Diario Vasco
Alfredo Torrescalles.
Alfredo Torrescalles. / MIKEL FRAILE

En el corazón de un «conflicto desconocido»

  • La complejidad de la República Centroafricana, en un documental de Alfredo Torrescalles

Calzado y complementos de piel para hombre y mujer

Hasta 80%

Calzado técnico running y trail para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Accesorios imprescindibles para tu día a día

Hasta 70%

¡Moda chic y casual a precios increíbles!

Hasta 80%

Marca española de moda para hombre

Hasta 70%

Moda casual para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Sea cual sea tu estilo hay una chaqueta de piel para ti

Hasta 70%

Renueva tus básicos y luce piernas esta temporada

Hasta 80%

Decora y protege tu sofá con fundas de calidad

Las mejores marcas a los mejores precios

Textura y suavidad en textil de baño

Las mejores marcas a los mejores precios

Nueva colección de botas, botines y australianas

Hasta 80%

Moda para hombre y mujer al mejor precio

Hasta 70%

Desplázate con la mejor tecnología

Hasta 70%

Bolsos y complementos de piel

Hasta 80%

Lleva contigo a tus personajes favoritos

Las mejores marcas a los mejores precios

La marca de moda en exclusiva para ti

Las mejores marcas a los mejores precios

Tus marcas favoritas en deportivas técnicas y casual

Las mejores marcas a los mejores precios

Relojes de pulsera para hombre y mujer

Las mejores marcas a los mejores precios

Elige el cabecero que más se adapte a la decoración de tu habitación

Las mejores marcas a los mejores precios

Calzado de tus marcas favoritas

Las mejores marcas a los mejores precios

¡Todo el menaje que necesitas al mejor precio!

Hasta 70%

Primeras marcas en menaje para el hogar

Hasta 70%

El donostiarra Alfredo Torrescalles pensaba hacer un documental sobre el lado humano de la actividad de los misioneros de África y acabó internándose, solo con su cámara y la ayuda de unos cuantos guías y amigos en el corazón de la República Centroafricana. En sus bosques a los que acaban huyendo muchos ciudadanos, y en un conflicto demasiado complejo para poder explicarlo aquí, pero que en el documental 'Los párpados cerrados de Centroáfrica' toma forma desde diferentes puntos de vistas: el de los políticos, el de los señores de la guerra, el de los rebeldes y, sobre todo, el de la población civil que sufre el desconcierto.

Un «conflicto desconocido» que Torrescalles aborda desde la intriga del periodista y empezando por una visita a los mercados: «Soy un curioso de la vida y siempre me ha interesado el cine y el audiovisual en general», explica Alfredo Torrescalles, «y me interesa la justicia social y las violaciones de los derechos humanos. Me considero un documentalista de temática social».

Buscando personajes para el documental inicial se topó con Juan José Aguirre, misionero comboniano que trabaja desde hace 32 años en en la República Centroafricana. Este cordobés «es la clásica figura del misionero comprometido con las cuestiones sociales y con una visión independiente respecto a las grandes líneas vaticanistas», explica Torrescalles. «Y encontré en él un personaje muy poderoso para un documental, y a medida que fui conociéndole me di cuenta que era perfecto para contar a través de él la labor de otros. Es además obispo en la región de Bangassou, donde encontré una fundación que tenía una delegación vasca. Contacté con Mikel Mendizabal, que es el delegado aquí, y me brindó una ayuda total. Y así se fue cosiendo una historia en la que se sumaron muchos ingredientes. Entre ellos, Berta Mendiguren, una antropóloga vasca que tiene la única farmacia de 24 horas que hay en Bangui, la capital de la República Centroafricana y se convirtió en coguionista de la película».

De la mano de Juan José Aguirre, Torrescalles quiso «hacer un retrato de la sociedad centroafricana, para buscar las causas profundas que alimentan un conflicto como para que la gente llegue a machetearse con la violencia con la que lo hacen muchas veces».

Un Estado fallido

En agosto de 2014 logró ir allí: el año anterior lo intentó, pero no se lo recomendaban. «Creo que hemos conseguido lo que pretendíamos, retratar la condición humana en el contexto de un Estado fallido. La transversalidad del bien y del mal, esa idea de que todos somos capaces de las mejores y las peores cosas, atraviesa el documental y refleja la situación del país, y también de otros conflictos parecidos».

La República Centroafricana tiene una extensión «un poco mayor que la de la península ibérica y una población de cuatro millones de habitantes. Posee una riqueza impresionante, desde diamantes y minerales a maderas y algodón. Pero hay muchos problemas. Lo que ha ocurrido desde 2013 se ha presentado a menudo en los medios como una guerra de religión. Desde fuera enseguida se dice 'ya están otra vez matándose los musulmanes y los cristianos'. Pero no es eso. Hay elementos de rivalidad entre distintas etnias y tribus, y cualquier chispa desata el incendio. Y no ha habido nadie que pare esto, las distintas intervenciones han sido siempre desastrosas. La guerra que surge a partir de la agrupación de cinco bandas diferentes que operaban en el norte del país a raíz del descubrimiento de una mina de petróleo es la consecuencia de la acción de determinados señores de la guerra que han sabido utilizar la religión como un arma más de enfrentamiento. Además están los intereses geopolíticos, estratégicos y económicos de otros países alrededor de explotaciones como las minas de uranio».

Por eso a Torrescalles le parecía «imprescindible que la historia la contaran los propios centroafricanos. He intentado con toda la honestidad posible hacer la historia más auténtica de la que fuera capaz. Y la vía para hacerlo era darle voz a todos los sectores posibles del país». 'Los párpados cerrados de Centroáfrica' está recién terminado y ahora Torrescalles, desde su productora Fascina y con el apoyo de diversos organismos, planea su estreno a través de festivales y televisiones.