El Kursaal revive hoy los éxitos de Pink Floyd en clave sinfónica

Medio centenar de personas participan en un gran montaje que incluye banda de rock, tres cantantes, coro y orquesta

J. G. A. SAN SEBASTIÁN.

El Auditorio Kursaal acoge esta tarde a las 19.00 horas 'Symphonic of Pink Floyd', un espectacular montaje que revive los grandes éxitos del grupo británico con una banda de rock, tres vocalistas, coro y orquesta. En total, 50 personas participan en este proyecto de la productora Moon World, que ya se ocupó de funciones como 'Symphonic Rhapsody of Queen' o 'History of Rock'.

Juan Fran Senabre, creador, director escénico y productor de 'Symphonic of Pink Floyd', destaca la fuerza de un espectáculo cuya puesta en escena, «brutal e increíble», recuerda mucho a la vistosidad que tenían las actuaciones del grupo inglés. Hay un escenario a cuatro alturas y pantallas que proyectan imágenes mientras actúan los tres cantantes del show: el sueco Thomas Vikstrom, líder del grupo metalero Therion, y los españoles Pablo Perea (La Trampa) y Luis Rod. «Es increíble el poderío que derrochan», dice.

A su juicio, el concierto no pretende ser el enésimo tributo a un icono imperecedero como Pink Floyd, y de hecho, nunca pretendieron hacer un «calco milimétrico» de su repertorio. Más bien lo plantearon como un gran despliegue técnico y artístico para realizar un homenaje en clave sinfónica. De ese modo, la One World Symphonic Orchestra lleva a ese terreno clásicos como 'Wish You Were Here', 'Another Brick in The Wall' o 'Hey You', así como “alguna rareza”.

El set-list abarca todas las etapas del grupo de Syd Barrett, Roger Waters y David Gilmour, aunque según advierte Senabre, «las canciones suenan muchísimo más grandes» gracias a un «sonido envolvente» que «pone los pelos de punta». Además de la orquesta, destaca también la presencia de una potente banda de rock formada por músicos internacionales que han girado con artistas como Simple Minds, George Michael, Chris Rea, Mike Oldfield, Rick Wakeman o Robin Beck.

Sobre la reacción del público, el productor admite que el seguidor acérrimo de Pink Floyd «va convencido y predispuesto de antemano», por lo que disfruta enormemente de las tres horas que dura el espectáculo. Sin embargo, ocurre algo curioso: «Los espectadores que no son grandes conocedores de la banda salen del teatro absolutamente enganchados y encantados. Es un show que atrapa, las canciones suenan grandiosas».

El precio de las entradas para la actuación del Auditorio Kursaal asciende a 45 euros y se pueden adquirir en páginas como kursaal.eus y entradas.com.

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