«Lo nuestro es diferente a todo»

'Chicuelo' compartirá hoy escenario con Marco Mezquida. «No hay lucha de egos».

El guitarrista flamenco Juan Gómez 'Chicuelo' recrea hoy en el Victoria Eugenia su «conexión» con el pianista de jazz Marco Mezquida

JOSU OLARTE SAN SEBASTIÁN.

Juan Gómez 'Chicuelo' (Cornellá 68) y Marco Mezquida (Menorca 87) provienen de generaciones y entornos musicales divergentes. Acreditado como guitarrista flamenco al servicio de Miguel Poveda, Duquende, El Cigala, Morente o Mercé el primero, y como destacado pianista y solicitado improvisador de jazz el segundo. Pero ambos comparten amplitud de miras, versatilidad musical e incluso labores docentes por separado en el Taller de Músics de Barcelona que avala su disco de debut conjunto 'Conexión'. Una entente con genética catalana y mediterránea con la que Chicuelo-Mezquida dicen haber dado con una sonoridad diferenciada que «con gusto, energía y talante» moldea y pone en sintonía propia raíces flamencas y ductilidad jazzística. «Tenemos mucho recorrido, pero ahora estamos abriendo un camino nuevo», asegura Chicuelo que, junto al piano de Mezquida y el cajón de Paco de Mode, promete esta noche en el Teatro Victoria Eugenia (23.00 h. 15 €) un recital «con mucha fuerza y sinceridad, con mucha energía pero también con su parte más reposada. Le damos a cada tema una musicalidad diferenciada. El público sale siempre encantado».

- ¿Cómo se produjo esa 'conexión' que da título a su disco?

- La primera vez que tocamos fue gracias al trompetista Raynald Colom que nos invitó hace unos años a tocar en un festival de jazz muy importante que hay en Marciac (Francia) donde también estaba Paco de Lucía. Trabajábamos los dos en el Taller de Músics, pero cada uno por un lado. No nos conocíamos, pero en ese concierto, tocando un tema mío vimos que había algo muy especial entre nosotros, una química real y nada forzada que salía de una manera natural, con gusto, energía y talante. Aquel tema era precisamente 'Conexión', el que ha dado título al disco.

«En el flamenco catalán hay menos prejuicios que en Andalucía, somos distintos para eso»

-¿Cabe conectar su disco con Mezquida con las propuestas de jazz flamenco de Tomatito con Michel Camilo, Niño Josele o Chano Domínguez, que también ha pasado por el Jazzaldia?

- Yo creo que esto es diferente a todo. Para empezar no hay ninguna formación de guitarra flamenca, piano y cajón. Eso ya hace que suene distinto. He escuchado lo que ha hecho Tomatito con Michel Camino, el Niño Josele y, por supuesto, a Chano en todos sus formatos (Paco de Lucía, Tomatito, Wynton Marsalis, Tino di Geraldo, Paquito D'Rivera, Javier Colina..) y creo que, respetando mucho a todos ellos lo nuestro es muy diferente al flamenco jazz al uso. La manera de atacar las melodías y el ritmo está hecha desde otra perspectiva y, además, lo nuestro es todo repertorio original, no hay adaptaciones de standards. Hay reminiscencias lógicas de flamenco y del jazz, pero después proponemos algo más personal. Se dice que el piano se lleva mal con la guitarra flamenca pero yo creo que en nuestro caso no combinan tan mal.

-¿Refleja también su directo esa identidad diferenciada? ¿Dejen espacio a la improvisación?

- Por supuesto, cada uno tiene muy claro hasta dónde puede llegar, cuáles son sus límites, en ese sentido no hay lucha de egos, es lo más sensato, lo que hace que un proyecto dure en el tiempo. Lo que sí hay es espacio para que cada uno improvise a partir de una estructura melódica reconocible que progresa continuamente. De cualquier tema nuestro en el pop u otros estilos sacarían cinco.

-¿Mezquida le atribuye la autoría de la mayoría de los temas del dúo?

- Yo podía lanzar una idea o la estructura de un tema, pero lo hacía de una manera abierta. A partir de ahí armonizábamos doblando las melodías y añadíamos cosas por consenso y con total libertad para hacer aportaciones. Ha sido un trabajo conjunto.

- En nombre de la fusión se han hecho muchas tropelías musicales. ¿Le importuna el término?

- No pierdo energía en esas discusiones. Me parecería la típica fusión si yo tocara guitarra flamenca tradicional y Mezquida se metiera por ahí. La hay porque somos músicos de dos ramas distintas pero no sabría cómo definirla. Ni creo que tenga importancia. Lo que cuenta es que tenemos el background necesario y una carrera de versatilidad contrastada para hacer esto con fuste y criterio. Yo, por ejemplo, estoy ahora a punto de sacar uno nuevo de qawali con flamencos y un cantante pakistaní (Faiz Ali Faiz).

- Ha acompañado a los más grandes de la escena flamenca barcelonesa: Poveda, Duquende, Mayte Martín y Gisena Ortega. ¿Tiene el flamenco catalán una identidad propia?

- Yo creo que no porque lo que hace Mayte no tiene nada que ver con Ginesa y tampoco Duquende con Poveda. Lo que sí creo es que hay en el flamenco catalán menos prejuicios que en Andalucía, donde te miran más con lupa si te sales del carril. Aquí somos distintos para eso. No tienes más que ver la heterodoxia que ha mostrado Mayte o Duquende. Y no digamos Ginesa, la que ha formado con La Fura dels Baus.

- Ha escoltado a Poveda en su salto de popularidad mas allá del flamenco, pasa por ser su guitarrista de confianza.

- Yo no diría tanto aunque he compartido media vida con él. Llevamos juntos quince años y casi sé lo que va a decir antes de que abra la boca. Igual que a Mayte en su momento, que me descubrió en el Tablao de Carmen donde empecé y con la que estuve diez años, o Duquende, al que también acompañé. Creo que le entiendo como nadie pero eso no quita para que, como artistas inquietos, hagamos cosas con otra gente.

- Ha tocado mucho atrás, acompañando al cante y al baile. ¿Cómo lleva asumir el protagonismo?

- Me siento bien en los dos papeles porque nunca he dejado de hacer cosas solo y con otras formaciones, Siempre he asumido el protagonismo con naturalidad, nunca me he echado atrás a la hora de meterme en un proyecto. De hecho empecé cantando y sigo siendo una apasionado del cante. A lo mejor un día me arranco para quitarme el gusanillo.

- Lleva más de dos décadas tocando con regularidad en Japón. ¿Tienen idea de presentar allí este proyecto?

- Me encantaría porque allí les gusta mucho todo lo que tiene raíz y alma. Lo intentaremos más adelante, aunque lo que les apasiona por encima de todo es el baile. Si hay un bailaor o bailaora ya nos podemos quitar todos. De hecho yo llevo desde el 92 trabajando como director artístico de la compañía de Shohi Kojima al que llaman el gitano japonés. Tiene un currículum impresionante, le permite presentarse como figura de baile hasta en Sevilla.

- Así que tiene idea de dar continuidad al proyecto.

- Claro, esto no se puede quedar en un trabajo puntual. Tenemos muchas ganas porque este proyecto es muy distinto a las cosas que hacemos por separado. Creemos que tiene un potencial muy grande. De hecho ya tenemos un par de temas nuevos para un próximo disco que probamos en el bis de los conciertos.

Fotos

Vídeos