Denis Santacana, premio del público en el Festival 10 Sentidos de Valencia

Santacana, en la obra 'Encuentros'. / USOZ
Santacana, en la obra 'Encuentros'. / USOZ

El coreógrafo donostiarra escenifica con Víctor Fernández la obra 'Encuentros' en la Sala Club del Victoria Eugenia

I. A. SAN SEBASTIÁN.

Acercar la danza contemporánea al público es el objetivo con el Donostia Kultura ofrece habitualmente ensayos abiertos de coreógrafos emergentes y de compañías consolidadas. Gracias a esta iniciativa, Denis Santacana (San Sebastián, 1984) presentó el lunes pasado un extracto de 'Encuentros', interpretado junto al bailaor granadino Víctor Fernández, una obra por la que tres días después, el jueves, obtuvo el premio del público en el Festival 10 Sentidos, en Valencia.

Nacida como pieza corta para 'Dantzan Bilaka', «esta conversación de dos personas con diferentes lenguajes y la danza como punto común» se estrenó como obra de formato largo en la pasada edición de dFeria.

La danza apareció en su vida a los quince años y se convirtió en su pasión tras un curso en la Escuela de María de Ávila en Zaragoza. Gracias a su «mentora», Myriam Agar, conoció la danza contemporánea que «me da una libertad que no me da el ballet». Formado en el Conservatorio Superior María de Ávila de Madrid y en The Place en Londres, pronto sintió «la necesidad de tener voz propia» creando un estilo coreográfico bastante personal y sin una temática prefijada. No se queja del apoyo recibido del Gobierno Vasco y de los organismos donostiarras, «aunque mi realidad es que después de diecisiete años, he tenido que volver a casa de mis padres para poder invertir todo mi tiempo y dinero en mi proyecto».

Con raíces oñatiarras vinculadas al chocolate por línea materna, los Maiztegui, afirma entre risas que «yo soy el otro» preguntado por su hermano mayor, el esquiador y medallista paralímpico Jon Santacana. «Yo tengo mi pelea de forma más humilde y él se mueve en el mundo del deporte que, en este país, tiene mucha más importancia que la cultura», añade.

No elude hablar de la enfermedad de Stargardt que afecta a su visión, aunque detesta el sensacionalismo. «Mi manera de moverme está muy relacionada con lo desarrollado que tengo el sentido interno, el tacto y la conciencia corporal», explica. Mientras sigue cosechando premios con sus 'Encuentros', este joven donostiarra se marca como objetivo poder vivir de su trabajo.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos