Stefan Winter: «Mi objetivo es emocionar: quiero llegar al corazón de la gente que venga a la Zurriola»

Stefan Winter, en el escenario que acogerá el estreno mundial de su propuesta. Será la primera vez que la película se proyecte con música en directo. / LOBO ALTUNA
Stefan Winter (Autor de 'Poem of a Cell', espectáculo inaugural del Jazzaldia)

MITXEL EZQUIAGASAN SEBASTIÁN.

Se mueve entusiasmado por la playa de la Zurriola con su sombrero panamá. «Es un escenario maravilloso. Quiero que el rumor de las olas se integre en el espectáculo, que la gente venga relajada a sentarse en la arena con una cerveza o un vaso de vino y que se deje emocionar». Esa es la condición fundamental que repite el artista alemán Stefan Winter para el espectáculo que abrirá el Jazzaldia el próximo 20 de julio en la playa de La Zurriola: la emoción. «El objetivo es llegar al corazón del público», dice.

'Poem of a Cell' es una película («un poema, una pintura», en palabras del alemán) que ha sido rodada por el mundo a lo largo del último año. Será proyectada en una enorme pantalla de 26 metros de largo y seis de alto donde se ven tres historias simultáneamente. Un grupo con más de sesenta músicos de todo el planeta interpretará en directo la partitura con el apoyo de un coro de cien voces locales (los voluntarios aún pueden apuntarse en la web del Heineken Jazzaldia).

Winter ha estado en San Sebastián ultimando los detalles del montaje con su esposa y productora, la japonesa Mariko Takahashi. Viven en Munich y aunque la película se presenta a mediados de julio en Zanzíbar (Tanzania) donde fue rodada en parte, será en Donostia el estreno mundial del conjunto de cine y música en directo, tal como remarcan los responsables del Jazzaldia.

«Creo en el amor, en la tolerencia entre las culturas y en la igualdad de la mujer»

- Los espectáculos en la playa son gratuitos y para un público mayoritario. ¿Cómo explica al espectador qué va a encontrar ahí?

- Es una instalación con una gran pantalla en la que se proyectan tres películas paralelas que corresponden a una misma historia, y que dura 138 minutos. Hay unos paisajes sonoros que han sido grabados en Japón, en África o en Israel, y música en directo sobre el mismo escenario con artistas de primera línea que vienen de todo el mundo. Las películas son como cuadros en movimiento.

Los datos

Duración
138 minutos dura la película y el espectáculo de 'Poem of a Cell'.
La cita
El jueves 20 de julio en el Escenario Verde de la playa de La Zurriola, a las 22.30. Entrada gratuita.
Qué
Proyección de la película, de tono poético, «como un cuadro», en una gran pantalla de 26 metros, con acompañamiento de música en vivo.
Los músicos
Más de sesenta intérpretes entre los que se encuentran conocidos artistas como Uri Caine, autor de una parte de la banda sonora. Habrá un coro de 100 voces locales.

- ¿Con qué espíritu debe acudir el público?

- Yo confío en la gente al cien por cien. La gente es más sensible e interesada en el arte de lo que algunos piensan. La música es un increíble viaje de varios siglos, desde la clásica al pop pasando por el jazz. Es una enorme ola sonora que envuelve las emociones. Yo quiero crear arte que emocione a la gente, no arte como un elemento intelectual. Hice una instalación con Werner Herzog para el Whitney Museum de Nueva York y el Getty Museum de Los Ángeles que también conectaba imágenes con música y la gente lloraba al verla. Me emociona ver cómo los demás se emocionan. Pido a la gente de San Sebastián que vaya a la playa relajada, se siente en la arena, escuche la música, vea las imágenes y se deje transportar a otro mundo. Con espíritu abierto.

- ¿Cuál es la primera idea, dónde arranca todo esto?

- Todo arranca cuando alguien me dio un pequeño libro de poemas de la monja cisterciense Matilde de Magdeburgo, del siglo XIII, con poemas de amor muy eróticos. Luego encontré otra obra de una mujer árabe del siglo VIII, Rabi'a de Basora. Me impactó una de sus frases: «Quiero llevar agua al infierno y fuego al paraíso, porque no quiero que la gente rece solo para evitar el infierno o para ir al paraíso, sino que disfrute del amor». El amor es el elemento que cohesiona todo mi propuesta. Es el deseo, también, y el miedo a no disfrutar del amor. El amor hermana las religiones más importantes, como el judaísmo, el cristianismo y el Islam.

«Más de sesenta músicos tocarán en directo para acompañar la poesía de la película»

- Dice que la mujer es, junto al amor, la gran protagonista de 'Poem of a Cell'.

- En el corazón de mi proyecto está la mujer. Para que el mundo mejore es fundamental avanzar en la igualdad de la mujer. Desgraciadamente estamos muy lejos de ese objetivo y a todos nos queda mucho por hacer, yo incluido.

- Su proyecto es ambicioso en medios y objetivos. El rodaje se desarrolló por distintos escenarios de todo el mundo, por ejemplo.

- Sí, el rodaje empezó en agosto del año pasado en Tanzania, pero hemos estado en Israel, la Toscana, el Vaticano e Irán. El rodaje en Irán fue en noviembre y resultó peligroso. Teñimos las aguas de un río de rojo, con productos naturales, sin pedir permiso. Corrimos un riesgo pero es lo que debíamos hacer para lograr la intensidad que buscamos en la película. Busco el diálogo entre religiones y culturas.

