El Instituto de Arquitectura Contemporánea se pondrá en marcha en Santa Teresa durante el próximo otoño

El convento de Santa Teresa, ubicado junto a la Parte Vieja donostiarra, en la subida a Urgull./JOSE USOZ
El convento de Santa Teresa, ubicado junto a la Parte Vieja donostiarra, en la subida a Urgull. / JOSE USOZ

El antiguo convento de la Parte Vieja llevará a cabo actividades de divulgación, investigación y archivo. El centro impulsado por la Diputación y el Gobierno Vasco acogerá también la oficina permanente de la Bienal de Arquitectura

RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN.

El convento de Santa Teresa tendrá su nuevo cometido en marcha durante el otoño del próximo año. Después de una etapa efímera en la que el edificio de la Parte Vieja recuperado para la cultura pública albergó el centro de actividades vinculado a las artes plásticas Kalostra, el convento de Santa Teresa será sede del Instituto Vasco de Arquitectura Contemporánea, de nueva creación y auspiciado por la Diputación de Gipuzkoa y el Gobierno Vasco, que estará a pleno rendimiento en 2019.

La cifra

450.000
euros es el presupuesto estimado para las actividades del Instituto en 2018, de los cuales la Diputación financiará 200.000 euros y el resto correrá a cargo del Gobierno Vasco.

El convenio para poner en marcha esta iniciativa se aprobó ayer en la Diputación de Gipuzkoa «y lo suscribiremos pronto con el departamento de Medio Ambiente, Planificación Territorial y Vivienda del Gobierno Vasco», manifestó el diputado de Cultura, Denis Itxaso, junto a la directora del departamento, María José Tellería.

«Queremos que sea un vivero de asociaciones que desarrollen ahí sus actividades»

«La arquitectura puede jugar un papel importante para hablar de diversas cuestiones»

La arquitectura será el tema en el que se especializará un espacio que en la anterior legislatura albergó un centro cultural dedicado a las artes plásticas denominado Kalostra. «Con la llegada de Tabakalera consideramos que era necesario reconducir hacia allí todo ese trabajo de residencias, experimentación, creación y exhibición, que ya se está llevando a cabo», explicó Denis Itxaso.

Asociación de terceros

Itxaso relató que «en este tiempo hemos trabajado con el Gobierno Vasco un proyecto que nos parece importante que recale en Donostia, un proyecto de ámbito autonómico vasco, que en colaboración con entidades con gran arraigo como la Escuela de Arquitectura o el Colegio de Arquitectos, y muchas asociaciones que trabajan en esta disciplina, podamos poner en valor el papel que puede jugar la arquitectura para hablar de muchas cuestiones importantes».

La especial estructura y disposición de espacios de este edificio resulta adecuado para la nueva actividad, según sus impulsores, que abogan por concentrar una serie de actividades que cubren los campos de la difusión y la divulgación, la investigación y también los archivos.

Por un lado, se ubicará en Santa Teresa la oficina estable de la Bienal Internacional de Arquitectura de Euskadi, Mugak, que se viene celebrando desde el pasado octubre y que culminará el próximo mes. Y que tendrá continuidad, porque según expresó Itxaso, «seguir con la labor de difusión y promoción de la arquitectura con futuras ediciones de la Bienal resulta estratégico y constituye una gran oportunidad para Gipuzkoa».

El Gobierno Vasco pondrá a disposición del Instituto todo el material generado con motivo de la Bienal y demás materiales procedentes de la actividad divulgativa del departamento y asumirá los gastos necesarios para la adecuación de las plantas destinadas a las actividades que va a desarrollar el instituto.

Además, ambas administraciones «trabajarán de forma conjunta en la definición, organización y puesta en marcha del Instituto y promoverán actividades de investigación en materia de arquitectura».

También se celebrarán en el Instituto de Arquitectura conferencias, mesas redondas, talleres, residencias de arquitectos y exposiciones temporales relacionadas con esta materia, ya que «la arquitectura puede intervenir y dar soluciones en temas muy diversos, como el envejecimiento, el cambio climático, la seguridad, la convivencia, etcétera», añadió Itxaso.

Para este programa de actividades se destinará un presupuesto de 450.000 euros, de los que la Diputación pondrá 200.000 euros y el resto correrá a cargo del Gobierno Vasco. Ambos organismos se comprometen a «estudiar las fórmulas para la adhesión de terceros colaboradores en el proyecto».

Concurso para la dirección

Con el comienzo del nuevo año se convocará un concurso para elegir «una dirección para el Instituto», añadió Itxaso, con un equipo designado por ambas administraciones que serán también las encargadas de echar a andar el programa de actividades en detalle.

Será en 2019 cuando el Instituto despliegue «todo su potencial, con la ocupación progresiva y la celebración de muestras de carácter temporal y permanente».

Otra de las funciones del centro será albergar distintos archivos relacionados con la arquitectura, aunque aún no se ha especificado cuáles o de qué carácter serán.

El Instituto Vasco de Arquitectura también quiere acoger a diversos organismos en torno a la arquitetura: «Queremos que sea un vivero de asociaciones a nivel vasco que nos gustaría que tuvieran ahí un lugar de desarrollo de sus actividades, de divulgación de las materias a las que se dedican y la difución de contenidos como colecciones, exposiciones temporales, residencias de arquitectos y otras actividades paralelas», añadió el diputado de Cultura.

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