El metro de Nueva York y el Carnaval de Tolosa

Los músicos de Lucky Chops generaron una gran fiesta en la Zurriola. Aquello parecía Tolosa. / LÓPEZ

La fiesta ‘desnuda’ de Lucky Chops / Fernando Trueba se inspira en la Trini / Las exigencias de Bryan Ferry / La lluvia y los primeros ‘top’ del año

Mitxel Ezquiaga
MITXEL EZQUIAGA

Ha habido momentos artísticamente más intensos, pero pocos tan divertidos. Imaginen el cóctel: unos músicos con la calidad de la mejor banda, forjados con actuaciones en el Metro de Nueva York y otros espacios callejeros y con un aire festivo en escena que recuerda al Carnaval de Tolosa, por poner un ejemplo de fiesta top. Esas cosas pasan en el Jazzaldia: el grupo Lucky Chops montó una auténtica fiesta la noche del domingo en La Zurriola, con su líder enfundado en un pantalón corto y ‘torso nudo’ y sus compañeros saltando como si estuvieran en plena calle Rondilla.

Lo bueno de esa ‘noche loca’ es que unían al toque festivo una estupenda calidad musical. Fueron ovacionados por los aficionados, sorprendidos ante semejante descarga de energía. Ayer los Chops repetían en la ‘seria’ Plaza de la Trinidad y hoy vuelven a actuar, en Alderdi Eder, a las diez de la noche, en una cita que bien puede considerarse «la fiesta de fin de curso» de esta 52 edición. A celebrarlo.

La ‘grada’ de Trueba y Denis Itxaso

Porque hoy cae el telón, aunque todavía faltan muchos momentos por vivir y algunas historias por comentar. Volvamos a la Plaza de la Trinidad en la feliz noche del domingo. Mucho público acudió al concierto con ganas de ver a Kamashi Washington, el gigante del saxo, aunque quien terminó reinando en la velada fue Donny McCaslin, el amigo de David Bowie, que se metió al público en el bolsillo con sus maneras modestas pero su enorme talento.

(A cambio Washington es por ahora el candidato a foto más impactante de artista-en-Donostia: su imagen en la Parte Vieja, enfundado en su colorista ropaje, que colgó en Instagram y publicamos ayer, aporta un elemento hipnótico a quien la mira).

Entre quienes aplaudían encantados a McCaslin figuraba el director Fernando Trueba. El realizador ha pasado el fin de semana en Donostia: viernes y sábado presentó películas en Tabakalera de la mano del ciclo de jazz y cine promovido por la Filmoteca Vasca, y precisamente esa cita le impidió ver en el Kursaal a su admirado Wayne Shorter. Sí disfrutó en la Trini de McCaslin, acompañado de Joxean Fernandez, director de la Filmoteca. Los dos se sentaron en un txoko en la grada lateral, cerca de donde se sentaba, de incógnito, el diputado de Cultura, Denis Itxaso. Lo cierto es que pocos políticos se dejan ver por el Jazzaldia, aunque esa es otra historia.

Trueba charló con Miguel Martín, ‘boss’ del Heineken Jazzaldia, de sus últimos descubrimientos musicales. Y confesó que tiene dos discos casi preparados para publicar, en su condición de editor musical, aunque tal como está el panorama se lo sigue pensando. Seguro que su paso por la Trini inspiró ideas al director que tan bien ha sabido filmar la música.

El dandi quiere que las cámaras le quieran

Sí, esto se acaba. Hoy una de las citas más esperadas la protagoniza el elegante Bryan Ferry. El dandi británico llega esta tarde al Kursaal tras su paso por las noches del botánico de Madrid y Perelada, en Girona. Cuentan las críticas que han sido conciertos redondos (en Madrid se quejaron de que un poco frío) con algunos de los grandes éxitos de Roxy Music y hasta versiones de Bob Dylan.

Hoy le veremos en escena, aunque ayer ya llegaron sus condiciones expresas: 15 fotógrafos de prensa como mucho, cámaras de solo dos televisiones y otros requisitos de un caballero que sigue cuidando su imagen cumplidos ya los 70 años. La taquilla está agotada, como la de Gregory Porter esta noche en la Plaza de la Trinidad, el otro gran cantante de este último día. Ferry quiere que las cámaras le quieran.

La tele graba los conciertos, Argi pone la voz

Buena parte de los conciertos del festival, tanto de la Plaza de la Trinidad como de la playa de La Zurriola, están siendo grabados por las cámaras de televisión para su futura emisión en La 2 de Televisión Española, seguramente en el mes de agosto. La productora donostiarra Laser se ocupa de los detalles técnicos, al igual que en años anteriores. Su control de realización está habilitado en un pequeño espacio de San Telmo, museo multiusos este año porque en su iglesia también se han habilitado los camerinos por primera vez, en función de las nuevas medidas de seguridad en la plaza.

La que sigue felizmente como siempre es «la voz» que presenta y despide los conciertos de la Trini. Con puntualidad vasco-británica Argi Dorronsoro presenta cada noche a los artistas y despide sus actuaciones. Ella marca los inicios y finales.

Era el Jazzaldia y sin embargo llovía...

Ayer la lluvia marcó la jornada: el Jazzaldia no sería el Jazzaldia sin sus raciones de lluvia. Los pequeños del Txikijazz sobrevivieron a los chaparrones, con parte de los juegos trasladada al interior del Kursaal. En los espacios más expuestos también se pudo lidiar el agua: en El Perlón hubo actuación y el Nauticool tuvo sus ratos buenos.

Hay fieles de la Plaza de la Trinidad que ‘necesitan’ al menos una vez al año su ración de chubasqueros verdes y la épica de escuchar la música bajo el aguacero. Algunos no olvidamos aquel estupendo concierto de Cyndi Lauper en 2011, empapada por la tormenta pero cantando entre el público que abarrotaba la Trini. Que llueva cada año nos permite recordar aquel concierto cada julio...

Y el concierto del año es...

Hoy es ‘martes gordo’, con citas de primera línea, pero ayer empezaban ya las quinielas sobre cuál ha sido «el concierto del año» de esta 52 edición.

Por fortuna hay mucho donde elegir. Para los puristas, Wayne Shorter, Donny McCaslin y Herbie Hancock marcaron el máximo nivel, pero tampoco desentonó la fiesta popular de The Pretenders. Y las mañanas de San Telmo no han defraudado: el homenaje de Iñaki Salvador and friends a Thelonius Monk sedujo a los críticos más sesudos y la donostiarra Elena Setién nos dejó con ganas de verle más conciertos en sus ciudad.

Pero lo mejor siempre está por llegar. Hoy puede ser un gran día... y si no, siempre nos quedará la 53 edición. Ya falta menos.

Fotos

Vídeos