Diario Vasco

Seda jazz y alma pop

  • Diana Krall, con cinco Grammys, se ha convertido en una de las grandes voces del género y en una de las mayores súperventas

La estrella de jazz vocal femenino regresa al festival tras subrayar el influjo de la música popular con 'Wallflower'.

Ofreciendo un contrapunto estilizado y sedoso a la festiva apertura con Gloria Gaynor, Diana Krall pone el broche estelar femenino a un Jazzaldia que conoce bien. La cantante y pianista canadiense ya pasó por el festival en 2008 y, sin regatear elogios hacia el evento, la ciudad, sus gentes y su gastronomía, puso el broche también en 2013 compartiendo protagonismo con su marido, Elvis Costello, con quien se dejó ver por Donostia e incluso le dedicó un emotivo 'Almost Blue' en su abarrotado concierto de la Zurriola.

Poniendo el broche a la programación de la Plaza de la Trinidad en sensible velada compartida con el trío del acreditado pianista sueco de la etiqueta ECM Bobo Stenson, (cuyo currículo entronca desde los 60 con gigantes del jazz como Dexter Gordon, Don Cherry, George Rusell o Stan Getz ), Diana regresa en un nuevo tramo europeo de la gira propiciada por su último álbum 'Wallflower', el que 'jazzifica' clásicos populares de Dylan, Elton John, Eagles o Paul McCartney.

Un nuevo tour global que la artista (y productora ocasional de luminarias como Barbara Streisand) nacida hace 51 años en la Columbia británica (Nanaimo) abrió en febrero de 2015 en Boston tras superar una aguda neumonía que le llevó a temer por su futuro artístico.

Ajena a las críticas de los puristas, la ganadora de cinco Grammys ofrece en su última entrega el reverso de la fórmula con la que se consagró comercialmente con discos como 'When I Look in Your Eyes' (99) o 'The Look Of Love' (01). Si adaptando clásicos de cancionero jazzístico americano encandiló en el universo pop , abriendo un nicho comercial rentabilizado por Melody Gardot, Nora Jones, Madeleyne Pieroux o Gabriela Anders, la cantante inyecta ahora seda jazz a temas populares anclados en su memoria sentimental o de los que se enamoró escuchando la radio.

Versiones readaptadas

No son simples relecturas de éxitos de emisoras de 'serie oro'; Su 'California Dreamin' no está inspirada por sus autores, Mamas & The Papas, sino por la adaptación de José Feliciano y algo parecido pasa con las pasionales revisiones que Linda Ronstadt hiciera de 'Desperado' (Eagles) o 'Feels like home' (Randy Newman)

En todo caso, en su actual gira Diana viene pasando de puntillas sobre su novedad, cocinada con compatriotas el crooner Michel Buble, Bryan Adams, o jefe del sello Verve y productor David Foster. Apenas 'Wallflower', de Dylan o 'If i take you home tonight', de McCartney o poco más. «Es un disco demasiado desnudo», justifica la Krall que, en cambio, suele secuenciar en sus recitales recientes adaptaciones previas de autores fundacionales como Cole Porter ('I've got you under my skin') Irving Berlin ('Cheek to cheek', 'Lets face the music') Harold Arlen ('Let's Fall in love') Jobim ('Corcovado') o Burt Bacharach ('The look of love'), amén de intérpretes como Dione Warwick ('Walk on by'), Fred Rose ('Deed I do') o Nat King Cole ('You call it madness'). Veremos cuáles de su amplio catalogo propio y, sobre todo ajeno. caen esta noche en la 'Trini'.

Al igual que en sus visitas anteriores la ganadora de cinco Grammys, y única cantante con ocho álbumes en la cima de las listas de jazz del Billboard, comparecerá acompañada por su cuarteto de confianza: Anthony Wilson (guitarra), Karriem Riggins (batería) y Robert Hurst (bajo). «Todos ellos músicos tremendos», remarcó en su última visita una Diana que les cede protagonismo, no siempre para gusto del personal que prefiere verla cantar que escuchar solos.