Cobeaga: «El humor que antes era motivo de unión entre vascos y españoles ahora es ofensa»

Cobeaga critica a los que se han ensañado con el filme sin haberlo visto y se lamenta del clima de trincheras que vive España./LOBO ALTUNA
Cobeaga critica a los que se han ensañado con el filme sin haberlo visto y se lamenta del clima de trincheras que vive España. / LOBO ALTUNA
Borja Cobeaga, director

El autor de 'Fe de etarras' ve «ridículo» que la Fiscalía investigue el cartel promocional de San Sebastián

OSKAR BELATEGUISAN SEBASTIÁN.

'Fe de etarras' es la película más esperada del Festival de San Sebastián, que arranca hoy con la polémica del gigantesco cartel de seis pisos de altura que Netflix ha colgado en el centro de la ciudad. Borja Cobeaga (San Sebastián, 1977) desconocía cómo iba a ser la promoción de su nueva comedia, que se verá el próximo día 29 en el Velódromo de Anoeta. Asegura que el filme mantiene el mismo humor que 'Vaya semanita', que en su día no originó ninguna polvareda pese a seguir ETA en activo.

- ¿Qué le parece la campaña de Netflix? ¿No es una osadía colocar ese cartel con el «Yo soy español» tachado en el centro de San Sebastián?

- Se encuadra dentro de las campañas que ha hecho Netflix. Más que nada por el tamaño; no sería lo mismo el mismo cartel en una marquesina de autobús. 'Blanca Navidad' de 'Narcos' me parecía una campaña estupenda. Lo que me ha sorprendido esta vez es que tenga tanto que ver con la película. Han cogido algo que está muy presente, como es el grito de guerra de los seguidores de La Roja en el Mundial de 2010.

- ¿Quiere decir que el cartel ha sido una sorpresa para usted? ¿No sabía cómo iba a ser la promoción?

- No. Mi experiencia con Netflix es que tienes libertad creativa total como director, pero ellos tienen libertad promocional absoluta. Para mí no es un cartel que anuncia mi peli sino una promoción de la marca Netflix. Que sea 'Narcos', 'Las chicas del cable' o 'Fe de etarras' es anecdótico.

- No negará el ánimo provocador al instalarlo en San Sebastián.

- Poner la palabra español en grande y tachada busca provocar, de acuerdo. Pero al lado de 'Blanca Navidad' me parece un cuento para niños.

- ¿Qué le parece que la Fiscalía de la Audiencia Nacional vaya a investigar el cartel por una posible humillación a las víctimas de ETA?

- Ridículo. No veo elementos para una investigación. La denuncia de la asociación de la Guardia Civil está mal documentada. Habla de que es un documental y asegura que los tachones están hechos con sangre, cuando cualquiera con dos dedos de frente puede ver que es espray rojo, el color corporativo de Netflix. Me cuesta ver cuál es la base de la ofensa a las víctimas. Está colocado en San Sebastián, la ciudad que mayor castigo ha recibido de ETA. Yo he vivido allí. Si es por cercanía, cuántos sketches de 'Vaya semanita' hemos grabado junto a ese cartel.

- Y entonces no pasó nada.

- No. En 2003 este humor era motivo de unión entre los vascos y españoles, un bálsamo para sobrellevar la carga del terrorismo. Y ahora es una ofensa. ¿Qué ofende? ¿La mención a los etarras? Hay que tener una visión muy retorcida para ver ahí ofensa. En 'Vaya semanita' hicimos un sketch de un tío con un chándal rojo que se sentaba en un banco recién pintado de amarillo y se paseaba por la Parte Vieja con la bandera española pintada en el culo.

- Lo paradójico es que cuando hacían esos gags ETA seguía matando. Ahora que no hay violencia parece que todo debería ser más fácil.

- Sí. Pero es que ahora existe Twitter, y cualquiera con una opinión no formada puede hablar del tema. Da igual que no haya visto la película. Si es gente que quiere hacer un boicot yo no respetaré su opinión de ninguna de las maneras.

- ¿Se autocensura más ahora?

- No. Ahora estás expuesto al linchamiento. Y da igual lo que hagas, no importan los hechos, sino los sentimientos. Parece que no puedes hacer comedia sobre ciertos temas porque vas a ofender a alguien. Yo no me corto al escribir mis pelis ni en las redes sociales, aunque sepa que esté expuesto a reacciones virulentas.

«Poner la palabra español tachada busca provocar, pero comparado con la campaña de 'Narcos' es un cuento de niños» PUBLICIDAD POLÉMICA

«Estás expuesto al linchamiento. Da igual lo que hagas, no importan los hechos, sino los sentimientos» REDES SOCIALES

«La sátira no banaliza ni frivoliza» VICTORIA SOBRE EL TERRORISMO

- Sostiene que una de las grandes victorias sobre el terrorismo es reducirlo a un chiste.

- Claro. Es difícil de hacerlo entender. No se trata de superarlo, sino de confrontarlo. Ocurrió con los 'memes' que hubo con el yihadista 'El Cordobés', el 'Hijo de la Tomasa'. Haces un vídeo para infundirnos miedo y nos provocas risa. Eso me parece una victoria de una contundencia bestial.

- ¿No es minusvalorar el terrorismo yihadista?

- No. Ridiculizas una ideología, el sustento de esa persona. Lo reduces a una caricatura, a un chiste. Cuando te enfrentas a un fanático piensas 'qué horror', pero también 'qué ridículo'. Entiendo que haya gente que piense que esa no es la manera de afrontarlo y lo respeto. Pero siempre que no quieran que no lo haga yo. La sátira no frivoliza ni banaliza. No hay mayor manifiesto contra la pena de muerte que 'El verdugo'.

- La buena sátira se ríe de los verdugos, no de las víctimas.

- Exactamente. Todo este debate en torno al cartel es meramente ideológico, fruto de la situación política insostenible de trincheras que estamos viviendo en España.

- Con 'Fe de etarras' se ríen de la españolidad y de lo abertzale. ¿El éxito es que ambos se sientan ofendidos?

- Vuelvo a 'Vaya semanita', donde era difícil detectar qué ideología teníamos los que hacíamos el programa. Todo el mundo recibía, y eso te daba autoridad moral.

- ¿Cree que la polémica le beneficia al filme?

- No. No estoy cómodo porque no se va a hablar de la película. 'Negociador' tenía más conflicto ideológico y no pasó nada. Hasta me sorprendieron las risas en el pase en Donosti. No llegó a 200.000 euros de recaudación. Pero 'Fe de etarras' está muy asociada a Netflix, una marca polémica. Y eso le afecta negativamente. Diego San José y yo no tenemos necesidad de transgredir. Hacemos comedia con lo que conocemos, con lo que hemos crecido. 'Fe de etarras' no es una película particularmente transgresora. Y es incluso más triste que 'Negociador'. Es una comedia con tintes muy dramáticos.

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