Calparsoro anticipa en Tabakalera el estreno de 'El aviso'

El cineasta donostiarra presenta un mes antes de su estreno en salas su último thriller en San Sebastián

Daniel Calparsoro trata de mantener «una mirada personal dentro del cine de género».:/brian hallet
Daniel Calparsoro trata de mantener «una mirada personal dentro del cine de género».: / brian hallet
RICARDO ALDARONDO

Daniel Calparsoro está que no para. Llegará esta tarde a la presentación de su nueva película ‘El aviso’ directamente del rodaje de una nueva serie que le tendrá ocupado por la mañana, como en la ocho últimas semanas; una producción en torno a la corrupción en el deporte rey titulada ‘El fútbol no es así’ y producida por Direct TV y Mediapro, destinada al mercado latinoamericano, y que aún le llevará cuatro semanas más de grabación.

Pero el director donostiarra (aunque nacido en Barcelona en 1968, donde solo pasó sus primeros meses) está especialmente ilusionado con la presentación que realizará esta tarde en San Sebastián de ‘El aviso’, su nuevo thriller que sigue al considerable éxito de público (1.081.851 espectadores y 6,6 millones de euros de recaudación) que logró con ‘Cien años de perdón’.

La presentación de ‘El aviso’ esta tarde a las 19.00 en el cine de Tabakalera, en primicia un mes antes de que la película tenga su estreno comercial en salas el 23 de marzo, viene a ser el colofón a la retrospectiva de toda su obra que le ha venido dedicando Filmoteca Vasca junto a la publicación de un libro. Tiene, por tanto, algo de homenaje y reconocimiento a una carrera con una decena de largometrajes y media docena de series de televisión, que llega precisamente en un momento de plena intensidad.

Lo cierto es que Daniel Calparsoro ha logrado una posición distintiva y nada fácil de lograr en una industria del cine español siempre tambaleante, sobre todo para crear productos de tamaño medio destinados al gran público, que tengan una repercusión considerable y sean apreciadas tanto por su rendimiento en taquilla como por su solvencia narrativa y visual partiendo de géneros reconocibles. Así viene haciendo Calparsoro en los últimos años con películas como ‘Guerreros’ (2002), ‘Ausentes’ (2005), ‘Invasor’ (2012), ‘Combustión’ (2013) y ‘Cien años de perdón’ (2016), que ha intercalado con miniseries como ‘El castigo’ (2008), ‘La ira’ (2009), ‘Inocentes’ (2010) ‘Tormenta’ (2013) y ‘Apaches’ (2015).

«Si consigo mantener esa posición de trabajar en un cine industrial y comercial y al mismo tiempo conservar un sello personal, estupendo. Pero no está nada fácil, en esto del cine todo está en el aire», nos contaba ayer el cineasta poco antes de comenzar otra larga jornada de rodaje. «Disfruto de un momento dulce y estresante, sí, pero he tenido parones como todo el mundo, y espero surfear esta ola suficientemente bien como para llegar a la orilla y no quedarme en el tubo. Pero a mí este estrés de trabajo me encanta», reconoce el director instalado en Madrid desde que inició ese trasvase a producciones de carácter más comercial después de sus inicios en Euskadi con un cine de autor muy personal y artesanal, impulsivo y casi de guerrilla, que le hizo destacar como uno de los cineastas más singulares de la generación de los noventa. Y hasta un poco ‘enfant terrible’, con su pareja y actriz de entonces, Najwa Nimri.

Capacidad de adaptación

Nada más iniciar la conversación se retrotrae a aquellos primeros tiempos: «¿Te acuerdas que me hiciste una entrevista en una roulotte cuando rodábamos ‘A ciegas’ en la Avenida de la Libertad, y otra en el puerto de Pasajes?». Saca a colación incluso el título de alguna crítica que publicamos aquí de aquellas primeras películas, ‘Salto al vacío’ (1995), ‘Pasajes’ (1996), que retrataba un mundo marginal en nuestro entorno y ‘A ciegas’ (1997), crónica de una joven terrorista en los años de plena violencia. «Tengo buena memoria, por ahora», alega riendo.

¿Pero era muy distinto aquel Calparsoro que luchaba por hacer un cine de autor pasional en todos los sentidos y hurgando en los lugares más conflictivos de nuestro entorno social? «Cuando empiezas piensas que todos manejamos nuestro destino, pero luego la vida es la que te lleva. Puedes empezar con unas intenciones y unas ideas, puedes morir por ellas y desaparecer, o según cómo te vayan surgiendo las cosas, te puedes adaptar», analiza al repasar su progresivo cambio al cine de género.

«De todas formas a mí siempre me ha gustado el thriller. Y dentro de un cine más industrial y comercial también tienes que mantener una mirada propia, si tu película la pudiera hacer cualquier otro sería distinta. Al final el cine es contar historias, transmitir emociones y plantear preguntas. Y eso vale para una película de autor como para una más comercial o de género. No creo que haya una diferencia tan grande entre un tipo de cine y otro, el lenguaje propio lo tienes que tener, y si no lo encuentras, no lo vas a tener en ningún género».

Captura de la película 'El aviso'
Captura de la película 'El aviso'

Y vuelve a sentirse cómodo en el ‘thriller’ con ‘El aviso’, un encargo para dirigir un guion de Jorge Guericaecheverría y Chris Sparling, en principio pensado para el cine estadounidense, y que él tuvo que readaptar a Madrid. «Me dieron bastante libertad para adaptar el guion junto a Patxi Amezcua, y siempre en contacto con Jorge Guericaecheverria y creo que conseguimos que funcione como un reloj».

Define ‘El aviso’ como «una película emocionante, que está muy viva y juega con dos universos paralelos que se entrecruzan, pero con personajes muy potentes. Básicamente es la historia de un hombre que descubre a través de una serie de coincidencias que un niño va a morir en un lugar dentro de diez años. Y es la aventura de este hombre por intentar salvar al niño».

Evasión con trasfondo

En el potente reparto formado por Raúl Arévalo, Aura Garrido, Sergio Mur, Belén Cuesta, Luis Callejo, Aitor Luna, Julieta Serrano y Antonio Dechent, entre otros, está en buena parte el secreto de que «todo el andamiaje de la película funcione», según Calparsoro. Y no es un mecanismo sencillo, aunque lo parezca. «Es sencilla de ver, pero compleja de dirigir y de construir. Y por eso ha sido todo un reto».

¿Y tiene algún paralelismo con ‘Cien años de perdón’ y esa intención de tocar temas sociales a partir de un entretenimiento? «En ese sentido, sí, ‘El aviso’ es una película de entretenimiento con temas de interés como trasfondo, o que yo considero de interés, cosas que nos pueden afectar a todos». Aunque se guarda mucho de desvelar más datos, hay que preservar la intriga.

Está atento al momento que vive el cine vasco. «Lo de ‘Handia’ y ‘Loreak’ es un espaldarazo muy potente, pero hay otras películas como ‘Amama’ que indican que se está montando una estructura de producción muy sólida, hay directores y directoras muy interesantes, y equipos técnicos de primer nivel. Cuando yo empecé a hacer cine en Euskadi no existía la estructura que hay ahora, se ha estabilizado un modelo que funciona, y además es exportable». Y está con ganas de volver a hacer cine aquí. «Tengo un par de cosas desde hace tiempo, y espero conseguir algún día la financiación y los medios para hacerlas».

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