Actrices vascas: «Los abusos han sido una constante»

Tres actrices vascas reflexionan sobre los casos de acoso sexual que han convulsionado el mundo del cine. Itziar Ituño, Ana Pimenta y Teresa Calo admiten haber vivido situaciones «incómodas»

Actrices vascas: «Los abusos han sido una constante»
ITZIAR ALTUNA

El tema de los abusos sexuales en la meca del cine ha saltado a los medios de todo el mundo y ha señalado con nombres y apellidos a destacados actores y directivos del mundo del celuloide. Las denuncias, de momento, se han hecho públicas en Estados Unidos, aunque, «situaciones incómodas sí hemos vivido muchas actrices aquí», admite Itziar Ituño, quien achaca la tardanza en que se hicieran públicas estas noticias «al miedo que existe en esta profesión». Ana Pimenta va más allá y señala que ciertas actitudes y «tocamientos» han sido una constante en algunos ambientes, «en mi caso cuando me dedicaba al baile flamenco», especifica. La cofundadora de Vaiven Producciones cree que estas situaciones se deben «al machismo que seguimos padeciendo en nuestra sociedad» y reconoce que fue «una niña objeto de abusos» a la que «llegaron a violar».

A otra intérprete, la donostiarra Teresa Calo, no le han sorprendido demasiado las informaciones relacionadas con los abusos que han llegado desde Hollywood. «Creo que es una práctica habitual en el mundo, no solo en el cine», sostiene, aunque en su caso, dice, «no he vivido ni oído ningún caso en el entorno en el que me he movido».

Las actrices Itziar Ituño, Ana Pimenta y Teresa Calo han querido compartir con este periódico sus reflexiones sobre este asunto, del que todavía cuesta hablar abiertamente en el sector. Otras intérpretes vascas han declinado la invitación para hablar sobre el tema.

La mecha que prendió el escándalo

Las primeras denuncias salieron a la luz el pasado 8 de octubre. El New York Times publicaba un reportaje en el que se detallaban algunos casos de abusos sexuales por parte de Harvey Weinstein, uno de los productores más poderosos de Hollywood. En el artículo la actriz Ashley Judd, la modelo italiana Ambra Battilana o la presentadora Lauren Sivan describían algunas situaciones vividas junto al magnate, al que se presentaba como un hombre que presionaba a mujeres - desde secretarias hasta actrices-, a acceder a sus favores sexuales a cambio de promesas para impulsar sus carreras profesionales.

Tras la publicación de estas acusaciones, Harvey -cuyas películas han recibido 300 nominaciones al Oscar- admitía ser consciente de que su comportamiento había causado «mucho dolor». Pero sus disculpas llegaban tarde y a los pocos días era destituido de la empresa que fundó, y la Academia de Hollywood también lo expulsaba, al tiempo que enviaba al mundo el mensaje de que «la era de la ignorancia deliberada y la complicidad vergonzosa» con los abusos sexuales había terminado.

Pero las denuncias de acoso sobre Harvey Weinstein no han sido las únicas que han sacudido a la meca del cine en las últimas semanas. Tras la dimensión adquirida por este caso, se han sucedido acusaciones que han salpicado a actores como Kevin Spacey, Dustin Hoffman, Ed Westwick, y a cineastas como Brett Ratner y James Toback. El último nombre en sumarse a esta lista ha sido el de Steven Seagal.

Las acusaciones han dado pie a una campaña en las redes sociales. Bajo la etiqueta #MeToo, hombres y mujeres de todos los ámbitos han revelado sus propias experiencias de acoso y agresión sexual, a menudo después de que ocurrieran. Esta misma semana, la Liga de Mujeres Profesionales del Teatro publicaba un ‘Manifiesto contra el acoso’ donde se denuncia que «la industria teatral en España permanece silenciosa, a pesar de que hay secretos a voces sobre grandes nombres que parecen intocables» y se compromete a «apoyar campañas en contra del abuso a mujeres en todos los ámbitos y a prestar atención a todas las denuncias públicas, con nombres y apellidos, para que estas situaciones sean la excepción, no la norma».

Itziar Ituño, actriz
«Siendo joven sí he vivido situaciones incómodas»

«Siendo joven sí he vivido situaciones incómodas»

Itziar Ituño reconoce haber vivido «alguna situación incómoda», que se dio hace años, cuando era «más joven y más inexperta», cuenta. «En una escena de cama apareció gente que no tenía que haber estado allí, a los que había llamado el productor», cuyo nombre no quiere desvelar. La actriz vizcaína admite que la gente se aprovecha de esa «inocencia» y de «no conocer cómo funcionan las cosas. Con el paso del tiempo te das cuenta de ello».

En estos últimos años Itziar Ituño ha trabajado tanto en cine como en televisión, donde no ha vivido personalmente ninguna situación «comprometida» aunque sí ha tenido que escuchar algún comentario «desafortunado» por parte de algún compañero, aunque ahora «lo paro a tiempo». Sin embargo, afirma que sí ha visto en televisión «comportamientos un poco inadecuados por parte de hombres con poder hacia algunas compañeras que alucinaban con lo que estaba ocurriendo». Por eso anima a denunciar este tipo de casos «aunque el miedo es libre y respeto la manera de reaccionar de cada uno».

