La Diputación impulsará el mecenazgo privado en la cultura con mayores desgravaciones fiscales

El diputado de Cultura, Denis Itxaso, en su comparecencia de ayer, acompañado por Patxi Presa
El diputado de Cultura, Denis Itxaso, en su comparecencia de ayer, acompañado por Patxi Presa / SARA SANTOS

Itxaso defiende su modelo de gestión, con la Escuela de Cine y el futuro KM como proyectos emblemáticos

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANO

La Diputación de Gipuzkoa prepara una nueva norma foral de mecenazgo «más ambiciosa» y «moderna» con el objetivo de impulsar la implicación económica de sectores privados, aumentar el espectro de proyectos beneficiarios de la medida e incrementar las bonificaciones fiscales. Así lo ha anunciado este viernes el diputado foral de Cultura, Denis Itxaso, durante la presentación de la memoria bianual sobre los dos primeros años de gestión al frente del departamento. Esta nueva norma, actualmente en negociación con el departamento de Hacienda de la Diputación, entrará en vigor el próximo año, según las previsiones del Departamento de Cultura.

Según ha explicado Itxaso, la norma foral de incentivos fiscales al mecenazgo cultural actualmente en vigor contempla desgravaciones de entre el 20% y el 25% a las empresas y personas físicas que colaboran económicamente con las denominadas «actividades prioritarias», entre las que figuran proyectos culturales de carácter internacional, actividades participadas por la Diputación, la inversiones en museos, archivos y equipamientos culturales, las producciones de contenidos destinados a industrias editoriales, fonográficas, audiovisuales, multimedia y escénicas, y las actividades de la Sociedad de Ciencias Aranzadi. También se benefician de la norma proyectos culturales puntuales, como el año pasado fue la Capitalidad Cultural Europea.

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La futura norma contempla una ampliación de estos beneficios fiscales a los participantes en campañas de crowdfunding -como la que la Diputación impulsa a través de su programa Meta!-. El diputado de Cultura ha indicado que la reforma «no sólo incrementará las bonificaciones, sino que también afecta a la tipología de las actividades» susceptibles de beneficiarse del mecenazgo privado.

Aplicable a varios impuestos

El diputado foral ha añadido que su departamento trata de que la nueva norma «afecte a un mayor número de impuestos y que sea lo más completa posible» y en este punto ha citado al IRPF, pero también a los impuestos de Sociedades y de Patrimonio. Ha reconocido que en la medida en que se incrementarán las bonificaciones fiscales supondrá una bajada en la recaudación, pero ha apuntado que a largo plazo, una mayor implicación privada en la financiación de las actividades culturales permitiría reducir algunas partidas del presupuesto público destinadas a este sector. Itxaso no ha adelantado cifras, ni detallado el proyecto de norma porque «es una pelea en la que estamos ahora», pero sí ha apuntado a que sigue las pautas del Libro Blanco que su departamento presentó en los Cursos de Verano de la UPV/EHU y que constituye un compendio de las «mejores prácticas de los diferentes gobiernos europeos».

En una comparecencia, en la que también ha estado presente el jefe de Servicio de Cultura de la Diputación, Patxi Presa, el diputado foral ha presentado un balance de sus dos primeros años de gestión al frente del Departamento, en los que la creación de la Escuela de Cine Elías Querejeta de Tabakalera, el diseño de un nuevo Koldo Mitxelena, la próxima apertura de la K Bulegoa y el Consejo de las Artes y la Cultura conforman sus ejes principales. Itxaso ha defendido la implantación de «un nuevo modelo de gestión» que ha supuesto una profunda transformación de las estructuras forales «para adaptarlas a los nuevos retos». El objetivo es «convertir la cultura en una prioridad política y situarla en el núcleo de las decisiones» adoptadas.

Tres ejes de actuación

El diputado de Cultura ha destacado que este año se han consolidado en el presupuesto de su departamento 5,5 millones de euros de los ocho millones que el pasado año se adjudicaron a los últimos plazos de la obra de Tabakalera -tres millones- y a la Capitalidad Cultural -cinco millones-. De esta forma, ha explicado, aunque el presupuesto global de Cultura ha menguado ligeramente respecto al pasado año, ha contado con un margen económico que rompe con la dinámica de un departamento «que habitualmente tiene ya adjudicados sus recursos el 1 de enero» de cada año.

Respecto a los dos primeros años de gestión, Denis Itxaso ha indicado que ha pivotado sobre tres ejes: la adaptación al nuevo modelo cultural a través de la programación y la financiación, la reconversión en una administración «facilitadora» de las iniciativas ciudadanas, y la renovación de las estructuras en busca de una «optimización» de los recursos.

En el primer apartado incluye la reorganización de las líneas de ayuda y el crowdfunding, la Escuela de Cine, la iniciativa Kultur Dealers y el Canal Europa, entre otros. En el capítulo de la participación, destaca el Consejo de las Artes y la Cultura, mientras que la apertura en octubre de la K Bulegoa -con asesoramiento a los creadores para acceder a las subvenciones disponibles en todas las administraciones- reforzará la vocación «facilitadora» de su departamento. Finalmente, en el ámbito de la innovación ha citado la futura renovación del Koldo Mitxelena, las nuevas competencias que asume Gordailua, el reforzamiento de los archivos y la propia Escuela de Cine, gestada en colaboración con las entidades cinematográficas que conviven en el propio edificio de Tabakalera.

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