El mayor acosador de Hollywood

El productor Harvey Weinstein y la actriz Sharon Stone, en una gala benéfica celebrada en el Festival de Cannes en 2013. /REUTERS
El productor Harvey Weinstein y la actriz Sharon Stone, en una gala benéfica celebrada en el Festival de Cannes en 2013. / REUTERS

El 'New York Times' destapa el largo historial de abusos sexuales de Harvey Weinstein, el productor más temido y odiado

ÓSCAR BELATEGUI

En Hollywood todos lo sabían pero mantenían la boca cerrada. Harvey Weinstein, el hombre que manejaba los hilos del tinglado, el productor más poderoso y temido cuyas películas han recibido 300 nominaciones al Oscar, era un depredador sexual. El protector de Quentin Tarantino, el tipo que se gastó cinco millones de dólares para que'Shakespeare enamorado’ arrebatara el Oscar a'Salvar al Soldado Ryan’, el único capaz de humillar a Martin Scorsese destrozándole el montaje de'Gangs of New York’, era el temor de actrices, secretarias y colaboradoras. Como Ashley Judd, a quien invitó a una reunión de trabajo en un hotel de Beverly Hills. La recibió en una suite en bata y le preguntó si podía verla ducharse o darle un masaje. O la modelo italiana Ambra Battilana, que le acusó de propasarse con ella, tocándole los pechos y las piernas. A la presentadora Lauren Sivan la citó en un restaurante cerrado al público. Y se masturbó frente a ella.

Hasta ocho mujeres han llegado a acuerdos extrajudiciales con Weinstein tras acosarlas sexualmente, según revela el'New York Times’ en un reportaje que ha puesto patas arriba la Meca del Cine. Meryl Streep le llamó «Dios» cuando recibió un Globo de Oro y Penélope Cruz le dio las gracias con el Oscar en la mano. En los 90, los hermanos Bob y Harvey Weinstein revolucionaron el cine independiente americano con su compañía Miramax, bautizada en honor de sus padres, Miriam y Max, joyeros judíos. Su estrategia pasaba por adquirir los derechos de películas baratas y promocionarlas hasta llegar a los Oscar.'Sexo, mentiras y cintas de vídeo’,'Pulp Fiction’,'El paciente inglés’,'El indomable Will Hunting’,'La vida es bella’...

Todo lo que tocaba Harvey'Manostijeras’, como se le conocía por su afición a inmiscuirse en el montaje, se convertía en oro. Un libro de Peter Biskind,'Sexo, mentiras y Hollywood’, destapó los métodos de trabajo de este neoyorquino de 65 años, que manipulaba sin pudor las películas para hacerlas más comerciales, engañaba a sus directores, pisoteaba a los exhibidores, asediaba a sus empleados y ha amenazado durante años a todo el que se pusiera en su camino.

Weinstein vendió Miramax a Disney y creó una nueva productora con la que ha continuado su carrera de éxitos:'The Artist’ le debe el Oscar, sin ir más lejos. Tras el artículo del'Times’ ha sido apartado de The Weinstein Company. «Sé que la forma en la que me he comportado con mis colegas durante años ha causado mucho dolor», se ha disculpado en una nota. «Estoy tratando de hacer las cosas mejor, pero sé que aún me queda mucho por recorrer».

A pesar de admitir que está acudiendo a terapia para «corregir su conducta sin rodeos», Harvey Weinstein ha dejado el asunto en manos de sus abogados, quienes han anunciado acciones legales contra el'New York Times’. Según ellos, el productor niega muchas de las acusaciones, «claramente falsas y difamatorias». Los políticos demócratas que aceptaron dinero suyo lo han donado a asociaciones en defensa de la mujer. El día antes de que el mundo conociera su historial de acoso, cuando ya había leído el reportaje, el productor comentó a sus colaboradores: «Es una historia tan buena que quiero comprar los derechos para hacer una película».

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