Inés García: «Las librerías nos alimentamos unas de otras»

Inés García, ante el mostrador de su nueva librería./MIKEL FRAILE
Inés García, ante el mostrador de su nueva librería. / MIKEL FRAILE
Inés García, librera de Tobacco Days

La primera librería que se abre en los espacios privados de Tabakalera buscará la complicidad del visitante del centro y del vecino de Egia

ALBERTO MOYANOSAN SEBASTIÁN.

Después de dos años en la desaparecida Garoa de Gros, Inés García (Zarautz, 1986) abrió el pasado día 24 Tobacco Days, la nueva librería de Tabakalera. Situada en los espacios privados del gran patio de entrada en la planta cero, el establecimiento busca convertirse en una referencia tanto para el visitantes específico del centro de cultura contemporánea como para el vecino de Egia.

- ¿Por qué se decidió a montar esta librería?

- Cerró Garoa en Gros y como vivía en Donostia, me tocaba ir todos los días al local de Zarautz a trabajar. Era una situación que tenía intención de asumir, pero si se podía mejorar bienvenida fuera. Y justo en ese momento, salió en alquiler uno de los espacios de Tabakalera y el propio Imanol (Agirre, responsable de Garoa) me animó a cogerlo. La verdad es que al principio era una especie de fantasía. «¿Cómo voy a abrir yo una librería?» Pero de repente se fue volviendo más real y me animé. Pensé que con la experiencia que tenía y conociendo el espacio Tabakalera, tampoco perdía nada con probar.

- ¿Faltaba una librería aquí?

- Sí, yo creo que faltaba. La biblioteca de creación Ubik tiene una labor concreta, pero un centro de cultura contemporánea como éste requiere de una librería sí o sí.

- ¿Qué características debe tener una establecimiento de este tipo, teniendo en cuenta su ubicación en un centro cultural?

- En cierto modo, ha de respetar las sinergias del espacio, es decir, lo que aquí está ocurriendo. La gente ha de tener la opción de acceder a información extra a través de los libros. Por una parte, me parece muy necesario estar en contacto con la programación de Tabakalera para ofrecer esa bibliografía extra. Y al mismo tiempo, en mi opinión resulta muy necesario que Tobacco Days sea en una librería de barrio.

- Tobacco Days, ¿es para los vecinos de Egia o para el visitante habitual de Tabakalera?

- Busco tanto a un tipo de cliente como al otro. El que viene atraído por la programación de Tabakalera entiendo que tiene una sensibilidad especial por los libros porque normalmente si te gusta y consumes cultura picas un poco de todo. Este tipo de cliente va a ser importante para la librería, pero por mi experiencia en Garoa, diría que es esencial el cliente de barrio, fijo y que busca tus recomendaciones. El que viene a Tabakalera busca más ensayo sobre arte o cine, títulos más concretos y específicos. En cambio, el cliente de barrio prefiere novelas, busca más el ocio, o literatura infantil. De todas formas, esto puede variar: igual a un vecino de Egia le encanta el arte y compra un libro sobre el tema o una novela gráfica. Se trata de jugar un poco con esos dos tipos de clientes.

- El espacio de las librerías es limitado y la oferta, casi infinita. ¿Qué criterios aplicará a la hora de seleccionar los títulos disponibles?

- Eso es súpercomplicado. Hice una selección antes de abrir y me di cuenta de que, escogiendo los títulos que me gustaban de cada editorial, me pasaba mil pueblos. Entonces, haré una criba de lo que yo conozca mejor: narrativa, ensayo y novela gráfica. Dentro de la narrativa, hay títulos y editoriales que conozco mejor.

- Los sellos pequeños e independientes, frente a los grandes grupos.

- Sin duda. Es la escuela que he aprendido en Garoa, lo que más conozco y aprecio. Por inercia, voy directamente a ese sector editorial.

- ¿Son muy exigentes las condiciones para estar en Tabakalera?

- No, no lo son especialmente. Existe esa barrera física, puesta por el propio espacio, que hace que llegar hasta aquí pueda resultar un poco complicado.

