Alicia Amatriain: «Con esta gala quiero presentarme a mi ciudad tal y como soy»

Amatriain ha acumulado reconocimientos internacionales durante los dos últimos años./STUTTGART BALLET
Amatriain ha acumulado reconocimientos internacionales durante los dos últimos años. / STUTTGART BALLET
Alicia Amatriain, bailarina

Tras una brillante temporada de premios en la que ganó el Oscar del ballet, Alicia Amatriain vuelve a casa después de seis años de ausencia

IRATXE DE ARANTZIBIASAN SEBASTIÁN.

Emocionada, nerviosa y estresada, Alicia Amatriain (Donostia, 1980) atiende la llamada de , mientras hace la maleta en Stuttgart para venir a cumplir el sueño que tanto reivindicó el año pasado en que San Sebastián fue Capital Europea de la Cultura: poder actuar en casa. En Moscú y con el Premio Benois -Oscar del ballet- en sus manos, sus palabras fueron dolientes. La amargura ha dado paso a toda una declaración de amor a la ciudad que lleva en su corazón y ésta le corresponde hoy con una solemne recepción en la casa consistorial. Mañana y el sábado será el turno de la premiadísima primera bailarina para subirse de nuevo al Victoria Eugenia, el primer escenario de su vida, donde debutó de niña y que no pisa desde hace seis años. Quedan pocas entradas a la venta para 'Donostia bihotzean', la cita con el ballet en mayúsculas en el otoño donostiarra.

- ¿Cómo se siente con su retorno a casa?

- Me parece un sueño porque es un momento de la temporada en el que nunca iría a Donostia. Tengo muchos nervios, mucho miedo, mucho estrés y mucho cansancio, pero, a la vez, tengo muchas ganas de que llegue ya el momento para ver el fruto de trabajo de estos meses tan duros. Lo primero que voy a hacer al llegar es dejar mi maleta e ir a sentarme en la arena de La Concha. Tengo mucha ansiedad por llegar a Donostia y necesito poder permitirme ese momento de paz en la arena.

- ¿En qué consiste la gala 'Donostia bihotzean'?

- Quiero presentarme a mí misma a mi ciudad como soy yo tanto como bailarina y como persona. También quiero presentar en casa a estos estupendos bailarines, mis amigos, a los que adoro. Los espectadores van a poder ver una gala de ballet de alta calidad, creada con mucho mimo y cariño. Espero que puedan disfrutar de toda la diversidad artística con la que yo he crecido y gracias a la que me he convertido en la bailarina y en la persona que soy ahora.

- ¿Cómo surgió la idea del espectáculo?

- La idea surgió porque Donostia es mi casa, mi corazón, el lugar donde he crecido yo. En un primer momento, pareció que iba a ser una gala al uso, pero ha ido creciendo hasta convertirse en este espectáculo tan especial. Espero que lo que hemos creado sea aquello que el público quiera ver.

«Cada vez que bailo aquí me siento vulnerable, es donde paso más nervios»

«Desde que me fui a Stuttgart, mi ciudad estaba en mi corazón todos los días»

- Con un título como 'Donostia bihotzean', ¿qué añora de su ciudad cuando está en Stuttgart?

- Desde el momento que me fui a Stuttgart, mi ciudad estaba en mi corazón todos los días. Aunque lleve más tiempo viviendo en Stuttgart, siempre he considerado a Donostia mi casa, el lugar al que aspiro volver algún día. De ahí viene el título. Añoro la playa, el sonido y la libertad del mar, el olor y tacto de la arena, el olor del salitre y del aire. Añoro poder contarle al mar lo que quiera contarle. Echo de menos todo lo que la gente de Donostia no llega a añorar porque vive ahí: todo lo que no puedo tener en Stuttgart diariamente.

- Actualmente, ¿cómo es su relación con su ciudad?

- No sé si alguien se puede sentir profeta en su tierra. Yo agradezco poder volver, poder bailar en casa, ante los míos, poder tener a mi familia a mi lado, tener a la gente conocida que llevo en mi corazón, incluso a personas que hace muchísimos años que no veo, pero que me conocen desde que soy niña. Que yo pueda volver a Donostia para bailar delante de toda esa gente, eso simplemente me convierte en profeta en mi tierra. No necesito más. Me es suficiente con poder volver a Donostia para darles a los míos lo que más quiero.

- El Victoria Eugenia fue el primer teatro en el que bailó siendo una niña.

- El Victoria Eugenia es el sitio donde yo nací como bailarina aunque en ese momento ni yo lo supiera. Fue el primer momento en el que se escribió en mi vida que éste era mi camino. Me siento en casa y nunca cambiaría ese escenario por nada del mundo. El Victoria Eugenia es muy, muy importante en mi vida.

