Bajo la inspiración de Victor Hugo

Cormán, en su estudio junto a varias de las obras que conforman la muestra./MIKEL FRAILE
Cormán, en su estudio junto a varias de las obras que conforman la muestra. / MIKEL FRAILE

Cormán inaugura hoy en Pasaia una exposición de paisajes románticos. El artista donostiarra recurre a su alter ego Jesús Mansé en una muestra en la casa del escritor francés sobre paisajes del litoral de Ulía

ALBERTO MOYANOSAN SEBASTIÁN.

Jesús Mansé, el alter ego del pintor Jesús María Corman, regresa hoy con una exposición en la Casa Victor Hugo de Pasaia de marcado carácter romántico y dedicada al paisaje litoral del monte Ulía. Bajo el título de 'Réquiem', se trata de una treintena de óleos en distintos formatos pintados entre el otoño y el invierno pasados. La muestra es el resultado artístico de numerosos paseos por este enclave a las horas del amanecer o del atardecer. Al fin y al cabo, se trata de uno de los itinerarios más transitados por los aficionados a los deportes de fondo y la intención de Mansé era meterse en la piel de los románticos en general y del autor de 'Los Miserables' en particular. La muestra permanecerá instalada hasta el 20 de agosto.

Jesús Mansé es el personaje que Jesús María Cormán (Donostia, 1966) se inventó hace diecisiete años para desarrollar una carrera como pintor figurativo en paralelo a su propia trayectoria artística en el terreno de la pintura abstracta. Durante trece años, el artista donostiarra mantuvo oculta esta doble condición hasta que en 2013 contó la historia en una entrevista con este periódico. «Como me dijo un amigo escritor, es como un relato de Vila-Matas, un maravilloso disparate», reconocía Cormán por entonces.

«Antes pintor, ahora artista»

Ahora, el heterónimo Jesús Mansé vuelve a exponer su obra, también de carácter figurativo, y si siempre se ha caracterizado por su gusto por los paisajes y las naturalezas muertas, en esta ocasión lo hace desde una mirada marcadamente romántica. El resultado es una colección de cuadros que tratan de adoptar los modos y maneras de este tipo de pintura a mediados del siglo XIX, justo cuando tuvo lugar la estancia pasaitarra de Victor Hugo.

La preparación de esta muestra ha supuesto para Cormán el alumbramiento de una doble epifanía. Por un lado, se le ha revelado un aspecto de su alter ego Mansé que no había aflorado hasta el momento: «Ésta es la primera vez que he sentido que Mansé era un artista». ¿Y antes que era? «Un pintor -responde de inmediato-. Aunque suene disparatado, pero Mansé es un heterónimo que ya tiene diecisiete años. Tiene una mirada ya muy definida a la hora de plantear los cuadros y los temas, y hasta ahí. No había una intención de contar algo muy específico de forma muy específica. Sentir que era la primera vez que pintaba como Mansé sintiéndolo un artista ha sido un acicate».

Por otra parte, la necesidad de retratar y percibir los paisajes antes de que irrumpieran paseantes y excursionistas le obligó a recorrerlos a horas muy tempranas o ya al atardecer, después de una hora de caminata. «Personalmente, la caminata me transformaba. Uno se convierte en parte del paisaje, eres un elemento más, como una piedra o una rama caída en mitad del camino, como el vuelo de un cormorán o como el olor de los helechos y el musgo. Esa posibilidad de adopción que tiene el paisaje es el verdadero protagonista de la exposición: esa relación entre tu pensamiento activo y esa realidad pasiva que es el paisaje». Explica que en estas condiciones «podía pasar dos horas sin ver un alma. Iba a una roca en el acantilado y observaba el paisaje, contemplaba el vuelo de las gaviotas, oía el oleaje al fondo y no veía a nadie. Ése es el germen de esta exposición: esa soledad y esa predisposición del artista del romanticismo frente a lo sublime y a la inmensidad del paisaje».

Cormán señala que 'Réquiem' «es una exposición que tiene un guion argumental. La empiezo a concebir en otoño de 2016 y continúo trabajando hasta el invierno de este año. Realizo capturas fotográficas que luego, en el estudio, convierto en cuadros». El artista donostiarra, letrista de Mikel Erentxun durante años y que mantiene también una prolífica actividad como poeta, podía haber optado por pintar los paisajes al natural. Sin embargo, esto le hubiera obligado a cargar con caballetes, lienzos y pinturas durante sus trayectos hasta el litoral de Ulía. Por otra parte, prefería trabajar a la manera de los pintores románticos, que «dibujaban, igual realizaban algún apunte sobre el color, pero donde realmente estaba toda la información del paisaje era en su interior. Se llevaban dentro todo al estudio y allí lo desarrollaban. Y de alguna manera, mi forma de captar el paisaje ha querido ser ése, utilizando el móvil en lugar del bloc de apuntes. Quería captar el momento, pero sobre todo, llevarme el paisaje puesto. Al final, la referencia de la fotografía es como la de los paisajistas románticos con el bloc de notas. He querido situar al espectador frente a esa intención mía».

Un formato muy exigente

Con dieciocho cuadros en formato pequeño y una docena en tamaño mayor, Cormán concibe 'Réquiem' desde un principio como una exposición adaptada al espacio en el que se mostrará. «La exposición nace pensada para un lugar concreto, que es esta Casa de Víctor Hugo. De hecho, el 75% de la exposición es el resultado de estas excursiones en solitario». El otro 25% lo conforman paisajes gallegos o de Las Landas, igualmente costeros. «El cuadro de pequeño formato es muy exigente porque, al menos para mí, no es un apunte. A veces un cuadro en gran formato lo único que tiene es tamaño en metros. El pequeño formato te propone otro tipo de dimensión, más introspectiva. De alguna forma, le dice al espectador que tome más partido».

El artista donostiarra ha descubierto también los efectos 'reseteadores' del paisaje. «No diría que esta muestra es un autorretrato de mi estado de ánimo, pero sí un testador. El paisaje tiene una capacidad de limpieza asombrosa: es capaz de quitarte cualquier tipo de estados emocionales disonantes y situarte en un punto cero. Te reinicia. Yo no sabía que el paisaje podía hacer eso mismo conmigo».

En cuanto al título de la exposición, explica que «'Réquiem' quiere decir 'reposo', 'descanso', pero es un término que siempre nos lleva a algo más mórbido, como es el descanso eterno. Pero no, en este caso quería ceñirme a la calma que me produce mi relación con estos paisajes».

LOS DATOS

Título
'Réquiem'.
Autor
Jesús Mansé (J. M. Cormán).
Lugar
Casa de Victor Hugo, en Pasai Donibane.
Horarios
de lunes a domingo 09:00-14:00 / 16:00-19:00.
Fechas
desde hoy, hasta el próximo 20 de agosto.

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