Cuando Churchill vivió en La Concha y Frances gritó 'cojones' en el Kursaal

Historias donostiarras de los Oscar: el joven Guillermo del Toro perdido en la Semana de Terror, el piso de la familia Oldman y la revoltosa McDormand

Gary Oldman vivió varias semanas semanas en Donostia/J.M.LÓPEZ
Gary Oldman vivió varias semanas semanas en Donostia / J.M.LÓPEZ
MITXEL EZQUIAGA

Lo contaba ayer la actriz Barbara Goenaga: «En el festival de San Sebastian del año 2011, justo antes de la ceremonia del Kursaal, Frances McDormand me vio en un pasillo del auditorio dándole el pecho a mi hijo mayor. Yo estaba ya con el vestido de gala puesto para presentar el acto. Ella se acercó y me dijo: ‘Eres una mujer de hierro, dale ese ejemplo a tu hijo’. La adoré». Solo unos minutos después, ya en el escenario, Dormand pidió a los cineastas «cojones», en castellano, para hacer películas mejores y más valientes.

Es una de las historias donostiarras de los Oscar de este año. Ponemos la txapela a la estatuilla de Hollywood y buscamos anecdotario vasco relacionado con la gran fiesta del cine norteamericano. Como el piso en La Concha de Gary Oldman y su familia o los años en que un Guillermo del Toro aún poco conocido paseaba despistado por el Principal en la Semana de Cine Fantástico y de Terror.

McDormand en la inauguración del Zinemaldia en 2011
McDormand en la inauguración del Zinemaldia en 2011 / USOZ

Empecemos por Frances McDormand, galardonada el domingo con el premio a la mejor actriz por su estupenda interpretación en ‘Tres anuncios en las afueras’. La artista revolucionó la gala de Hollywood como había revolucionado el Zinemaldia en 2011. Vino como presidenta de jurado y fue un torbellino en sus días de estancia en San Sebastián. «Se involucró a tope en su trabajo, era divertida e imaginativa en las reuniones y vivió intensamente la ciudad», recordaba ayer una de las personas que más la trató en el Festival. Tenía carácter hasta el punto de que en algún momento ‘requisó’ el móvil de Alex de la Iglesia, también miembro del jurado, «para que no estuviera pendiente todo el rato de Twitter».

«Apostaba por el cine distinto», dicen, y quizás por eso la Concha de Oro fue para un cineasta experimental como Isaki Lacuesta, el catalán con raíces tolosarras, y su película ‘Los pasos dobles’, un recorrido por África de la mano de Miquel Barceló. La ministra Sinde, Julian Schanbel o Agnès Varda compartieron tertulias con McDormand en sus días del María Cristina y el Kursaal.

Más tiempo estuvo en San Sebastiábn Gary Oldman, premiado el domingo como mejor actor por su recreación del personaje de Churchill en la película ‘El instante más oscuro’. Oldman fue donostiarra de ejercicio durante varias semanas del año 2005, en el rodaje de ‘Bosque de sombras’, la película dirigida por Koldo Serra y ambientada en diferentes escenarios del País Vasco.

Cuentan quienes convivieron con el intérprete que no quería vivir en un hotel porque venía con sus dos hijos y deseaba «llevar vida familiar en una casa». Acompañada de gente de la producción del filme visitó personalmente varios pisos, en el barrio de Gros y en el centro, pero no le gustaron.

Oldman quería una casa confortable «y sin tantos pasillos como tienen las viviendas de aquí». Algún mecanismo del inconsciente le llevaba a rechazar los pasillos largos. Al final encontró una amplia vivienda en la calle Zubieta con una gran terraza sobre el Paseo de la Concha. Aunque hizo ‘casting’ para encontrar niñera local, en última instancia prefirió traer a la suya de Londres.