- ¿Qué importancia tuvieron Peter Brown y Águeda Sarasua para poner los cimientos de la bailarina que es?

- Es inexplicable todo lo que me dieron mis primeros maestros, Peter y Aguedita. Lo fundamental: el amor a la danza, que es mi vida. Me enseñaron cómo querer mi vida, me enseñaron a creer, a convertirme en otra persona sobre el escenario, a amar el movimiento.

- ¿Por qué le genera tanto miedo y nervios actuar en Donostia?

- Porque es mi casa y donde di mi primer paso para convertirme en bailarina, pero también donde están mi familia, amigos, seres queridos, mi ciudad y mis raíces. Cada vez que bailo aquí me siento vulnerable. Mi casa es donde paso más nervios y miedo cada vez que actúo.

- Bailar seis piezas en una gala se sale de lo convencional.

- En 2011 cuando hice la gala 'Alicia y las maravillas del ballet', bailé cuatro piezas. Esta vez pensé que igual debería bailar alguna más. Pensé en cinco, pero, como no me gustan los números impares, pues me quedé con seis, porque es un número que me va a mí mejor.

- Como bailarina, ¿qué imagen de usted se van a poder crear los espectadores?

- Bailo tres obras del repertorio de John Cranko -'Legende', 'Onegin' y 'Aus Holbergs Zeit'- y son las piezas que son más yo, porque yo me he formado y he crecido como bailarina con este estilo coreográfico. Pero también me gusta la versatilidad y quiero enseñar a los espectadores otras facetas mías como bailarina. Por eso, he añadido dos piezas creadas para mí -'Lightness in the spirit' y 'Egurra'-.

Sus datos

Alicia Amatriain
nació en Donostia el 8 de agosto de 1980.
Formación
Conservatorio Municipal de San Sebastián (1987-1994), con Peter Brown y Águeda Sarasua, y la Escuela de John Cranko en Stuttgart (1994-1998).
Compañía
Desde 1998, Stuttgart Ballet: meritoria (1998-1999), cuerpo de baile (1999-2000), demisolista (2000-2002) y bailarina principal (desde 2002).
Primeros premios
Zukunft (2006), Revelación de Gipuzkoa (2006), ApuliaArte Merit (2009), Danza&Danza (2009), Positano (2009).

- ¿Qué importancia tiene en su carrera el repertorio del coreógrafo John Cranko?

- Cranko es mi carrera, mi vida, los papeles más importantes de mi carrera. Sus coreografías te dejan mucha libertad y alimentan tu creatividad para roles de todo tipo: Julieta de 'Romeo y Julieta', Tatiana de 'Onegin', Katherina de 'La fierecilla domada'. Una bailarina Cranko tiene que tener el corazón muy abierto, para poder interpretar los papeles de una forma en la que la técnica no sea una dificultad y pueda conseguir que el público vibre con la historia sin necesidad de leerse el programa de mano.

- Precisamente interpretó Tatiana de 'Onegin' cuando le ascendieron a bailarina principal.

- Tatiana fue el primer papel que bailé como principal y es un rol que ha ido creciendo conmigo. Es un personaje que se ha quedado conmigo durante toda mi carrera y cada vez que tengo que hacer un papel, pienso en ella. Diría que es el papel más importante que he interpretado. Lo que hice con el personaje de Tatiana hace veinte años y lo que hago ahora, poco tiene que ver. Mi Tatiana ha ido creciendo con la experiencia de la vida, con los dolores, los golpes y los montes que ido subiendo. Ahora es más adulta. No sé si es mejor o peor, pero sí diferente.

- Otra pieza especial es el estreno mundial de 'Egurra'.

- Este solo es un regalo que hago yo a Donostia, porque es mi casa y quiero que sepan que no me he olvidado de ella. Durante su creación, me han brotado algunas lágrimas por la música, que me recuerda mucho a casa. Tiene mucho trabajo detrás tanto por el coreógrafo como por los txalapartaris y por mí misma. Para mí va a ser muy especial y espero que para Donostia también.

- Pero también baila obras de Hans Van Manen y Katarzyna Kozielska.

- Voy a bailar con Marijn Rademaker un paso a dos muy emocional de 'Frank Bridge Variations', de Hans Van Manen, al que adoro. Es un coreógrafo muy honesto, musicalmente increíble y con un vocabulario muy peculiar. La pieza de Katarzyna Kozielska es muy especial porque la estrenamos este año Martí Fernández Paixà y yo en una gala en el Liceo de Barcelona. Es un paso a dos muy difícil y se basa en la confianza. Tiene mucho que ver con la amistad con Martí y sé que me puedo dejar completamente ir, porque él me tiene en sus brazos y yo voy a poder disfrutar cada momento.

