Alaska: «El amor no va en una única dirección»

Alaska: «El amor no va en una única dirección»

En compañía de su marido, Mario Vaquerizo, de Bibiana Fernández y de Manuel Bandera representa en Donostia 'El amor sigue en el aire'

ROBERTO HERREROSAN SEBASTIÁN.

Desde el jueves al domingo el Victoria Eugenia ofrece esta comedia musical sobre las penas y las alegrías del amor. Estuvo en San Sebastián hace dos años con Bibiana y Bandera al frente y ahora se renueva con la suma de Alaska y Vaquerizo, en el debut teatral de ambos.

- ¿Cómo ha cambiado la obra con la llegada de ustedes?

- Se ha hecho menos íntima. Lo único que ha desaparecido son unos momentos más de monólogo, cuando los dos hablaban al público. Lo demás es igual con el añadido de otras escenas con nosotros. En la parte musical se incluyen números nuevos que, como ocurría antes, son de estilos de lo más variados porque lo importante es la letra de las canciones, que en ciertos casos es sorprendente.

«Estoy en los libros de texto, pero es un poco pesado hablar tanto de la movida madrileña»

«Me gustaría ver la Atenas de Pericles, la Roma de Augusto o la Inglaterra victoriana»

Las funciones

Lugar
Victoria Eugenia.
Fechas y horario
25 y 26 de enero, a las 20.00 horas. 27 de enero a las 18,30 y 21.30 h. 28 de enero, a las 19.00 horas.
Precios
20,30 y 38 euros.

- ¿Conocía la versión original?

- Mucho, tanto Mario como yo la habíamos visto al menos media docena de veces. Entrar en ella fue algo anecdótico, iba a ser solo para las navidades de 2016 en Madrid, sin vocación de durar. Pero nos gustó tanto y salió tan bien que un año y pico después aquí seguimos.

- Ha sido su debut, y el de Vaquerizo, en el teatro.

- Nos han ayudado mucho tanto Bibiana como Manuel y Sabroso, el director. Nosotros partimos con la ventaja de que si has hecho conciertos el cincuenta por ciento ya lo tienes. Es una ventaja frente a alguien que llegue al teatro desde la televisión o el cine. También es más fácil sumarse a una obra que ya existe, así que ha sido un regalo.

- Bibiana me dijo que esta obra cuenta que el amor no se entiende, se siente.

- Es verdad. Y, además, el amor no es una línea que va en una única dirección. Cuando empieza una relación no está abocada a triunfar o a fracasar. No es así. Las relaciones suben, bajan, dan vueltas. Y de eso trata la función, de los distintos estados no solo de una pareja, sino tú y todas las parejas que hayas tenido.

- ¿Teme que la función pueda resultar un poco cursi?

- No porque el humor lo salva todo. Y la falta de pretensión, no es un tratado ni quiere aleccionar a nadie. Es verdad que te reconoces en unas escenas u otras dependiendo de tus experiencias y del momento en que estés, pero lo único que queremos es hacer reír, que nos reconozcamos en el día a día de los personajes.

- ¿Qué resultado da la suma de música y enamorados?

- Se convierte en una especie de banda sonora de la vida en común de una pareja. Igual que tienes una casa, una ciudad y unos hábitos comunes con tu pareja, hay canciones que al escucharlas lo primero que piensas es en aquella persona y en aquel momento.

- Pero usted, como cantante y creadora musical, está en las dos partes. Sus temas también son parte de la vida de otros.

- Lo sé, pero no lo puedo pensar. Cuando estamos haciendo una canción en el estudio no se me ocurre pensar que quizás para alguien va a ser como el 'Heroes' de David Bowie para mí, que es como una magdalena de Proust, cuando suena directamente me dispara al momento en que la escuché por primera vez. Puedo saber exactamente cómo me sentía, lo que me estaba pasando. A alguien le pasará lo mismo con alguna canción mía.

- Usted y Mario están casados. ¿No es mucha relación en la vida real para salir a escena?

- Intentamos que no sea así. Mario intenta ser un tipo jipi, calmado y pasota, lo contrario a lo que es en realidad. Y yo intento ser lo más ordinaria posible, como es Carlota.

- ¿Va a sorprender al público que, quizás, tenga otra imagen hecha de usted?

- Depende de lo que esperen. No sabes si alguien cree que tengo más o menos capacidad, o piensa que va a verme a mí y se alegra o se sorprende de ver a un personaje que es distinto. No me puedo poner en la mente de los demás.

- ¿Y usted se ha sorprendido con su primer papel en el teatro?

- No. Bueno, me he sorprendido de no olvidarme el texto porque yo, que sigo estudiando la carrera de Historia, siempre pienso que he perdido mucha memoria, una de las cosas que no apreciamos cuando somos jóvenes.

- ¿Le aburre que le preguntemos por la movida madrileña?

- No me incomoda, se ha convertido en un momento histórico y formo parte de ello. Estoy en los libros de texto, vale, genial. Lo que pasa es que es un poco pesado cuando tienes que estar todo el rato contando algo que ya pasó. Por otra parte, lo entiendo, soy estudiante de Historia, imagina que yo tuviera vivo a Marco Aurelio, lo freiría a preguntas.

- ¿Si pudiera escoger un momento histórico?

- Cada época, cada ciudad, cada civilización tiene momentos de brillo especial. Por ejemplo, el Madrid de los 80. La Atenas de Pericles me hubiera gustado verla. También la Roma de Augusto. O la Inglaterra victoriana. Me gustaría ver los momentos de esplendor de cada civilización porque ahora estamos ya un poco en un tiempo de destrucción, como Roma en el siglo IV y V.

- ¿Quiénes son hoy los bárbaros que asedian el imperio?

- Todos. Ya no es tan fácil como antes. La ruptura de ese maniqueísmo de buenos y malos, de extranjeros y nacionales. El mundo ya es otro completamente distinto.

- ¿Se puede clasificar a Alaska?

- Clasificar algo es dejar fuera parte de lo que eso es. Si acabara algún día Historia haría Biblioteconomía y Documentación, que es archivar. Ayer estábamos colocando un libro de Rafaela Carrá de recetas de cocina. No lo tenemos por las recetas, sino porque es de Rafaela. ¿Entonces en qué estantería lo colocas, en la de cocina, en la de música o en la de chicas? Es imposible, siempre te dejas algo fuera.

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos