Kenny Neal, el blues en la sangre

Kenny Neal estará esta noche en el escenario central.

El guitarrista de Luisiana presenta hoy en el escenario central su último trabajo, premiado con el Grammy al mejor disco de blues

JOSU OLARTE SAN SEBASTIÁN.

Tras la visita de Zac Harmon, el Hondarribia Blues anuncia para esta noche en su escenario central a otro reputado bluesman con linaje sureño como Kenny Neal, cantante, músico (guitarra, lap steel, bajo, armónica ) y compositor que, desde hace tres décadas, viene renovando y dando a conocer el mundo el blues pantanoso de Luisiana. Una puesta al día que el artista nacido hace 50 años en Nueva Orleans viene practicando combinando las raíces criollas, campestres y francesas de Baton Rouge (swamp blues, country, cajun y zydeco) con ecos modernos de soul, funk o rock.

Hijo del cantante y armonicista de blues Raful Neal, coetáneo y colega de Buddy Guy y un Slim Harpo (quien le regaló a los tres años su primera armónica), Neal es el primogénito de una familia de diez hermanos (todos músicos) y el principal representante de una saga entregada al blues en la que se ha apoyado para desarrollar una carrera con proyección internacional.

Influido Jimmy Reed, Howlin' Wolf, Lightnin' Hopkins, Lazy Lester, Little Walter o Muddy Waters además de su padre y el propio Harpo, para entones Kenny ya llevaba años en la banda de su padre, aún menor de edad, como bajista de Buddy Guy y poco despues en Toronto (Canadá) donde se afincó para formar con su hermano Noel el grupo Neal Brothers.

A su sonado estreno siguieron otro cinco discos en Alligator entre 1989 y 1994 que propiciaron un breve paso porla escena musical de Broadway de la mano de Taj Mahal pero sobre todo sucesivos conciertos por todo el orbe, incluyendo Japón, donde giró con BB King, y África, donde conectó con el blues del Sahel. «No entendía lo que decían pero pero fue como decir: ahora sé de dónde vengo. Era como gospel. Tocaban instrumentos de cuerda y sonaban muy blues», diría Kenny a propósito de su paso en 1993 por Uganda y Ruanda.

En su etapa más fértil, fue captadopor el sello de blues-jazz Telarc que avaló discos como 'Blues Fallin' Down Like Rain' (1998), 'What You Got' (2000), o 'One Step Closer' (2001), que propiciaron múltiples galardones bluseros y grabaciones independientes, como 'Easy Meeting' (2003 con Billy Branch) o 'Double Take' (2004). Un año después llegó su disco de tributo a Slim Harpo y a su recién fallecido padre, 'Tribute To Slim Harpo & Raful Neal' (en un trágico 2004 había perdido además a su hermano Ronnie y a su hermana Jackie). Quizás por eso, a partir de ahí Kenny baja un tanto su perfil artístico. Hace terapia con la dupla 'Let life flow' (2008) y 'Hooked on your love' (2008) (combinando en ambos las crudo sonido de Luisiana con estilizado soul de Memphis y Chicago), pero se refugia en la vida hogareña y apenas registra en siete años un disco testimonial como y el navideño 'I'll be home for Christmas' (2015).

Mecenas local

Reafincado en Baton Rouge, de un tiempo a esta parte parecía entregado a componer en al ámbito doméstico y dedicar su tiempo a su familia, a su colección de coches clásicos y a sus labor benéfica que incluye la apertura del 'Kenny's Juke Join' un local en el que los músicos de su zona puedan reunirse y tocar libremente.

Pero el mayor de los Neal ha vuelto con fuerzas renovadas gracias a su nuevo álbum 'Bloodline', premiado este año con el Grammy al mejor disco de blues, que se añaden a los dos galardones que la Blues Foundation Music le ha concedido asimismo al Mejor Artista y Disco de Blues Contemporáneo». «Siento que sigo la tradición de mi padre que empezó de cero tocando junto al río en Erwinville (Luisiana). Éste disco está dedicado a él, a mis hermanos desaparecidos y a toda mi familia», dijo a propósito de su último trabajo, registrado en múltiples sesiones por el perfeccionista bluesman en Nashville, Los Angeles y la ciudad en que creció, Baton Rouge.

Neal presentará el disco apoyado en una banda que, como no podía ser de otra forma, hay músicos de su sangre. Al margen del baterista habitual Bryan Morris, el bajo y el teclado y en bajo estarán en manos de su fieles hermanos y escuderos Darnell y Frederick. Director musical y guitarrista ocasional de la banda, del otro teclado suele encargarse Tyree Neal, mientras que el Alphonso Guillory estará a esos metales que tanto protagonismo tienen en 'Bloodline'.

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