Chillida-Leku reabrirá en 2018

Una pareja de visitantes en Chillida-Leku en verano de 2016./Lobo Altuna
Una pareja de visitantes en Chillida-Leku en verano de 2016. / Lobo Altuna

Hauser & Wirth será la representante mundial y en exclusiva de la obra del artista donostiarra. La firma asegura que anunciará los términos del acuerdo alcanzado con la familia cuando se hayan cerrado todos los detalles

Alberto Moyano
ALBERTO MOYANOSan Sebastián

Chillida-Leku vuelve a la vida. Después de seis años formalmente cerrado al público, el museo del artista donostiarra en Zabalaga reabrirá sus puertas en la segunda mitad del año que llega de la mano del acuerdo alcanzado entre la familia del escultor y la galería suiza Hauser & Wirth. «Estamos muy contentos de haber llegado a este acuerdo», señaló a DV Luis Chillida, hijo del artista. La decisión de la reapertura del centro de Zabalaga se enmarca en el acuerdo alcanzado entre las partes para que Hauser & Wirth se encargue a partir de ahora de la representación mundial y en exclusiva de la obra de Eduardo Chillida.

Desde Nueva York, una portavoz de la firma suiza, Susie Guzman, mostró también su «satisfacción» por un acuerdo que permitirá «abrir al público Chillida-Leku y devolverle su actividad al museo». La citada fuente aseguró que «los términos del acuerdo se darán a conocer más adelante, una vez que se hayan concretado», pero sí adelantó que el centro hernaniarra que acoge la obra de Eduardo Chillida expondrá también obras de otros artistas coetáneos que «ayuden a contextualizar su trabajo». Aunque no quiso adelantar una fecha aproximada para la reapertura, sí confirmó que será en el segundo semestre de 2018. Desde la familia Chillida Belzunce tampoco se quiso hablar de plazos, pero el propio Luis Chillida apuntó a que las intenciones sitúan la fecha de repertura en torno al próximo verano.

La relación con Maeght

El acuerdo con Hauser & Wirth permite a la prestigiosa galería suiza gestionar la representación tanto de la obra artística como del acervo legado por Eduardo Chillida. Las negociaciones, que según las fuentes consultadas arrancaron el pasado verano, se han desarrollado con fluidez, ya que por parte de la galería suiza «todo han sido interés por la obra de aita y facilidades». Desde la oficina neoyorquina de Hauser & Wirth, las fuentes coincidieron en que las negociaciones han transcurrido de forma ágil. «Todo es más fácil con comprensión por ambas partes -indicaron-. En nuestras reuniones con la familia, siempre nos contaban cómo fueron las relaciones de Eduardo con Adrien Maeght», responsable de la Galería Maeght de París con la que trabajó durante años. Una relación de «complicidad, basada en la amistad y la confianza».

A la espera de conocer los términos concretos del acuerdo, desde Hauser & Wirth indicaron que en ningún momento se contempló siquiera un posible traslado del museo hernaniarra. «El espacio de Chillida-Leku no se puede trasladar porque es fruto del deseo del propio Eduardo y representa todo lo que el artista trabajó, y su amor por su tierra».

En un comunicado emitido por la propia firma, Hauser & Wirth se compromete a «desarrollar un nuevo modelo sostenible para Chillida-Leku», con un eje de actuación centrado «en un programa de exposiciones temporales que posiciona el trabajo de Chillida junto a otros grandes nombres del canon histórico que contextualice su trabajo para las futuras generaciones». Por de pronto, el acuerdo se traduce en una exposición del artista donostiarra en la galería de Hauser & Wirth en la calle 69 de Nueva York, así como la presentación de una gran escultura de Chillida en la Art Basel que se celebra en Miami Beach a finales de año.

Desde Hauser & Wirth se hizo especial hincapié en destacar la trayectoria creativa de Eduardo Chillida, «sin el que no se puede entender desde el punto de vista artístico el siglo XX». La galería que gestionará la obra y el legado del escultor considera que el artista donostiarra goza de gran proyección y admiración tanto en Estados Unidos y Europa como en Asia, un prestigio que se compromete a mantener con su trabajo de gestión a partir de ahora.

Finalmente, fuentes de la galería suiza reconocieron que «es una pena que el museo haya estado cerrado, excepto con cita previa, durante tanto tiempo», pero apostaron por mirar hacia el futuro «con ilusión. Esto es bueno para todo el mundo», indicaron, antes de destacar que la importancia de la reapertura del centro «en un País Vasco que ya cuenta con el Guggenheim y el Bellas Artes en Bilbao». Respecto al modelo de gestión que adoptará Chillida-Leku en su reapertura, indicaron que «vamos a ver cuál es el más apropiado». Sí señalaron que la firma suiza cuenta con el reducido equipo de trabajo que ha continuado en Zabalaga durante todo este tiempo.

Inaugurado en septiembre de 2000 en un acto que contó con la presencia de los reyes de España, el presidente Aznar, el lehendakari Ibarretxe y el canciller alemán Gerald Schröder, Chillida-Leku permaneció abierto hasta 2011, cuando las dificultades económicas y el déficit económico que generaba su actividad abocó a la familia a su cierre. Desde entonces, el centro ha sido visitado por miles de personas mediante cita previa. En cuanto a las negociaciones con las instituciones vascas para su adquisición y reapertura, éstas dieron al traste en julio de 2016, en vísperas de cerrar el acuerdo con la familia, cuando el diputado general, Markel Olano, decidió abortar la operación de compra, en contra del criterio del diputado de Cultura, Denis Itxaso. Desde ese momento, los contactos quedaron rotos y tras fracasar los repetidos intentos por parte de los herederos del artista de alcanzar un acuerdo con las instituciones que permitiera la reapertura del museo de Zabalaga, la familia ha optado por explorar otras posibilidades que, al parecer, han fructificado en el acuerdo anunciado ayer con Hauser&Wirth.

«Magnífica noticia»

Precisamente, el propio Itxaso calificó anoche de «magnífica y buenísima noticia para el territorio» la anunciada reapertura del museo, «un patrimonio que nunca debimos desaprovechar», añadió. Itxaso se felicitó por el hecho de que «la familia haya encontrado unos gestores serios y solventes que volverán a exhibir la obra de Chillida en condiciones de reputación».

A juicio del diputado foral de Cultura, en la decisión de la galería suiza «habrá pesado que Gipuzkoa cotiza al alza en términos turísticos, con una internacionalización de visitantes que ya supera el 50% y que puede ofrecer un nicho de mercado que haga sostenible el museo».

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