«No estamos interesados en reproducir puramente un solo género o estilo»

El sexteto argentino, en una imagen promocional. /
El sexteto argentino, en una imagen promocional.

El grupo argentino Los Espíritus presenta hoy en el Convent Garden (20.00 horas) su peculiar mezcla de blues, rock, psicodelia y ritmos latinos

JUAN G. ANDRÉS SAN SEBASTIÁN.

Un mes y medio después de programar a Él Mató a un Policía Motorizado, los responsables del Dabadaba traen a Donostia a otro grupo argentino de primer nivel: Los Espíritus. Debido a la efervescente actividad de la sala de Egia, el concierto se celebrará esta tarde en la cripta de Convent Garden (Easo, 20), donde a las 20.00 horas los bonaerenses presentarán 'Agua ardiente', su tercer álbum de estudio.

Santi Moraes, guitarrista y uno de los dos vocalistas del sexteto, recuerda que comenzaron su actividad en 2010. El objetivo era hacer música basada «en la improvisación, el ritmo y el blues», para lo cual ensayaban de 11.00 a 14.00 horas en la casa del bajista Martín Ferbat. «Tuvimos que mudarnos a una sala de ensayo por los huevazos e improperios que nos lanzaban desde el balcón de enfrente», recuerda. No tardarían en grabar varias maquetas y en meter un pie en el circuito underground de Buenos Aires.

El concierto

Cartel:
Los Espíritus.
Lugar:
Convent Garden (Donostia).
Fecha:
14/X/2017 (hoy sábado).
Hora:
20.00 horas.
Precio:
7 euros en venta anticipada y 10 en taquilla.

Los primeros dos discos, 'Los Espíritus' (2013) y 'Gratitud' (2015) los registraron de modo «semiprofesional». Sin embargo, 'Agua ardiente' lo grabaron en un estudio profesional y de manera analógica sobre cinta abierta. Al tener tiempo limitado, ensayaron mucho y llegaron a la grabación «sabiendo cómo debía sonar cada cosa». «La idea era registrar el sonido del grupo tocando en vivo», aclara sobre un álbum en cuya portada, un mar envuelto en llamas, se adivina el contraste que buscan con su música. Ese «juego de opuestos» también se encuentra en las letras: algunas tienen «los pies sobre la realidad que se vive» en la capital argentina, mientras que otras «balancean un poco la cosa» con alusiones a la naturaleza.

«Voces de antepasados»

El blues, el rock, la psicodelia y los ritmos latinos se mezclan en los diez temas de 'Agua ardiente', pues toda la música les gusta y les influencia: Robert Johnson, Muddy Waters, Nick Cave, Lou Reed, Jimi Hendrix, Pink Floyd, Bob Dylan, la salsa y grupos de su país entre los que citan Almendra, Pappo, Manal, Color Humano, Moris o Los Abuelos de la Nada: «No estamos interesados en reproducir puramente un solo género o estilo, sino más bien en encontrarle la vuelta a cada canción». Y algunas juegan mucho al enigma, como 'El jugo', que habla de un bebedizo que no es sino el zumo de la vida. «Yo entiendo que habla de ser conscientes de la cantidad de maravillas que se pueden hacer con la propia existencia, aunque la escribió Maxi Prietto -el otro vocalista y guitarra de la banda- y me acaba de decir que la canción se explica con esta frase: 'En estos tiempos donde el ser humano parece haber perdido el rumbo, quizá lo mejor sea escuchar las voces de nuestros antepasados'».

Otra de las piezas más evocadoras del álbum es 'Perdida en el fuego', que Moraes escribió tras leer el cuento 'Las cosas que perdimos en el fuego', de Mariana Enríquez. «Me impactó mucho e hice la letra en el momento. Tenía un ritmo diferente, algo más cercano a la milonga, pero los chicos la llevaron para el lado del blues», reconoce. Por otro lado, y aunque se muestran convencidos de que «la creación de una canción es un proceso misterioso al que es mejor no buscarle explicación», les resulta «inevitable reflejar las vivencias» del día a día. Así, en 'La rueda' hacen una crítica al capitalismo, al que miran de soslayo con ese verso de 'La mirada' que reza: «El trabajo dignifica / Eso dice mi patrón».

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