Ángela Molina y Elena Anaya actúan como piezas de museo

Los actores, el artista y el equipo de producción del Museo de la Ficción, ayer en San Telmo. / LUSA
Los actores, el artista y el equipo de producción del Museo de la Ficción, ayer en San Telmo. / LUSA

La instalación de Matías Umpierrez en San Telmo une el cine, el teatro y la obra museística con una 'Macbeth' femenina

RICARDO ALDARONDO SAN SEBASTIÁN.

El espectador entra en el espacio cuadrado que describen cuatro pantallas y en él se mueve libremente para contemplar la obra como lo haría en un museo, solo o en compañía de otros, atendiendo a los aspectos o las zonas de la imagen que más le llamen la atención. Pero también estará viendo una película en el sentido narrativo y en forma de proyección, aunque lo que se desarrolla en ella se parece mucho a una obra de teatro, con el espectador inmerso en el supuesto escenario.

Hasta ahí la descripción práctica. Pero la aspiración del artista Matías Umpierrez, que convenció a actores tan reconocidos como Ángela, Molina, Elena Anaya, Ana Torrent y Chema Tena entre otros muchos para participar en un proyecto que «no terminábamos de entender» según confesión propia, es «sacar a esos actores de sus lugares habituales» y «construir un museo de la ficción como forma de guardar una construcción dramática, para la presente y posterior memoria colectiva», explicó el artista en la presentación de la obra en en Museo San Telmo de San Sebastián.

'Imperio' es la primera pieza de una serie de instalaciones que se presentarán bajo el título de Museo de la Ficción y es una coproducción de Donostia Kultura, Museo San Telmo, dFeria y Studio Matías Umpierrez. La obra de 46 minutos se presenta en el Laboratorio del Museo San Telmo, con entrada gratuita, de 10.00 a 13.00 y de 16.00 a 20.00 horas. La pieza tiene en San Sebastián su estreno mundial, y se presenta como una de las actividades de dFeria.

Convivencia de las artes

«Durante años, cada vez que entraba en los museos me preguntaba dónde están los actores, echaba en falta las personas que nos permiten vivir la otredad», explica el artista Matías Umpierrez, que encontró esta solución para lograr la «museificación de la acción dramática», y que esos actores y su trabajo conviviera con las obras, los objetos y la documentación que se guarda y se muestra en los museos. Este Museo de la Ficción define «un espacio donde todas las artes se juntan para desafiar lo efímero de las artes escénicas.

El propio Umpierrez reconoce que era difícil explicar su concepto a los actores, pero «uno a uno me dijeron que sí. Y Norka Chiapusso», responsable de programación de teatro y danza de Donostia Kultura, «fue el primero que creyó en el proyecto».

Ángela Molina encarna a una Macbeth que recompone el personaje de Shakespeare para hablar de «la industria del entretenimiento, los mecanismos de poder de la actualidad y la furia que despierta el enfrentamiento entre la tradición y la globalización», señala Umpierrez. Y es un personaje que «demuestra que no existen diferencias entre el hombre y la mujer».

Para Ángela Molina, la obra crea «un espacio onírico, con gente perdida y sin alma. No puedes hacer nada por esos seres, pero sientes la necesidad de salvarte».

A Elena Anaya le interesa la «idea de posteridad» que implica el proyecto para «una experiencia que va más allá del teatro». Y Chema Tena destaca la capacidad de «unir cine, teatro y televisión con un concepto tan atractivo como que la acción dramática se pueda museificar».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos