Diario Vasco

Los monstruos que venimos a ver

Semana de Terror: Los monstruos que venimos a ver
  • Nosotros, los vivientes que morimos en cada sesión del Principal para resucitar después entre extraños exorcistas coreanos (del Sur) en las proyecciones del Victoria Eugenia jugamos en otra Liga

Olvidad a Bayona, por favor. Dejad que su aterciopelada película haga saltar las taquillas. Es miedo del acaramelado. Y además, comete el sacrilegio, la obscenidad de convertir a la Teniente Ripley en ¡abuela mandona que viste rebequita! Que ningún dios o demonio le perdone a Juan Antonio.

Nosotros, los vivientes que morimos en cada sesión del Principal para resucitar después entre extraños exorcistas coreanos (del Sur) en las proyecciones del Victoria Eugenia jugamos en otra Liga. En la de la auténtica zona crepuscular. Nosotros somos aquellos que entienden mucho mejor los líos psicológicos del protagonista de ‘I Am a Hero’, magnífico tirador pero educadísimo dibujante de manga al que acosan cientos de zombies en un parking y solo tiene 96 (nueve , seis) cartuchos. Es la película que inaugura la Semana en el teatro regio de la Plaza de Okendo horas antes de que una esplendorosa versión de ‘Godzilla’ lo haga en el Teatro Viejo de la Calle Mayor. Lo creáis o no, es un auténtico tratado de realpolitik internacional, un profundísimo estudio científico del genoma de los lagartos gigantes nuclearizados y una encarnizada lucha entre lo Nuevo y lo Viejo.

Olvidaros del árbol que camina en ‘Un monstruo viene a verme’. Solo metería miedo a un niño como su ‘prota’: debilucho, con ramalazos de artista y mami moribunda. Miedo, miedo del de verdad; del incómodo, del malsano y a la vez elegante, ahí tenéis el que provoca el exquisitamente perverso blanco y negro de ‘The Eyes of My Mother’.

Diréis que os gusta la de Bayona porque es una narración de corte clásico…. Para película de horror de las de siempre, de aquellas que te hacían encender todas las luces cuando llegabas a casa, ‘La autopsia de Jane Doe’. Ah, ya os oigo: vosotros apoyáis el cine autóctono. Y por eso fuisteis a ver ‘Kalebegiak’. Espero que os gustara el corto de Ekain Irigoyen, el de la lluvia que no cesa, los hijos perdidos en el mar y el pescador que se adentra en la tormenta. Helaba los huesos, francamente. Pero volviendo a La Horrorosa, si amáis el celuloide de KM0 o proximidad, apuntaros a ‘El ataúd de cristal’ de Haritz Zubillaga, claustrofóbico al máximo, está filmada con mucho y maligno estilo. Claro que para letalmente estilosa, la pasarela mortal que propone la incomparable The Neon Demon.

Seguiremos hablando del Espanto más acogedor. Escribiremos y discutiremos cuando el sol se ponga y La Llorona nos ronde.

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