- Es la idea que repite constantemente.

«En Munich admiramos a Xabi Alonso hasta los no aficionados»

El alemán Stefan Winter ha disfrutado estos días de su encuentro con San Sebastián. Acompañado de la japonesa Mariko Takahashi, su esposa y responsable de producción, han recorrido el escenario de la Zurriola donde el espectáculo se presentará al público. «Es impresionante. Ya sabemos que aquí actuaron Bob Dylan o BB King ante decenas de miles de personas, pero lo nuestro no tiene nada que ver... aunque animamos a los ciudadanos a que vengan, libres de prejuicios».

Viven en Munich y sonríen cuando se les recuerda que esa ha sido la ciudad de un guipuzcoano como Xabi Alonso. «No somos futboleros, pero en Munich la gente admiraba a Xabi, hasta los no aficionados. Por su sencillez y talento no parece un futbolista convencional». Lamentan que la ‘globalización’ del fútbol vacía los estadios africanos «porque la gente prefiere ver en la tele la Champions».

- Hemos reunido a músicos que vienen del Islam, de Estados Unidos, de la vieja Europa y de Asia. Pienso que lo más importante es hablar unos con los otros, respetarnos. Hay que aceptar que las otras personas y sus opiniones también pueden ser correctas. La película es una conversación entre culturas.

- ¿Por qué defiende que el mundo está viviendo ahora el fin de una civilización?

- Nuestra cultura, tal como la hemos entendido en los últimos siglos, arranca en Dante y 'La Divina Comedia'. Somos hijos de la imprenta, y de los libros, y de Lutero. Pero todo eso está llegando a su fin: hay señales, desde los conflictos de Turquía hasta la nueva etapa política que atraviesa Estados Unidos. La gran cuestión es qué va a ocurrir ahora, porque solo hay dos direcciones. La buena, entrar en un mundo de igualdad entre hombres y mujeres, una nueva sociedad más justa. La dirección mala es una civilización agresiva, de combates, de enfrentamiento. Esa es la gran pregunta del presente: algo está terminando, algo está empezando.

«Hemos rodado en medio mundo, y en lugares como Irán sentimos peligro»

- Usted es conocido como artista. ¿Cómo planteó la realización práctica del rodaje?

- Como un hecho artístico en sí mismo. Yo daba instrucciones básicas antes de rodar, pero luego se rodaba lo que ocurría en ese momento, como algo único, vivo e irrepetible. Solo hicimos una segunda toma en contadas ocasiones, y por problemas técnicos. Me gustan las grabaciones musicales analógicas porque se registra lo que está pasando en ese mismo momento: el artista se concentra, se reúne con los otros músicos y se graba. En lo digital se mezclan tomas y momentos. En el rodaje he querido hacer lo mismo. Lo aprendí del jazz: retratar el momento.

- No siempre es fácil.

- Hay escenas que nos conmovieron en el rodaje. Con la artista japonesa Noriko Kura grabamos secuencias intensas sobre el origen del hombre y la mujer. Yo estaba desnudo, ella me embadurnaba con pinturas que recordaban los cuatro elementos de la naturaleza. Nos dejábamos llevar para plasmar ese momento. Es importante escuchar a los otros, reaccionar ante sus reacciones. El cámara nos seguía... Son como cuadros, como pinturas, y por eso me gustan las secuencias largas en las que va evolucionando la vida ante la cámara con naturalidad.

- En Zanzíbar levantaron una gran torre en el mar que es un elemento sustancial de la historia.

- Sí, fue un trabajo que se logró en pocos días en unas condiciones adversas. Los ciudadanos se acercaban pensando que estábamos preparando un espectáculo, pero al final logramos la intimidad que queríamos. Hay escenas de desnudos que no sabemos cómo se aceptarán en un país mayoritariamente islámico como Tanzania. Para mí la desnudez es la pureza, y nos iguala más allá de las diferencias de trajes e indumentarias de las distintas culturales.

- Precisamente en Tanzania tendrá lugar el estreno de la película.

- Sí, será en Zanzíbar el 16 de julio en un viejo fuerte militar ahora recuperado para usos civiles. Proyectaremos ahí la película con la música grabada, de modo que la primera vez que podrá verse la película con la música interpretada en directo será en San Sebastián. Para mí es fundamental la fuerza de que la música sea creada en el mismo momento en que la escucha el espectador. Luego la película viajará por el mundo. Su formato se adapta a todos los usos. En Munich se proyectará en noviembre, en otras ciudades alemanas podrá verse en museos. Mi plan desde el principio es que fuera un proyecto abierto a muchas formas distintas de encontrarse con el público.

- La presencia de músicos en vivo en San Sebastián es prometedora...

- Vendrán músicos excelentes, de procedencias bien distintas y que consiguen comunicarse de forma admirable en escena. Uri Caine es uno de los más conocidos entre el público occidental, pero Rajab Suleiman, por ejemplo, es un 'crack' en los países árabes.

(Según la información del Jazzaldia, en el escenario de San Sebastián estarán en directo, además de Uri Caine y Rajab Suleiman, Mark Helias, Clarence Penn, Barbara Walker, Joachim Badenhorst, Fumio Yasuda, Saada Nassor, Fanny Winter, Kettwiger Bach Ensemble y Forma Antiqva, entre otros).

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