A la búsqueda de la criatura que cambiará la Historia

El impresionante dominio visual de Tirso Cons./
El impresionante dominio visual de Tirso Cons.

Yermo publica 'Trackers', la granaventura del gallego Tirso Cons

ÓSCAR GOÑISAN SEBASTIÁN

. De nuevo, una época convulsa. ¿Acaso la humanidad se las ha arreglado para que alguna vez no haya sido así? Mediados del siglo XVII, cuando de nuevo la guerra es la palabra que recorre Europa. Inglaterra y Holanda, en disputa por las rutas marítimas y, en consecuencia, por la riqueza del nuevo mundo, están abocadas al conflicto. Sin embargo, quizá, oculta en las inhóspitas tierras de Nueva España, en la Península del Yucatán, un arma definitiva pueda, a quien la posea, dar la victoria. Ahora bien, no se trata de una nueva fórmula para hacer de la pólvora algo más poderoso, o de un revolucionario diseño de proyectil... las esperanzas de un Imperio se depositan en una leyenda de los indios, algo llamado 'el cancerbero de los dioses'...

Tres patas para este cómic llamado 'Trackers', 'Les Traqueurs' en Francia, donde se publica originalmente en junio, iniciándose la serie con la primera entrega, 'El alma perdida de los dioses'.

Los guiones, sobre una idea original del dibujante Tirso Cons, recaen en el madrileño David Muñoz. Ambos ya son viejos conocidos, no en vano desde 2007 trabajan en 'La casa de los susurros', serie de gran éxito, muy alejada del tono de la obra actual. Muñoz, con una trayectoria también centrada en el cine, se encuentra aquí con un desafío. 'Trackers' (ojeadores, rastreadores) es aventura clásica, esto es, con todos los grandes condimentos que cabe esperar en dicha puesta en escena. Intrigas palaciegas, el joven botánico que anhela descubrir mundo, capitanes de barcos de elegante hechura con velas desplegadas y cañones prestos a escupir su letal carga, un romance imposible, un misterio oculto en un pergamino antiquísimo, duelos de espada...

Podría haber sido el guión de una de aquellas películas protagonizadas por Burt Lancanter si se le hubiera introducido una dosis de humor. Tras una brevísima introducción para colocar en contexto al lector, la acción arranca y el ritmo es veloz, no hay tiempo que perder y, así, salvo algunos flashbacks muy puntuales llamados a explicar sucintamente alguna de las motivaciones de determinados personajes, el relato cabalga al galope. No es en absoluto un defecto hacerlo así, se trata de una elección más que correcta siempre y cuando los resultados avalen el camino elegido. Un estilo narrativo de estas características, además, se afianzará en función del dibujante que lo traduzca..

Tirso Cons

Gallego de Pontevedra, antiguo publicista seducido por el cómic. Debuta en 2005 con 'L'oeil du diable', ya para el mercado francés, obteniendo un reconocimiento de la crítica inmediato. Le seguirán la mencionada 'Casa de los susurros', 'Marshall' (2007), 'Las crónicas de la Legión' (2011) y 'Sept' (2016). Una carrera plagada de éxito, en la que paso a paso va afianzándose en un estilo muy marcado, tan del gusto de la bande dessinée. Sus personajes no responden a un diseño realista, poseen rasgos exagerados, a veces rozando lo excesivo, con anatomías tan elásticas y llenas de movimiento que deleitan por completo. Si a ello se le suma el gusto del artista por las perspectivas y encuadres forzados que le permiten llevar la deformación al extremo, el resultado es único. Un paso más allá del lápiz que el gran artista vasco Juan Luis Landa muestra en 'Arthus Trivium'. Tirso Cons es, en este momento, uno de los más serios talentos del cómic europeo y 'Trackers' se beneficia de ello. A veces es preciso detener la lectura para dejarse encandilar ante unas dobles páginas llenas de mar y buques de tal belleza que abruman. Desde luego, nada de esto habría sido igual sin la participación de Felideus. Artista influenciado por el Bosco y Durero entre otros, interesado por toda técnica ligada a la ilustración, vive en compañía de su gato bipolar poseído por el espíritu de Krazy Kat, el personaje de George Herriman. Su curriculum en el cómic se limita a 'Les chevaliers d'Héliopolis' y a la presente obra. No serán las últimas. Solo la escena de la niebla en alta mar merece la compra de 'Trackers' pero, por fortuna, otros muchos factores llevan hasta ese final. Una advertencia: El color de Tirso y Felideus es a la limón. Bola extra para Cons.

Quien desee sentarse en su sofá con una buena aventura por delante, disfrutará con la propuesta de Yermo. Eso sí, nada de hacerlo bajo una pequeña bombilla. Cada página es una delicia gráfica y merece ser contemplada sin perder detalle. Quien no lo haga, se enfrentará a la ira del 'cancerbero de los dioses'.

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