P. Adams Sitney: «Ver cine en DVD es como el sexo con dos condones»

P. Adams Sitney, en una de las aulas que se están montando para la Elías Querejeta Zine Eskola en Tabakalera./IÑIGO SÁNCHEZ
P. Adams Sitney, en una de las aulas que se están montando para la Elías Querejeta Zine Eskola en Tabakalera. / IÑIGO SÁNCHEZ
P. Adams Sitney, historiador de cine

El gran experto en cine de vanguardia pasó por la La Elías Querejeta Zine Eskola para ofrecer una masterclass

RICARDO ALDARONDOSAN SEBASTIÁN.

Fue motor importante y el gran estudioso del comienzo del cine de vanguardia americano de los años 50 y 60, y fundador de los Anthology Film Archives junto a Jonas Mekas, Peter Kubelka y otros cineastas, que hoy es una de las instituciones fundamentales en la preservación y exhibición del cine independiente y de vanguardia. P. Adams Sitney (Connecticut, 1944), pasó recientemente por la La Elías Querejeta Zine Eskola para ofrecer una masterclass con la proyección de cortos de nombres básicos del cine experimental de los años 50 a 70, como Kenneth Anger, Stan Brakhage o Marie Menken.

- ¿Qué les movió a fundar los Anthology Film Archives en el Nueva York de 1970?

- Entonces yo aún no era profesor, pero ya había mostrado películas de 'avant-garde' durante tres años en diferentes países. Pero muy poca gente entonces conocía estas películas. En esta época era imposible ver películas del pasado, no existía aún el vídeo doméstico, y si uno quería ver las películas de Serguéi Eisenstein, por ejemplo, tenía que esperar sin saber hasta cuando, igual al cabo de cuatro años encontraba una proyección en Boston. Incluso con las películas de cineastas de vanguardia del momento como Stan Brakhage, se proyectaban sus nuevas películas, pero no se podían ver las que había hecho hace cinco años. En los Anthology Film Archives logramos ofrecer 90 sesiones cada mes de manera que cualquiera que viniera a Nueva York sabía que podía ver permanentemente las películas de Dziga Vértov, Robert Bresson, Stan Brakhage, Michael Snow... Pero los tiempos iban en nuestra contra.

- ¿Por qué?

- Porque pronto empezó a aparecer el VHS, luego el DVD, y parecía que ya no era necesario proyectar las películas tal como fueron concebidas y nos redujeron las aportaciones económicas como institución.

- ¿Y entonces empezó su lucha por demostrar que ver el cine con los materiales originales seguía siendo imprescindible?

- Teníamos como principio proyectar las películas en su material original y sin subtítulos, porque las letras crean agujeros en la imagen, añaden luz extra en la sala y se adueñan de ella.

- ¿Y el público lo aceptó?

- Fue un fracaso. Venían cinco a ver una de Dreyer y decían, «vale, esto está bien, pero deberíais poner 'El festín de Babette'». No había aprecio por el cine de vanguardia ni por el verdadero valor de la imagen.

- ¿Y cómo consiguieron difundir esos filmes y llegar a más público?

- Los libros que empezamos a escribir ayudaron bastante, porque a partir de los Anthology este cine se empezó a estudiar en la universidad. Eso era bueno, porque así lo pudo conocer más gente, pero también aceptaban sin rechistar las ideas de profesores estúpidos, como yo, en lugar de descubrir esas películas por sí mismos. Este cine empezó siendo independiente y siempre debe estar al margen de lo establecido.

La sesión

Lugar
Sala Z, Tabakalera.
Fecha y hora
Hoy, a las 19.00 horas.
Entrada
Libre hasta completar aforo.

- ¿Cree que el cine ha estado siempre condenado por la idea del entretenimiento?

- El entretenimiento es un concepto asqueroso, lo odio. Entretenimiento es lo que haces para matar el tiempo. La industria del cine se construyó con la idea del entretenimiento pero solo es una excusa para hacer dinero.

- ¿Pero no le gusta disfrutar en casa de buenos cineastas comerciales?

- ¿En casa? ¡No! Solo me gusta ver películas en celuloide, y no tengo un proyector de 35 mm en mi casa. Ver películas en DVD es como practicar sexo con dos condones. No uno, sino dos.

- Pero si hasta Ingmar Bergman tenía en su videoteca 'Los cazafantasmas'...

- Sí, y otros muchos tienen cine comercial en sus videotecas pero eso es porque solo les interesa de verdad su propio cine.

- No me diga que no le gustan John Ford o Alfred Hitchcock, que introdujo elementos vanguardistas dentro de un cine muy comercial.

- Me gusta mucho 'Vértigo', pero en su momento fue un fracaso. Lo mejor y lo peor de Hitchcock es lo perverso que era, hizo algunas películas como él quería, pero en otras solo buscó hacer dinero. De John Ford me gustan algunas como 'Centauros del desierto', pero pocas.

- ¿Jonas Mekas o Stan Brakhage nunca pensaron en sacar un rendimiento del cine que hacían?

- Nunca. Brakhage era tan pobre que la gente le mandaba latas de comida para alimentar a sus niños. Mekas puso todo el dinero que tenía en montar los Anthology Film Archives. El problema es que en nuestro mundo actual o te haces muy rico o no tienes nada.

«El entretenimiento es un concepto asqueroso, lo odio, una excusa para hacer dinero»

- ¿Cree que ahora sí se valora ese cine experimental?

- No, lo único importante es que estas películas son obras de arte, pero cuando los museos las muestran las destruyen, porque solo las ofrecen en monitores. Pocos centros los muestran en su forma original.

- ¿Y cómo se rebela ante la actual imposición del digital?

- ¿Yo? Estoy retirado, ya no me importa. El cine se acabó, al menos para mí. Si es digital, no lo quiero ver.

- ¿Y cuando va a festivales?

- No pienso volver a ir a ningún festival, el último fue la semana pasada [Festival Punto de Vista, en Pamplona]. La gente saca sus móviles en medio de la película, eso es un crimen contra la humanidad.

- ¿Qué cree que debe transmitir una escuela de cine como la Elías Querejeta?

- Por lo que tienen planeado esta va a ser una de las pocas escuelas en el mundo que no prepara al alumno para ser un idiota de la industria del cine y la televisión. Y van a enseñar a ver las películas en su material original y espero que si alguien saca un móvil en una proyección le prohíban volver a entrar en la sala al menos durante un año. Para entrar en una escuela así tienes que estar preparado para la pobreza, la humillación y el fracaso. No hay lugar para el éxito, para ser una celebridad. Esto es lo opuesto. Un compromiso religioso, como el de un monje.

- ¿Para hacer cine hay que sufrir?

- El arte es sufrimiento.

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