El jamón de Guillermo

Pero quien más relación ha tenido con Donostia a lo largo de los años es el mexicano Guillermo del Toro, gran triunfador este año con los Oscar a mejor película y mejor director por ‘La forma de agua’. Del Toro fue habitual de la Semana de Cine Fantástico y de Terror antes de ser conocido por el gran público. Su amigo Santiago Segura, veterano ‘padrino’ de ese festival, acompañó en numerosas ocasiones al mexicano, que también ha repetido en el ‘festival grande’ de septiembre. Uno de los veteranos de la Semana recordaba el otro día cómo algunos aficionados se preguntaban «quién es ese mexicano gordo que se come los bocatas de jamón del Principal». Pues un hombre que terminó ganando el Oscar.

Del Toro presentó 'Cronos' en Donostia en 1999
Del Toro presentó 'Cronos' en Donostia en 1999 / EFE

Del Toro hasta fue premiado... indirectamente. En 1998 compitió con su película ‘El embrujo’, que recibió el premio a la mejor Fotografía. El responsable de ese trabajo, Rodrigo Prieto, no estaba en San Sebastián, así que el director subió al escenario a recoger el galardón. Luego ha repetido en distintas ocasiones y siempre ha dejado patente su humor, su amor por la ciudad y su pasión por la gastronomía... más allá del jamón.

El bisabuelo de Iñárritu

Los Oscar hablan los últimos años mexicano y los cineastas mexicanos tienen buena relación con San Sebastián. Alejandro González Iñárritu, ganador del gran galardón de Hollywood hace dos años con ‘El renacido’ también es viejo amigo del Festival. Se le recuerda como «una persona encantadora, bulímico ante la pantalla, los restaurantes y la vida». Y en la inauguración del Zinemaldia de 2006, cuando trajo su ‘Babel’, Iñárritu dejó una sentencia muy Tambor De Oro: «Cuando me preguntan por mi segundo apellido siempre miento y digo que mi bisabuelo era de San Sebastián. Lo hago porque es la ciudad más maravillosa del mundo y quiero tener relación con ella».

Más latinos, más Oscar, más Donostia: la ganadora del premio a la mejor película extranjera, la chilena ‘Una mujer fantástica’, también dejó huella en la pasada edición del Zinemaldia. Su director, Sebastián Lelio, posee una trayectoria íntimamente ligada al Festival. Su primera película, ‘La Sagrada Familia’, compitió en la sección Horizontes Latinos en 2005 y ‘Gloria’ ganó el Premio Cine en Construcción en 2012.

La huella de Tabakalera

Con ‘Una mujer fantástica’ ganó en septiembre el Premio Sebastiane Latino, que se concede por parte de Gehitu al filme que mejor refleja la situación de la comunidad LGTI. No es extraño: la protagonista, Daniela Vega, es transexual, y fue una de las protagonistas del Zinemaldia, como en la gala de Hollywood, donde no solo subió a escena por el Oscar a su película: también para presentar uno de los números de la ceremonia.

La actriz Daniela Vega con el premio Gehitu
La actriz Daniela Vega con el premio Gehitu / USOZ

La pelíucla sueca ‘The Square’, que también competía al Oscar a mejor película extranjera, fue dirigida por Ruben Östlund, realizador que pasó por Tabakalera antes del proyecto. Dicen los malpensados que su profunda crítica al arte contemporáneo terminó de cimentarse a su paso por el centro cultural.

Menos suerte tuvo en los Oscar ‘El hilo invisible’, la película inspirada en varios modistos, incluidos algunos rasgos del getariano Balenciaga, como admite su director. Finalmente Guillermo del Toro se llevó el Oscar a mejor película, según leyeron (bien esta vez) Faye Dunaway y Warren Beatty. El actor tiene pendiente de recoger el Premio Donostia que le dio el Festival en 2001. Los atentados de las torres gemelas del 11 de septiembre aconsejaron posponer el viaje y los galardonados de esa edición, Julie Andrews y el propio Beatty, tienen esa asignatura pendiente. Del Toro puede ser ahora el intermediario.

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