Diario Vasco

«Me conformo si sirve para que dos o tres homófobos cambien de actitud»

El germen de este proyecto se encuentra en el empeño de Jesús Villanueva en financiar una pieza audiovisual que pusiera el foco en la homofobia, «una actitud que no he padecido, pero que sí he visto en mi entorno», asegura. Tras veinte años trabajando en la industria de la pesca en Panamá, Villanueva buscó ayuda para adentrarse en un mundo del que lo desconocía todo: el del cine. Y de la mano de la periodista Itziar Uria y con el respaldo de Vicente Ansorena, llegó hasta Pablo Malo. El nexo fue la maquilladora Karmele Soler. «Pienso que este cortometraje puede ayudar a las nuevas generaciones a concienciarse y ojalá sirva para que los que padezcan de homofobia vean el daño que hacen a la sociedad y a sí mismos. Si sirve para que dos o tres homófobos cambien de actitud me doy por satisfecho».

Las motivaciones de Ansorena, procedente del mundo de los equipamientos audiovisuales y de la empresa especializada en domótica, para embarcarse en esta película son diferentes: «Simplemente, me encanta aprender. Siempre he sido un gran curioso. He estado en el mundo audiovisual, pero nunca en el del cine». Y parece que la experiencia les ha gustado porque no descartan realizar una nueva incursión cinematográfica en un futuro sin concretar.

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