El juicio por el caso Balenciaga arranca en abril después de siete años de investigación

Mariano Camio, su abogada y el abogado de Argilagos saliendo del Palacio de Justicia./DV
Mariano Camio, su abogada y el abogado de Argilagos saliendo del Palacio de Justicia. / DV

La acusación se dirige contra Mariano Camio, exalcalde de Getaria; el arquitecto Julián Argilagos, actualmente huido de la justicia, y Rolando Paciel

J. PEÑALBASAN SEBASTIÁN.

El caso Balenciaga ya tiene fecha para la celebración del juicio. La vista ha sido señalada para el 4 de abril y se prolongará en diferentes sesiones hasta el día 13. Así lo ha acordado el magistrado titular del Juzgado de lo Penal número 2 de Donostia, Santiago Romero Buck Arstad, encargado de impartir Justicia.

Después de siete años desde que el asunto llegara a los tribunales, todo apunta a que, por fin, podrá ya celebrarse el juicio por las presuntas irregularidades cometidas durante la creación del museo del diseñador getariarra

La vista tendrá lugar en el Juzgado de lo Penal número 2 de Donostia. Entre los acusados se encuentra el exalcalde de Getaria, Mariano Camio (PNV), a quien la Fiscalía de Gipuzkoa atribuye cuatro delitos, presuntamente cometidos durante su gestión «gravemente dañosa» para la sociedad y fundación encargadas del proyecto museístico. Solicita para él un total de ocho años de prisión.

También demanda una condena de cuatro años de cárcel para el arquitecto cubano Julián Alberto Argilagos, «con quien Camio mantuvo una relación sentimental» y al que quiso «enriquecer», según sostiene el fiscal. El tercer imputado es Rolando Paciel, para quien se solicita una multa de cuatro meses y al que se asignó en 2005 la dirección de la ejecución del Museo Balenciaga cuando Argilagos se trasladó a vivir a Miami.

Precisamente, la incomparecencia de Argilagos está en el origen del retraso que el procedimiento ha acumulado. Ante los reiterados plantones que el arquitecto ha dado a la justicia, el Juzgado de lo Penal número 2 dictó una orden internacional de detención que, sin embargo, hasta el momento no ha dado resultado. En el peor de los casos, la vista se celebraría sin la presencia de Argilagos.

El juez ha dispuesto que la vista se celebre de lunes a viernes en sesiones de mañana y tarde. Para ello, se habilitará una sala de vistas especial, las más amplia de las que dispone el Palacio de Justicia situado en la plaza Teresa de Calcuta. En el proceso están citados en calidad de testigos un total de 36 personas. Asimismo, se practicarán ocho pruebas periciales.

Conversaciones discretas

En los últimos meses, la fiscalía y las defensas de Camio y Paciel han mantenido discretas conversaciones al objeto llegar a una conformidad. Sin embargo, el acuerdo no ha sido posible, sobre todo por la diferencia existente entre la postura del ministerio público y la representación del exalcalde de Getaria.

Según el escrito de acusación de la Fiscalía, los hechos se cometieron en el seno de tres entidades: la Asociación Promotora de la Fundación Cristóbal Balenciaga, la Fundación Cristóbal Balenciaga y la sociedad mercantil Berroeta Aldamar S.L.

El caso tiene su origen en octubre de 1994, año en que se creó la Asociación Promotora de la Fundación Cristóbal Balenciaga de Getaria con la finalidad de que se constituyera una fundación en recuerdo del célebre modisto, coincidiendo con el centenario de su nacimiento en el año 1995. La citada fundación se puso en marcha en octubre de 1999 y, según la escritura fundacional, se asignó a Mariano Camio las funciones de vicepresidente y presidente de la Comisión Ejecutiva, mientras que a Julián Alberto Argilagos, las de conservador y custodio, así como comisario de la exposición permanente. Ya en 2005 se constituyó la sociedad mercantil Berroeta Aldamar S.L., en la que Mariano Camio fue designado director gerente, con la finalidad de la promoción de inmuebles y obras de rehabilitación para el museo.

Por todo ello se desprende, según el escrito de la Fiscalía, que el principal imputado «aglutinó y gozó de las más amplias facultades de gestión, administración y disposición de posibles en ambas entidades». La Fiscalía considera que Mariano Camio, desde esta posición, «excediéndose de las facultades concedidas y con pleno conocimiento de quebranto patrimonial, llevó a cabo una gestión gravemente dañosa (para las entidades que administraba), actuando en consecuencia contra los intereses económicos de las mismas».

Ánimo de enriquecimiento

La Fiscalía señala asimismo, que la actuación de Mariano Camio «estuvo en todo momento guiada por el doloso ánimo de enriquecimiento, favorecimiento y defensa personal a ultranza del también acusado Julián Alberto Argilagos, con quien Mariano Camio mantuvo desde el principio una relación sentimental». De hecho, el texto precisa que ambos llegaron a compartir la gestión del Hotel Grand Central de Biarritz, así como que el exalcalde llegó a empadronar en su propio domicilio de Getaria a Argilagos, a la exesposa de éste, Josefa Adriana Fernández Grasa, y al hijo de ambos, Marcel. Añade el escrito que Camio llegó a suscribir, como contratante y pagador, sendas pólizas de asistencia sanitaria con la entidad Asisa en favor de Argilagos y el hijo de éste, así como que el exalcalde actuó «en varias ocasiones como fiador y garante de préstamos personales» de Argilagos e incluso de la exmujer del arquitecto.

La Fiscalía señala igualmente que, como «consecuencia de dicha vinculación afectiva», la relación profesional de Julián Argilagos con las entidades que gestionaba Camio se inició en marzo de 1999, primero en la asociación promotora y posteriormente en la fundación. En el mismo escrito, el Ministerio Fiscal hace una detallada descripción de las actuaciones de Mariano Camio en favor de Julián Argilagos, «con pleno conocimiento del grave quebranto económico que causaba a las entidades por él administradas con las dobles contrataciones y dolosas maniobras».

Lucro ilícito personal

La primera de estas actuaciones ocurre en 1999, a raíz de un acuerdo de la Junta de Patronato por el que se establecía que el Museo Balenciaga se construyera sobre la base de un proyecto presentado por Argilagos, si bien bajo la condición de que el coste no superase los 800 millones de pesetas, que fuera técnicamente viable y que el autor, Argilagos, quedase fuera de la dirección del proyecto. Sin embargo Camio, según el escrito de la Fiscalía, «comenzó actuando en contra» del acuerdo inicial «ya que no solo no apartó a Argilagos de la dirección, sino que suscribió con él un contrato privado de arrendamiento de servicios». Un contrato, matiza la Fiscalía, que «además de contener cláusulas no habituales» con una redacción de «difícil interpretación».

Finalmente, el escrito fiscal señala el propio enriquecimiento de Mariano Camio, de quien dice «se sirvió de sus facultades y poderes para obtener a sabiendas un lucro ilícito personal». Lucro relativo a viajes personales, reparaciones de su vehículo privado e incluso repostajes de combustible.

Testigos

36 En el juicio.
Es la cifra de personas que están citadas en calidad de testigos en el proceso. Está previsto además que se practiquen ocho pruebas periciales. El juicio se celebrará de lunes a viernes en sesiones de mañana y tarde en una sala de vistas especial.

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