Iker Lauroba: «Muchas veces en este oficio cobra todo el mundo menos los músicos»

Iker Lauroba, arriba a la izquierda, la semana pasada en el penúltimo ensayo del grupo./PEDRO MARTÍNEZ
Iker Lauroba, arriba a la izquierda, la semana pasada en el penúltimo ensayo del grupo. / PEDRO MARTÍNEZ

Tras 14 años de carrera, el grupo donostiarra Lauroba dice adiós hoy en el Doka por la imposibilidad de mostrar su música «de una manera digna»

JUAN G. ANDRÉSSAN SEBASTIÁN.

«En los últimos tiempos ha sido muy complicado poder seguir mostrando nuestra música de una manera digna, y tras 14 años de trayectoria hemos decidido que lo mejor era poner punto final a ese camino». De esta manera, y con la publicación del tema inédito 'Agur', hace unos días Lauroba anunciaba su despedida de los escenarios. Atrás quedan cuatro discos de elegante pop-rock que finalizarán esta tarde en el Doka (20.00 horas, 5/8 euros) con un concierto en el que participarán algunos invitados.

- ¿Qué sentimientos tiene Iker Lauroba en la antesala de la despedida?

- Tenemos sentimientos encontrados y, sobre todo, mucha emoción. Llevábamos tiempo mascando la decisión porque veíamos que cada vez iba a ser más difícil conseguir conciertos en condiciones medianamente dignas.

«Nos gustaría ser recordados como un grupo que hizo siempre lo que quiso»

- Defina condiciones dignas...

- Me refiero a que la gente ve la música como un hobby entre amigos que se lo pasan bien, y aunque en cierto modo es así, nosotros hemos tenido una exigencia muy profesional. No hemos vivido de la música pero hemos sido autosuficientes: con el dinero que sacábamos de los conciertos hacíamos bote para pagarnos el siguiente disco de nuestro bolsillo. Pero ha llegado un momento en el que ni eso era viable.

- ¿Qué ha sucedido?

- No lo sé, yo diría que ha sido un cúmulo de cosas. Lauroba ha sido un grupo escuchado pero tampoco hemos movido masas y no puedes poner una pistola en la cabeza de la gente para ganar espectadores. Los circuitos musicales son bastante cerrados y cuesta entrar en ellos. Si en cuatro conciertos en un año no sacas suficiente dinero para otro disco...

- ¿Sólo han dado cuatro conciertos en un año?

- El año pasado fueron seis, cinco en Gipuzkoa y uno en Bizkaia. Nos ha costado salir de nuestro entorno y aunque hemos intentado buscarnos las castañas, a veces no se abren las puertas necesarias. Al principio, cuando estás empezando, tienes otra energía y tiras para adelante tocando como sea, a cambio de unos pocos euros, la cena y los tragos, pero después de 14 años es distinto... Y como parece improbable que las cosas fueran a cambiar, decidimos bajar la persiana.

- ¿Dónde situaría usted la responsabilidad de la situación?

- No es cuestión de responsabilizar a nadie, sino de dignificar el oficio, porque la música es un oficio en el que a menudo ocurre una cosa muy curiosa. Casi todo el mundo cobra menos los músicos: el que lleva el equipo de sonido, los que iluminan, los distribuidores de bebidas, el bar donde se consumen... Muchas veces, quienes tocan son los que salen peor parados.

- ¿Qué ha supuesto Lauroba en su vida?

- Han sido catorce años, un tercio de mi vida en este mundo y una parte aún mayor de mi vida musical. Antes de 2004 tocaba la guitarra y en Hamaika Bide empecé a cantar, así que en Lauroba lo he aprendido todo, ha sido una experiencia brutal: supe qué era componer, sacar un disco, tocar en sitios más grandes, grabar videoclips... Si soy algo musicalmente es en gran parte por Lauroba.

