El hotel 'secreto' de Tabakalera

El establecimiento, de 42 habitaciones y 4 estrellas, se abrió en agosto y funciona ya a pleno rendimiento. El One Shot Tabakalera House, dentro del centro cultural, es aún un desconocido para los donostiarras. Sus clientes dicen que es «un hotel dentro de un museo»

Una de las habitaciones de dos pisos ubicada en la primera planta del hotel de Tabakalera. /SARA SANTOS
Una de las habitaciones de dos pisos ubicada en la primera planta del hotel de Tabakalera. / SARA SANTOS
Mitxel Ezquiaga
MITXEL EZQUIAGA

Empezó a funcionar en agosto y desde entonces registra, según sus responsables, «una buena ocupación, con llenos en verano y en los puentes». Sus clientes extranjeros dicen que es «un hotel dentro de un museo», pero para los donostiarras es aún un lugar 'secreto'. Entramos en el One Shot Tabakalera House, el último desconocido dentro de ese gran edificio cultural. «Nuestra cadena, One Shot Hotels, tiene vocación artística en todos sus hoteles, y más en este caso, al estar en un centro dedicado a la cultura», explica Juanma García Martín, director comercial del grupo hotelero.

El hotel, de cuatro estrellas, ocupa una de las alas de la vieja fábrica de tabacos, frente al parque Cristina Enea. Son cuatro plantas, con 42 habitaciones, decoradas en un estilo industrial y funcional, con materiales como la madera y el cobre y algunos suelos de cemento que remiten al pasado fabril del edificio.

¿Por qué hay un hotel en un contenedor cultural como Tabakalera? Hay que remontarse a la génesis del proyecto. En principio se contempló habilitar ahí una residencia de artistas o creadores, pero al final se optó por conceder el espacio a una cadena hotelera que explote comercialmente el enclave y cuya aportación ayude a la financiación del centro cultural. Primero se adjudicó a otra cadena que no cumplió los plazos previstos y fue One Shot Hotels la que se quedó con este establecimiento especial.

El grupo, de capital español, cuenta en la actualidad con siete hoteles (tres en Madrid, tres en Valencia y el de Donostia) y en enero abre uno nuevo en Sevilla. A lo largo del año que viene incorporará otro más en la capital madrileña. «Buscamos siempre edificios singulares, con personalidad, y todos los hoteles tienen una identidad cultural», dice Juanma García. «El 'shot' que da nombre a la cadena se debe al disparo fotográfico. Todos nuestros hoteles están decorados con fotografías y ayudamos con distintas iniciativas a los creadores en ese campo». El eslogan de la casa es «el hotel espontáneo, irrepetible y único que impulsa el arte».

Espacio común de la entrada, una de las suites y uno de los pasillos. / SARA SANTOS

Dúplex y comedor

Eso se ve en San Sebastián. Recorremos con María García, jefa de Recepción en el hotel de Donostia, las instalaciones del Tabakalera House. La misma entrada, junto al acceso del edificio por Duque de Mandas, es discreta. Ahí esperan una pequeña recepción y unos locales comunes con unos originales columpios donde leer los periódicos del día, por ejemplo. En el sótano se ubica el restaurante donde empezarán a servirse los desayunos a partir de enero.

En esta planta 1 se encuentran las mayores habitaciones, dúplex con el dormitorio debajo y un salón en la parte superior. En el resto de pisos se encuentran las otras habitaciones, más convencionales, y en la última planta están las habitaciones 'pactadas' con la dirección cultural de Tabakalera, destinadas a ser cedidas a los artistas que pasen tiempo de residencia en el centro.

Los precios oscilan según temporada. En temporada baja una habitación normal puede estar por 75 euros, y en alta, una suite se vende por 500. «En verano, durante el Festival de Cine y en los puentes hemos estado a tope, con clientes tanto españoles como extranjeros», explican en el hotel. «Cuando hacen las reservas a través de Internet muchas personas se sienten muy interesadas por estar en un hotel que se encuentra 'dentro de un museo', como dicen ellos». El interiorismo del establecimiento está cuidado, con mimo de los detalles. Las mesillas de las habitaciones, por ejemplo, llevan la forma de la T del logo de Tabakalera.

La planta superior del hotel se destina a residencia de artistas cuando es preciso

Los precios oscilan de 75 euros en temporada baja a 500 euros la suite en temporada alta

Con la puesta en funcionamiento del hotel, Tabakalera va completando los servicios del edificio, inaugurado en septiembre de 2015. Falta por definir el uso del 'prisma' superior, ideado en un principio como restaurante e incluso concedido a una empresa en concurso público, aunque finalmente se retiró la concesión y dos años después se sigue sin saber qué habrá ahí, en uno de los espacios emblemáticos del inmueble. Se pensó una posible oferta gastronómica sobre la identidad de los mercados, al estilo de los que funcionan en lugares como el Mercado de San Miguel de Madrid, pero tampoco cuajó.

Será una de las 'patatas calientes' que aguardan al nuevo director general de Tabakalera, puesto de nueva creación que se convocó en concurso público hace semanas. Según fuentes oficiales en breve se sabrá quién es la persona que ocupará ese puesto, destinado a 'engrasar' las relaciones entre los diferentes inquilinos de Tabakalera (Kutxa, el Festival de Cine, la Filmoteca Vasca o los locales privados de la planta baja) y dar un impulso al proyecto.

Otros espacios del edificio que quedaban por definir serán ocupados por la Escuela de Cine Elías Querejeta, recién creada, y un centro de creación audiovisual.

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