Diario Vasco

Folk infectado de Jazz

Folk infectado de Jazz
  • El cantante y guitarrista Ryley Walker se presenta en el Escenario Verde de la Zurriola en formato de trío acustico con una propuesta de groove rítmico, temple folk y abstracción jazzística

La segunda noche de conciertos en el Escenario Verde de la Zurriola ha vuelto a arrancar con amenaza de lluvia. Pero, una vez más, esto no ha amilanado a las miles de personas que meten sus pies en la arena y que quieren terminar el día con buena música y el ritmo del mejor folck rock y jazz en los huesos.

Para que ello sea posible, desde las 21.00 horas manda en el escenario el cantante y fino guitarrista Ryan Walker. Tradicional e innovador al mismo tiempo, respetuoso con el pasado pero ligado a su tiempo. Así se considera este artista de Illinois pero forjado en Chicago que con 27 años cumplidos se ha postulado como acreditado revitalizador del folk rock británico y americano, que en los 70 aunó posthippismo, psicodelia, pericia instrumental y un espíritu aventurero y libérrimo «muy propio de jazz», matiza Riley.

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Destacado practicante del ‘fingerpicking’ de Bert Jansch o John Renbourn, Walker se ha pasado esta década tendiendo puentes entre el folk rock y el jazz con ecos indios o norteafricanos Bajo el influjo de Pentangle, el lado acústico de Led Zeppelin, el primer Van Morrison, Tim Buckley, John Martyn o Nick Drake Ryley trascendió la subterraneidad punk, se postuló como cantautor atípico en 2001 con una terna de Eps y trascendió con su segundo disco ‘Primrose Green’ (15) para el que ya tiene réplica. Con guitarras de seis y doce cuerdas combinará en unos pocos minutos groove rítmico, temple folk y abstracción jazzística en formato de trío acústico junto a Julius Lind (contrabajo), Ståle Solberg (batería).

El Ryley Walker más personal

- Debe sentirse cómodo en un festival como el Jazzaldia donostiarra, ya que hay un elemento de improvisación libre en su música, ¿no?

- Por supuesto, he tocado en pequeñas salas por todo el País Vasco, que es una zona que adoro, el pasado verano estaba tocando en Bilbao para unos pocos, así que hacerlo ahora en un contexto como el Festival de Jazz de San Sebastián es genial. Crecí con el rock , el noise punk, pero toda mi música está infectada por el jazz. Mi formación musical como guitarrista viene de la improvisación. Compongo haciendo ‘jams’ con los músicos de jazz de Chicago con los que acostumbro a juntarme. Suelo partir de algún ‘riff’ o idea difusa. Hago las cosas de una manera espontánea, nunca las planeo demasiado, ni para grabar ni para actuar. Me dejo llevar añadiendo la energía extra que el directo requiere.

- Es un artista realmente muy productivo. Su actuación coincide con la edición de su nuevo álbum, ‘Golden sings that have been sung’.

- Sí, el último año he sacado cuatro discos, si añado los dos que he hecho con amigos guitarrista como Billy (Mackay ‘Land of Plenty’, 2015) y Charles Rumback (’Cannot’, 2016). Muchas exploraciones improvisadas... Quizás es demasiado pero la música cambia y evoluciona cuando trabajas con otra gente y después de tocar mucho tiempo las canciones de ‘Primrose Green’ me apetecía hacer algo distinto. Diría que es un álbum más enfocado a la canción. Un cruce entre la composición tradicional del folk y la herencia del jazz.

- Ha desarrollado toda su carrera en Chicago pero se le asocia al folk rock británico de los 60 y 70. ¿Cómo lleva esa dualidad?

- Chicago tiene una escena creativa que resulta ideal para alguien tan obsesionado por la música como lo estoy yo. Todo el mundo colabora con todo el mundo y se dan encuentros bastante extraños entre gente de indie rock, del folk, del noise o del tipo de jazz que gusta a tíos que vienen de post rock de los años 90. Ese toque extraño que todo el mundo tiene en distinta medida liga muy bien con las cosas que me gustan. Tíos como John Martin o Tim Buckley o la gente del prog rock de Canterbury no hacían folk tradicional, se juntaban con tíos de ‘free jazz’ o añadían elementos de música india. Encuentro muy inspirador el espíritu de hippismo innovador y arriesgado que, desde la música con raíces tradicionales, había en toda esa época.

-Se compara su digitación guitarrística a la Bert Jansch, Richard Thompson o John Martyn o Nick Jones. ¿Qué otras influencias reconoce?

- Todos ellos y muchos más. Están el resto de Pentagle, girar con Danny Thompson fue un logro personal. Los grandes cantautores arriesgados británicos y americanos de los 60 y los 70 son la base pero hay también grandes guitarrista marcianos, tipo Sonny Sharrock o Derek Bailey. Tengo toneladas de vinilos de todo eso además de clasicos como Led Zeppelin, folk y rock psicodélico, jazz, world music con groove...