- En 2006 fueron el primer grupo en euskera en ganar el Concurso Pop Rock Ciudad de San Sebastián, y dos años después lanzaron el primero de sus cuatro álbumes. ¿Se ha terminado pareciendo Lauroba a lo que querían ser?

- Yo creo que siempre hemos sido muy inconscientes y hemos hecho lo que hemos querido porque tampoco había grandes expectativas... Nuestro camino ha sido bastante constante, hemos ido avanzando poco a poco, sin prisa pero sin pausa, y tampoco ha habido momentos en los que hayamos despuntado mucho.

- ¿Con qué disco se quedaría?

- Uf, eso es como elegir a qué hijo quieres más, pero igual diría que 'IV' (2016), el último, que es el más fresco. Me quedé muy satisfecho con las letras y musicalmente tiene muchos matices.

- ¿Y si tuviera que elegir tres canciones de Lauroba?

- (Risas) Una sería 'Ez nintzen irten behar' porque fue nuestro primer single, la primera que pusieron en la radio, y nos despertó emociones desconocidas hasta entonces; también citaría uno de nuestros temas más conocidos, 'Muxu batekin', con el que llevamos años terminando nuestros conciertos y que según los mensajes que hemos recibido, ha supuesto mucho para mucha gente; y la última sería 'Lurrikara', del tercer disco, 'Iglu bat basamortuan' (2012), que es el más diferente y orgánico de los cuatro: lo grabamos con Fredi Peláez, la letra era de Harkaitz Cano, Pirata grabó los vientos y Odei Lizaso, la percusión... Más allá de los miembros de la banda, había muchas colaboraciones externas.

- Hace unos días anunciaron su despedida publicando 'Agur', una canción muy original que incluye abundantes guiños al repertorio de Lauroba...

- Se nos ocurrió el reto de crear un tema nuevo a partir de títulos, estribillos y estrofas de canciones de Lauroba. Es un autohomenaje que también sirve para agradecer el apoyo de la gente. Sólo el estribillo y la parte final son nuevos...

- Canta «Milaka gero arte ditut, baina ezin esan agur»... Pero la última palabra no es «hasta luego», sino «adiós». ¿Es definitivo?

- Nunca puedes decir que algo es para siempre y menos cuando vamos a dejarlo sin malos rollos entre nosotros. Si de aquí a diez años nos apetece juntarnos y dar un par de conciertos no lo descartamos, pero ahora mismo no lo vemos porque la situación no parece que vaya a cambiar.

- Usted continuará con su carrera en solitario y tocando con Izaro en directo, ¿y sus compañeros?

- Ane Bastida (bajo) seguirá tocando con Hesian; Andoni Garcia (guitarra) está con Fun & Go y prepara un proyecto con Iñaki Betagarri; Antxon Sarasua (teclados) está metido en mil salsas y a mi hermano Haritz (batería) le han propuesto un par de cosillas pero aún no se ha decidido. A los dos nos gusta el estilo rockero con sintetizadores, así que seguiremos juntándonos en el local y quién sabe si de ahí surgirá un proyecto nuevo.

- Han elegido el Doka como último escenario. ¿No pensaron en una despedida más grande y con colaboraciones al estilo de 'El último vals' de The Band?

- No porque somos conscientes de nuestras limitaciones y el Doka es un lugar queridísimo donde siempre se han portado bien con nosotros. El concierto será especial porque vendrán miembros antiguos de la banda a tocar con nosotros y el repertorio será muy amplio para ofrecer una muestra de toda nuestra trayectoria: incluso tocaremos temas de la maqueta...

- ¿Cómo le gustaría que la gente recordara a Lauroba de aquí a 20, 30 o 40 años?

- (Risas) Uf, no lo sé... Aunque no hemos inventado nada, hemos sido bastante originales y así nos gustaría que nos recordasen: como un grupo que hizo siempre lo que quiso, que no dependió nunca de nadie y que deja un puñado de canciones que en determinados momentos habrán servido a la gente para emocionarse: desde conseguir una lágrima hasta arrancar una sonrisa.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos