Bingen Zupiria: «Tabakalera no es una institución local o territorial, sino un proyecto nacional vasco»

Bingen Zupiria. en el Kursaal donostiarra que estos días acoge los conciertos de la Quincena Musical./USOZ
Bingen Zupiria. en el Kursaal donostiarra que estos días acoge los conciertos de la Quincena Musical. / USOZ
Bingen Zupiria, consejero de Cultura y Política Lingüística

El consejero de Cultura y Política Lingüística defiende que ha llegado el momento de «darle un empujón» al proyecto de Tabakalera

ALBERTO MOYANOSAN SEBASTIÁN.

El consejero de Cultura y Política Lingüística, Bingen Zupiria (Hernani, 1961), defiende que ha llegado el momento de «darle un empujón» al proyecto de Tabakalera, con la incorporación de empresas culturales y creativas del sector privado, y a la vez, reforzar la marca del centro. «Uno de los retos que tenemos es que todas las entidades que conviven en el centro se vean como Tabakalera». A falta de unos meses para la presentación de los presupuestos, Zupiria recuerda el esfuerzo inversor que han supuesto la Capitalidad Cultural y el propio Centro Internacional de Cultura Contemporánea, en un contexto de crisis.

- Llegó al cargo en noviembre con un proyecto continuista respecto a la anterior legislatura. ¿Qué es lo que más le ha sorprendido en estos diez meses?

- Yo me incorporo a un equipo liderado por el lehendakari que tenía una propuesta para dar continuidad a proyectos ya encarrilados. Tenía una idea de lo que se movía en el ámbito de la cultura y del euskera, pero de las cosas que más me han sorprendido es la cantidad de actores y agentes en el mundo cultural vascos. Me he encontrado con un catálogo de grupos, entidades e iniciativas sociales arraigadas en el país, muchas de tamaño pequeño, muy vivas y con ganas de hacer cosas.

«El 2016 es el primer caso de un proyecto en el que se implican todos los partidos del país»

- En otoño presentarán los presupuestos de su Consejería. ¿Cuáles son las principales líneas de actuación?

- Las prioridades del Gobierno Vasco para esta legislatura están claramente establecidas: promoción y creación de empleo, ayudas sociales, educación y sanidad.

-¿Está anunciando que se va a penalizar el presupuesto de Cultura?

- Estoy anunciando que el Gobierno tiene claramente establecidas sus prioridades, que coinciden tanto con las del resto de actores políticos del Parlamento como con las de los agentes económicos y sociales del país. Por lo tanto, no nos vamos a sustraer a eso. A partir de ahí, veremos si hay capacidad de que nuestro presupuesto crezca este año.

- Un incremento moderado o bajo.

- Sí.

- Defendió la disolución exprés de la Fundación Donostia 2016, en contra de otras opiniones.

- Era el punto de vista del Gobierno, no el mío. Se entendía que la Fundación era instrumental y entendimos que una vez finalizado el 2016, procedía liquidarla. Se identificaron las iniciativas que merecía la pena continuar para llevarlas a la multitud de instrumentos e instituciones que tenemos para la acción cultural, que es lo que se ha hecho. Soy consciente de que en un primer momento generó cierta sorpresa, pero entendimos que no era necesario mantener la fundación porque existe la experiencia en el sector público de que es muy complicado cerrar entidades instrumentales.

«Queremos que Kutxa participe más en la dirección de Tabakalera y mejorar su engarce»

- ¿Cree que convivimos distinto o mejor que en 2015?

- Si recordamos que éste es un proyecto que comienza con un alcalde socialista, que luego reciben un Ayuntamiento y una Diputación gobernados por EH Bildu, con un Gobierno Vasco al principio del PSE y luego del PNV, y que además involucra a un Gobierno del Estado en el que primero está el PSOE y después el PP, quiere decir que todas las fuerzas políticas de este país han contribuido de una manera u otra al desarrollo de este proyecto. No sé si hay antecedentes de algo así. Yo creo que es el primer caso en el que todos los partidos políticos, a través de distintas instituciones, se han comprometido con un proyecto. Yo le doy esa importancia política a la Capitalidad porque no todo ha sido pacífico en su desarrollo, han pasado muchas cosas, pero al final ha habido capacidad para, a través del diálogo, superar situaciones aparentemente complicadas. Lo cual habla bien de una sociedad y de los políticos que lo han logrado, entre los que yo no estaba. Luego podemos entrar a ver si han cumplido las expectativas generadas. Pues probablemente, algunas sí y otras, no.

