- A través de esa falsa dicotomía buscan el poder y tener bajo control a la población. La culpa de lo que pasa en los aeropuertos es de los Bin Laden, que habrá que ver cuánto tardan en darse cuenta que la verdadera revolución es la sexual. A Occidente, tal y como predijo Freud en su primer artículo, le ha costado un siglo entenderlo. Habrá que ver cuánto les cuesta a estos locos. Nuestra verdadera vocación es ser depravados, la diferencia es que unos lo hacen y otros sólo lo piensan.

- Publica dentro de un mes el tercer tomo de 'Los enemigos del comercio', un trabajo en el que recorre la historia del comunismo, desde los primeros cristianos hasta la actualidad. ¿Tiene la sensación de que se ha silenciado esta obra? No parece que haya suscitado debate alguno...

- ¡Qué va a haber debate! Claro que no, porque para discutir hay que estudiar, no basta con aprender dogmas. No hay ruptura con mis anteriores trabajos. Yo he dedicado toda mi vida a estudiar, primero sobre el miedo a uno mismo -es decir, a las drogas- y luego, sobre el miedo a los demás, al diferente -es decir, al comercio-.

- ¿Cree que realmente quedan hoy en día comunistas?

- Quedan, lo que pasa es que desprovistos del dogmatismo, de aquello que se llamaba el materialismo dialéctico. La única solución es una huelga general de espectadores de tertulias políticas majaderas en televisión.

- ¿Cómo ha cambiado internet el comercio?

- Eso es muy largo de explicar. Todo el mundo compra a través de internet. Y los que no lo hagan porque desconfían, allá ellos. La deslocalización ha cambiado los parámetros económicos, de inversión, de éxito y de realimentación.

- ¿Cualquiera puede ser hoy en día eso que se conoce como 'emprendedor?

- Cualquier ha podido serlo siempre, excepto cuando Lenin salió con aquella originalidad de que el trabajo por cuenta propia estaba prohibido.

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