El impulso (juvenil) de hacer cine

Berta García y Marcos García, en la entrada del bar Tánger.
Berta García y Marcos García, en la entrada del bar Tánger. / LUIS MICHELENA

Marcos García completa su segundo largometraje y presenta hoy un trailer

RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN.

Con solo 22 años el donostiarra Marcos García acaba de terminar su segundo largometraje, 'El decimosexto sueño de un artista', tras su debut hace dos años con 'Vinyland' que codirigió con Mikel Insausti. Hay que responsabilizar al puro impulso de hacer cine, por encima de las circunstancias y las dificultades de producción, de esta precocidad y fecundidad. Como en el caso de 'Vinyland', la campaña de calentamiento se solventa con fiestas musicales: esta tarde se presentará el trailer de la película en el Convent Garden donostiarra, acompañado de un concierto de The Lookers, grupo fronterizo que tiene mucho que ver con todo el entramado de amistades y familiaridades que han hecho posible una película en la que la hermana de Marcos, Berta García, ha tenido parte muy importante como ayudante de dirección y producción, autora de la banda sonora y actriz.

¿Y ese enigmático título? Marcos no quiere revelar mucho. «En la historia hay una serie de sueños, y el decimosexto es el decisivo. Es un viaje a la obsesión amorosa entre un músico y una chica, que es como una visión que se le aparece». Tampoco encuentra una etiqueta o género. «Supongo que es un drama amoroso, pero no sé a qué se puede llamar experimental». Dejémoslo en que es un drama con elementos oníricos y fantásticos. Aunque cuando se le pregunta qué directores pueden haberle inspirado, se mueve entre nombres tan distintos como Aki Kaurismäki, Jacques Tati y Federico Fellini. «Me gusta ver qué directores les gustan a los directores o músicos que me gustan a mí, y así voy descubriendo un montón de cineastas muy distintos en una cadena sin fin».

Reconoce Berta que en el guion de su hermano «una de las tramas sí que da pie a reflexionar sobre qué es ser artista en una ciudad cualquiera». También apunta que «la historia se desarrolla en un ambiente muy sombrío y misterioso, y te lo puedes imaginar como una gran producción de enormes decorados, pero hay que adaptarse a los medios que tenemos a nuestro alcance».

Sueño y realidad sin frontera

A pesar del tono onírico, en el que «procuro que no se distinga la realidad de la ficción», advierte Marcos, hay escenarios muy reconocibles de Donostia, como el Buen Pastor o el Hotel María Cristina: «Fueron muy amables, nos dejaron rodar en una suite y nos dieron todas las facilidades. Y resultó que era la habitación 216, qué casualidad». También rodaron en Pasaia e Irun, y para las escenas de monte fueron a Aritxulegi.

Marcos, como también hizo Albert Serra durante un tiempo, no busca actores profesionales:todo sale del entorno en el que se mueve. «Maider Nuñez es una chica que va a conciertos, también del círculo de The Lookers... y tenía el pelo rojo. Eso me decidió a proponerle ser la coprotagonista. Es que yo me inspiro en las personas que conozco para terminar de dar forma a los personajes que he imaginado. Y ese detalle me pareció interesante». Así también se decidió a contar con Mikel Toyos, cantante y guitarrista de The Lookers, como protagonista. Y Nicolas Caumont, el bajista de la banda de Ziburu, es otro de los actores. También colabora Detritus, interpretando a uno de los personajes, y en la creación del cartel del filme.

Marcos continúa con sus estudios de cine en la Universidad de París, donde va a completar su quinto año con un master. Pero justo cuando acababa de presentar su debut 'Vinyland' en el Festival de San Sebastián, hace casi dos años, ya tenía claro el proyecto de 'El decimosexto sueño de un artista', un filme que se presume muy distinto a aquella oda al coleccionista de discos. «En 'Vinyland' me encargué yo mismo de la cámara, y ahora he contado con Heidi Otaduy como directora de fotografía que es buenísima».

Pero el espíritu de la música sigue presente: «Siempre voy viendo sitios e ideas que me pueden servir para una película. Es como una necesidad, aprendiendo también de otros que vas viendo, como cuando uno monta un grupo de rock aunque no sepa tocar muy bien».

«Para mí hacer música es también como una terapia, un impulso que no puedes parar», añade Berta, que ha creado la banda sonora, con el chelo que ha estudiado en conservatorio durante doce años, y con piano y guitarra. «Juego con la melaconlía y la creación de ambientes, el chelo es un instrumento un poco marginado, pero tiene muchísimas posibilidades».

Programa
Proyección del trailer de 'El decimosexto sueño de un artista' y concierto de The Lookers.
Lugar
La Cripta, Convent Garden (c/ Easo, 20, Donostia).
Fecha
Hoy, 20.00 horas.
Entrada
8 euros.

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