- ¿Ha sido un proyecto de país?

- Lo podía haber sido mucho más.

- Cambio de tema: ¿qué va a pasar en Tabakalera?

- Tabakalera es un proyecto que quizás en su momento inicial no ha recibido la atención necesaria por parte de las instituciones, que han tenido que hacer frente a la vez a la Capitalidad, la prioridad. Ahora, las instituciones implicadas creemos que es el momento de darle un empujón a Tabakalera. Hemos compartido una reflexión y hay cosas en las que todos estamos de acuerdo, entre otras, que Tabakalera no es una institución local, ni guipuzcoana, sino un proyecto nacional vasco. Las tres instituciones nos comprometemos en que tenga esa orientación y esa proyección.

- ¿En qué se traduce eso?

- Se traduce en que lo que tengamos que reforzar o incorporar nuevo a Tabakalera no sea una réplica de otras cosas que ya tenemos, sino que sea algo singular y algo para todo el país.

- ¿Por ejemplo?

- Creo que no haría bien adelantando cuestiones que no hemos acordado previamente entre las instituciones.

- Hablaba de dar un empujón al proyecto. ¿En qué dirección?

- Hay actividades que creemos que deben continuar y pensamos que hay otras nuevas que deberíamos probar y ver si somos capaces de generar actividades únicas en el país con proyección internacional.

- ¿En qué ámbitos?

- Desde los del arte y el audiovisual, que ya están presentes, hasta otras actividades vinculadas a industrias culturales y creativas que ya existen y que igual necesitan un escaparate más potente. Es importante que seamos capaces de atraer el interés de las empresas.

- ¿De qué tipo?

- Pues esas industrias culturales y creativas, vinculadas al diseño, la gastronomía, a la moda, a la arquitectura... Nos gustaría que vieran en Tabakalera un escaparate.

«Comparto la apuesta del Zinemaldia por los contenidos más que por las vías de distribución»

- ¿Qué estrategia se plantea para atraer a esos sectores privados? Quizás Tabakalera es una marca un tanto mellada...

- Bueno, yo tengo la percepción de que todo el mundo quiere estar en Tabakalera. Tenemos la obligación de acercarnos al mundo privado para explicarles lo que queremos que sea Tabakalera y buscar su complicidad. Por otro lado, es importante que incorporemos a la dirección de ese barco a una entidad tan importante como Kutxa, que está ya, pero que podría participar mucho más.

- ¿Está mal engarzada en el centro?

- Yo creo que se puede mejorar ese engarce.

- Está pendiente de definir el perfil del futuro director general.

- Tenemos que ver cuál es la mejor estructura para dar ese impulso a Tabakalera, pero es algo que aún no tenemos cerrado.

- Y ese papel, ¿no debería desempeñarlo la actual dirección?

- Eso tiene que ver con lo que terminemos de definir para Tabakalera. Hay una persona que, sin estar llamada a dirigir todo el proyecto de Tabakalera, ha asumido esa función.

- Se suponía que sí era su función.

- Bueno, igual no. Yo creo que es un tema que tenemos que aclarar y desde luego, contamos con el equipo que hoy está trabajando ahí.

- ¿En qué plazo?

- Este otoño deberíamos tener resuelto el perfil.

- ¿Qué le parece la línea expositiva de Tabakalera?

- Para mí Tabakalera no es sólo eso. También lo son los dos espacios expositivos de Kutxa o lo que me encontré en el edificio el verano pasado, cuando vine a visitar la Capitalidad. Es un edificio que tiene muchas posibilidades.

- Me refiero al proyecto cultural. ¿Es muy exigente para el ciudadano?

- ¿Chema Madoz es muy exigente para el ciudadano?

- Esa exposición es de Kutxa. Hablo de la sala que gestiona la propia Tabakalera.

- Cuando digo que debemos involucrar a las diferentes instituciones que hay en Tabakalera me refiero a que uno de los retos que tenemos es que todos se vean como Tabakalera.

- Pero cada entidad del 'ecosistema' teme precisamente que Tabakalera fagocite su propia marca.

- Entonces lo que tenemos que hacer es asumir que todos somos todo, que todos somos Tabakalera: Ubik es Tabakalera, Kutxa es Tabakalera, el proyecto cultural del centro es también Tabakalera... Y que lo veamos como un gran escaparate de muchas cosas. Ésa es mi visión.