- Me refería a las condiciones económicas...

- No son realmente muy exigentes.

- ¿Pero supone un plus en comparación con haber abierto la librería en un local de cualquier calle de Egia?

- Sí y no. Sí porque en cierto modo tienes ese respaldo de Tabakalera y si el centro está haciendo un buen trabajo, tú vas a recibir también más clientes y visitantes, pero al mismo tiempo, puede que alguien de Egia sea reacio a entrar en este espacio, lo cual puede provocar que no venga a ver qué libros tienes. O simplemente, el hecho de tener que cruzar dos puertas y venir hasta aquí ya supone un recorrido bastante largo. Si estás a pie de calle, el local siempre invita más a entrar. Ésa es la pequeña traba que le encuentro. Por otra parte, la gente no se da cuenta de que Tobacco Days ya está abierta. Estoy pensando en poner algún reclamo fuera de la tienda para que el público cruce esta puertita. Sí es verdad que una vez que lo hace, visita los cuatro espacios privados que convivimos aquí.

- ¿Cómo se le ocurrió el nombre de Tobacco Days?

- Me lo soltó Gorka Bereziartua y me pareció redondo. Además, conozco a Andu (Lertxundi, autor de la novela homónima) y le hizo mucha ilusión. Además, tiene ese punto subversivo ahora que el tabaco está tan mal visto.

«Una librería en Tabakalera debe respetar las sinergias de lo que ocurre en el propio centro de cultura»

«El visitante del centro es importante, pero creo que el cliente esencial es el propio vecino del barrio»

«Creo que la ubicación de Tobacco Days es mejor que la que tenía Garoa en la calle Zabaleta de Gros»

- ¿Tiene previsto organizar una programación de actividades culturales en la librería?

- Sí, la idea es que cuando pase este primer mes y me haya adaptado a la organización del establecimiento, hacer presentaciones de libros y algunas charlas, pero de libros que me gusten a mí o de propuestas que me interesen porque al final te das cuenta de que si organizas demasiadas cosas pierdes el sentimiento, se convierte en algo rutinario y pierde todo lo especial. Habrá un club de lectura en castellano, que dirigirá Ruth Pérez de Anucita -como en Garoa- y me gustaría organizar otro en euskera. Estoy buscando quién lo podría llevar porque como el de castellano es bimensual se podría hacer uno cada mes. Y finalmente, también me gustaría hacer pinchadas musicales diurnas una vez al mes.

- ¿Podrá Egia lo que no pudo Gros? Me refiero a sostener una librería en condiciones...

- Yo tengo fe. Sí, además entiendo que la ubicación de Tobacco Days es mejor que la calle Zabaleta -en donde se encontraba Garoa-. Cruzar el túnel de Egia es algo que hace muchísima gente, hay un gran tránsito de peatones e incluso para la gente del centro tampoco cuesta mucho acercarse hasta Tabakalera.

- De hecho, en un radio de cinco minutos a pie hay ya unas cuantas librerías.

- Yo creo que es bueno y si estuviéramos más cerca sería mejor porque al final el título que no tenga una librería lo buscarás en otra. Todas somos librerías pero cada una tenemos nuestras pequeñas características. Te alimentas del resto, siempre he pensado que cuanto más cerca, mejor.

- ¿Recomendaría tres títulos?

- De Richard Brautigan, un escritor que me encanta, ya he vendido algunos títulos. Recomendaría 'El monstruo de Hawkline' (Ed. Blackiebooks), muy loco y divertido. El segundo sería 'Beat Attitude (Antología de mujeres poetas de la generación beat)' (Ed. Bartleby Editores), que me parece bien que se muestre que los 'beats' no sólo eran hombres. Y finalmente, los 'Diarios' de Iñaki Uriarte (Ed. Pepitas de Calabaza), que son muy didácticos y divertidos. Lo llevamos a Garoa y ves que en persona es tal y como se muestra en sus libros. Impresionante.

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