La Escuela de Cine Elías Querejeta cuenta ya con 31 preinscritos, un tercio extranjeros

Instalaciones de la Escuela de Cine Elías Querejeta. /Usoz
Instalaciones de la Escuela de Cine Elías Querejeta. / Usoz

El nuevo centro de Tabakalera ultima ya la adquisición e instalación del equipamiento

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANO

A falta de dos meses para el cierre del plazo de matriculación, la Escuela de Cine Elías Querejeta de Tabakalera cuenta ya con 31 alumnos inscritos para el primer curso que se impartirá en el centro, a partir del próximo mes de septiembre. La Escuela, que cuenta con entre 40 y 45 plazas, abrió el pasado 8 de enero el plazo para apuntarse a sus cursos y aunque permanecerá abierto hasta finales de mayo, los responsables del centro este mes de abril realizarán una primera comunicación a los alumnos admitidos para que, en el caso de los latinoamericanos, puedan formalizar sus visados de estancia en el país y comenzar a solicitar becas. El precio de la matrícula es de 3.500 euros. La Diputación tiene previsto ofrecer tres becas para alumnos guipuzcoanos.

El director de la Escuela de Cine, Carlos Muguiro, asegura que desde la presentación formal del centro casi un centenar de personas se han interesado por diferentes aspectos de las asignaturas y la docencia de un espacio que se estrena este año en la enseñanza cinematográfica. Por ahora, han formalizado la preinscripción cinco guipuzcoanos, otros cuatro del resto de los territorios vascos, dos navarros, nueve de otros puntos de España, tres argentinos, tres colombianos, un estadounidense, un mexicano, un venezolano y dos británicos. Las edades de los preinscritos oscila entre los 20 y los 51 años, aunque la media se sitúa entre los 23 y los 28, señala Muguiro. «Todos ellos cuentan con experiencia en estudios superiores universitarios y la verdad es que su perfil se ajusta mucho a lo que buscaba la Escuela –indica el responsable del centro– porque cabía esperar que la gente no supiera muy bien a qué se estaba apuntando. No ha sido el caso».

Sobre la motivación que ha impulsado a las personas preinscritas a apuntarse a un centro docente al que rodean las incógnitas inherentes a una institución nueva, Muguiro considera un hecho central «los agentes que están detrás del proyecto y la propia filosofía de la Escuela. Los primeros te dan autoridad y la segunda, identidad. Los alumnos programarán con el Festival de Cine, restaurarán con la Filmoteca... No hay otras escuelas que ofrezcan esto», recalca Muguiro, quien considera también que «estar en Tabakalera, rodeada de estas instituciones, es lo que da sentido a la Escuela».

El curso arrancará el 19 de septiembre, en vísperas del comienzo de la 66 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián, y finalizará el día en el que concluya el 67 Zinemaldia. Un año que permitirá a los alumnos matriculados en Comisariado presenciar y tomar parte en el ciclo completo de gestación del Festival. «Cada quince días, algún responsable del Zinemaldia dará un informe a los alumnos –bajo cláusula de confidencialidad– para que vean cómo funcionan los distintos departamentos: Comunicación, Patrocinios, Gerencia, Comité de Selección, Dirección... Conocerán el proceso entero», asegura Carlos Muguiro, que señala también que por parte del certamen, «aprovecharán para repensarse a sí mismo», según le han transmitido los rectores del Festival.

Mientras tanto, los responsables del Departamento Foral de Cultura completan el equipamiento de los 500 metros cuadrados de los que dispone la Escuela, distribuidos en distintos espacios, con un presupuesto hasta el momento de 300.000 euros. «Está siendo, sin duda, la mayor dificultad porque incluye tecnologías que han quedado obsoletas y que han caído en desuso, pero que aquí nos resultan necesarias». Para conseguir todos este instrumental, los responsables de la escuela han recurrido a «filmotecas, cines, particulares y estudios que se deshacen de material. E incluso a almacenes de desechos». De hecho, queda pendiente de adquirir una procesadora de revelado.

En palabras de su director, la Escuela ha configurado su espacio «más como un pequeño estudio que como un centro docente. Dispone de todas las instalaciones necesarias para completar el ciclo de la creación cinematográfica:registro, revelado, postproducción, digitalización y proyecciones».

En cuanto a la homologación de las titulaciones de la Escuela de Cine Elías Querejeta, su director asegura que la propuesta «ha tenido buena acogida» entre los responsables de la UPV/EHU, tanto de la Facultad de Audiovisuales como de la de Bellas Artes. «Hay muchas fórmulas administrativas para contar con el respaldo de la Universidad del País Vasco y buscaremos la idónea» para las dos partes.

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