«La dirección del Museo Balenciaga le ha dado la vuelta a una situación muy complicada»

- Cada institución aporta 1,6 millones de euros anuales. ¿Está garantizada esa partida en el futuro?

- Es un esfuerzo inversor importante, pero hemos hecho una apuesta por desarrollar en Donostia una institución tractora de la cultura vasca. Eso exige mantener la apuesta durante algún tiempo para consolidar ese proyecto. Nos gustaría que hubiera más aportaciones privadas en Tabakalera.

- ¿Para rebajar la aportación pública?

- O para que Tabakalera tuviera una dimensión mayor.

- Este año Filmoteca Vasca podrá reunir sus fondos, ahora desperdigados, en los espacios habilitados en la propia Tabakalera.

- Va a ser muy importante, al igual que, por primera vez en su historia, esté pudiendo tener su propia programación.

- Al llegar al cargo adelantó su intención de impulsar el apoyo a los creadores. Sin embargo, en el ámbito del cine el Gobierno Vasco destina 2,6 millones frente a los 18 millones de una comunidad como Cataluña. ¿Aumentará la partida?

- Supone un aumento del 35% respecto al año anterior. Para hacer un análisis correcto deberíamos fijarnos también en el esfuerzo que supone impulsar el Festival de Cine, que es un elemento tractor muy importante para el cine vasco, y no deberíamos olvidar tampoco la financiación pública que reciben las películas a través de EITB. Dicho lo cual, nos falta afinar en el tema de la Film Commission, que deberíamos impulsar entre los tres niveles institucionales. En el nivel de ayudas nos situamos bastante bien.

- Como consejero de Cultura, pero también como hernaniarra, ¿da por perdido Chillida-Leku?

- Ahora mismo esa carpeta está cerrada. El Gobierno, con el lehendakari al frente, tenía la impresión de que Chillida-Leku podía funcionar muy bien como un elemento referencial de la cultura vasca, sobre todo, en su proyección internacional y ser una pata de un triángulo muy importante que tuviera sus otros dos vértices en el Museo Balenciaga de Getaria y el Guggenheim de Bilbao. No ha sido posible. Si el Gobierno viera algún compañero de viaje para retomar el tema lo haría; ahora, conocido el país, es un proyecto que no debería asumir el Gobierno Vasco en exclusiva. Creo que en un proyecto como éste debe haber un compromiso de las instituciones locales y territoriales.

- La crisis y la subida del IVA penalizaron el presupuesto de Quincena Musical, que ya ha agotado su remanente. Este año, las instituciones han aumentado en 60.000 euros sus aportaciones. ¿Seguirán incrementando esta partida?

- En la medida en que seamos capaces de conseguir que nuestro presupuesto crezca, lo lógico es que aquellas instituciones referenciales que han visto recortados sus ingresos públicos pasaran a recuperarlos. Pero tiene que ser en la medida en que el presupuesto de Cultura aumente.

- Respecto al Zinemaldia, ¿qué tal se está adaptando a un mundo en acelerada transformación?

- Veo a los gestores del Zinemaldia con capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. Son conscientes del 'tsunami' cultural que estamos viviendo como consencuencia de la digitalización de medios de transmisión y contenidos. Ellos saben que tienen que adaptarse a estos nuevos tiempos, cosa que otros festivales no ven con tanta claridad, y creo que es una buena actitud. El Festival está haciendo una apuesta por el contenido, no tanto por los sistemas de distribución, y yo comparto esa decisión. Además, tiene la habilidad de buscar un equilibrio entre una propuesta comercial y otra más elitista o festivalera.

- Antes mencionaba el Museo Balenciaga. ¿Se va afinando un proyecto de gestación tan convulsa?

- Sí, yo creo que sí.

- ¿No hay una desproporción entre el edificio y las colecciones, con el gasto que genera?

- Yo no lo vivo como un problema. La inversión está realizada y ahora el reto es mantener un nivel expositivo importante, como este año se ha logrado, y ver cómo podemos vincular a Balenciaga con lo poco que tenemos de moda en este país. En los tres territorios hay iniciativas en este sector y creo que tenemos que vincularlas a Balenciaga. La actual dirección del museo le ha dado un nuevo aire al centro. Yo he visto a los miembros del Patronato del Museo, y me refiero a representantes de la familia, coleccionistas y demás, respirar aliviados porque ven que se ha conseguido reconducir una situación que era muy complicada, con unas expectativas que hace dos años no se veían.

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