- Friedemann Vogel, Marijn Rademaker, Martí Fernández Paixà son sus partenaires, ¿qué cualidad destacaría de ellos?

- Friedemann es mi príncipe, mi amor, mi Romeo, mi Onegin, mi todo. Es el partenaire con el que no necesito palabras porque, en el escenario, somos uno. Con una mirada es suficiente para saber qué siente y qué necesita el otro. Marijn es mi amigo y mi partenaire durante muchos años. Él bailó en mi gala de 2011 y lo quería traer de nuevo, porque echo de menos bailar con él, en especial, las piezas de Van Manen en las que es la mejor pareja que se puede tener. Martí es un joven partenaire al que he conocido ahora y que tiene un futuro impresionante como bailarín. Es una persona con un corazón enorme y una amistad en la que puedo confiar.

- También un lujo el resto de invitados, como Xander Parish del Mariinsky y Daniel Camargo del Het Nationale Ballet de Ámsterdam.

- Quiero que el público vea lo mejor del mundo no sólo técnicamente sino artísticamente. Xander Parish es un bailarín fabuloso y una persona increíble, lo que se nota en el escenario. Daniel Camargo es un bailarín impresionante con su carácter dinámico, latino y todo el fuego que sale de él. Para mí, lo más importante es tener a la gente a la que quiero y que ellos enseñen el amor que tienen por este arte. No es sólo técnica sino la pasión que tienen por el ballet.

- La pasada temporada recibió cuatro premios, entre ellos, el Benois -Oscar del ballet- y el título más alto que Alemania concede a una bailarina, ¿le han cambiado en algo?

- Me ha dado mucha satisfacción y felicidad, pero a mí no me han cambiado en nada. Naturalmente que es muy bonito recibir premios, pero como persona o bailarina, no me cambiarían nunca. Mi padre siempre me recuerda que los pies en el suelo por mucho que se consigan éxitos en la vida y siempre he seguido su consejo. Nunca pensé que podía recibir todos los premios que recibí la temporada pasada. Sigo siendo la misma persona, sigo queriendo aprender, sigo queriendo crecer, recibir y dar, tanto como lo era antes de recibir todos estos premios.

- A sus 37 años, ¿en qué momento profesional se siente?

- A mis 37 años me siento bien, porque siempre se me olvida la edad que tengo (ríe). Me siento mucho mejor que cuando tenía veinte años, a lo mejor no físicamente, pero sí mentalmente como bailarina. He crecido mucho, sé más, me siento más estable, más convincente conmigo misma cuando voy a un escenario, aunque tengo más miedo que antes a salir a un escenario. No sabría decir por cuánto tiempo más. He decidido ir día a día y disfruto cada espectáculo como si fuera el último. El día que tenga que dejar de bailar lo haré porque lo tengo que hacer o porque yo quiera hacerlo, pero no voy a planteármelo exactamente ahora. Quiero vivir y sentir día a día y espectáculo por espectáculo, y luego ya se verá.

El espectáculo

Espectáculo
Gala Alicia Amatriain, Donostia bihotzean.
Dirección artística
Alicia Amatriain.
Bailarines invitados
Alicia Amatriain (Bailarina principal del Stuttgart Ballet), Friedemann Vogel (Bailarín principal del Stuttgart Ballet), Marijn Rademaker (Bailarín principal del Het National Ballet de Ámsterdam), Daniel Camargo (Bailarín principal del Het National Ballet de Ámsterdam), Aya Okumura (Solista del Het National Ballet de Ámsterdam), Xander Parish (Bailarín principal del Teatro Mariinsky de San Petersburgo), Ekaterina Osmolkina (Primera solista del Teatro Mariinsky de San Petersburgo), Martí Fernández Paixà (Solista del Stuttgart Ballet), Timothy van Poucke (Cuerpo de baile del Het National Ballet de Ámsterdam).
Lugar y fecha
Teatro Victoria Eugenia, mañana y el sábado, a las 20,00 horas.
Entradas
15,00 &euro a 36,00 &euro

Programa

1ª Parte
'Legende', 'Two and only', 'Lightness in the spirit', 'El lago de los cisnes' (paso a dos- III Acto), 'Firebreather' y 'Onegin'.
2ª Parte
'Aus Holbergs Zeit', 'Mopey', 'La muerte del cisne', 'Frank Bridge Variations', 'Ballet 101', 'Diana y Acteón' y 'Egurra'.

Fotos

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