La intérprete reconoce que está muy sensibilizada con este tema, aunque le ha sorprendido que «estos casos tan tremendos hayan salido todos a la vez». En su opinión, «hoy día la sociedad está más sensibilizada con este tipo de actuaciones, que antes quedaban en tierra de nadie y muchas mujeres decidían callarse porque podían perder su trabajo. Ahora la sociedad es más consciente y no tolera estos casos de acoso y abusos sexuales». Cree que las campañas que se están lanzando a través de las redes sociales pueden valer porque «si alguien se siente sola se verá apoyada», sostiene. «No sé hasta dónde se puede llegar, porque creo que el asunto va más allá y entra en relación con temas que tienen que ver con la educación y la socialización, en la manera de vernos entre nosotros». Sin embargo entiende que lo ocurrido estas últimas semanas «algo cortará y permitirá avanzar. De momentos, algunos actores consagrados, ya han perdido papeles importantes», comenta, en referencia a la decisión del director Ridley Scott de borrar, a un mes del estreno, todas las escenas de su última película en las que aparecía el actor Kevin Spacey.

Ana Pimenta, actriz y productora teatral
«He sufrido casos de abusos en mi infancia, que entonces eran habituales»

«He sufrido casos de abusos en mi infancia, que entonces eran habituales»

Ana Pimenta habla sin tapujos sobre el tema de los abusos, y admite al inicio de la entrevista que ella fue una «niña abusada», algo que ocurría «con frecuencia» en su entorno. «Hoy nos parece algo inaudito pero antes era habitual». Reconoce que fue una niña «extrovertida y confiada» con sus vecinos y amigos de la familia. «Se daban ciertas situaciones, que en mi caso llegaron a la violación». Cuenta que en casa tergiversó lo ocurrido y se dejó pasar el tema, «porque nadie sabía cómo gestionar estos asuntos». Con el paso de los años, «me he dado cuenta que era habitual que las chicas hayamos padecido este tipo de acciones».

Cuando se refiere a su vida laboral, recuerda un profesor de flamenco que tuvo «al que le parecía normal que nos tocara». O un profesor de interpretación con el que coincidió en un festival en Cádiz, que «nos hacía cerrar los ojos y nos manoseaba los pechos». Por eso sostiene que, tras leer las informaciones que se han ido publicando en las últimas semanas, «este tipo de accione han sido una constante».

Ya en su madurez, Ana Pimenta cuenta que no ha vivido ningún caso de abuso. «Me muevo mucho en el mundo del teatro, donde las compañías son equipos en los que se dan situaciones de igualdad. Al menos es lo que quiero pensar, porque es con lo que me he encontrado yo». Sin embargo, admite que «en el mundo del cine y de la televisión me consta que hay más casos, porque se dan situaciones en las que hay gente con más poder, las relaciones no se establecen a nivel de iguales y me consta que sí hay productores que quieren sacar provecho de algunas actrices a cambio de algo. En mi caso, cuando he hecho cine y televisión no me ha ocurrido ninguna situación de estas».

La cofundadora de la compañía Vaiven Producciones cree imprescindible la «visibilización» de estos casos e insiste en que hay que denunciarlos. «Que se haga en el mundo del artisteo me parece bien, pero creo que este tipo de situaciones, de abuso de poder, se dan en todos los ámbitos de la sociedad». Y tiene muy claro por qué ocurre esto. «Tiene que ver con una tara muy profunda del machismo que seguimos padeciendo en nuestra sociedad, y que se cristaliza desde muchos sitios. A mí nunca me ha gustado ser una feminista de libro, porque creo que todos los ismos se deben revisar, pero con el tiempo me doy cuenta que hay que serlo, porque no hemos alcanzado una normalidad. Todavía hace falta mucho feminismo para que la gente, a estas alturas del siglo XXI, tenga claro que la mujer está a la misma altura que el hombre».

Ana Pimenta tiene muy claro que la única manera de parar esto es la educación. «Hay que enseñar a la gente a gestionar las emociones y a controlar la violencia». Se declara optimista y quiere seguir confiando en el género humano y en su capacidad de transformación. «Quiero pensar que todas las denuncias que han salido pueden servir para algo, por lo menos para que las personas que hayan pasado por una situación similar no se sientan solas y se dejen de culpabilizar por lo que ha ocurrido».

Teresa Calo, actriz
«Es una práctica habitual en todos los ámbitos»

«Es una práctica habitual en todos los ámbitos»

La donostiarra Teresa Calo no se ha sorprendido por la aparición de estas noticias. «Es un práctica habitual en todos los ámbitos, no sólo en el mundo del cine, aunque cuando le ocurre a alguien conocido adquiere una gran dimensión». Desde su experiencia en cine, televisión y teatro, Teresa Calo admite que no ha vivido este tipo de situaciones ni ha oído nada parecido en su entorno, «aunque es cierto que en nuestra profesión hay miedo al después, a no poder seguir trabando si se dice algo. Esa sensación sí la he vivido en otro tipo de abusos, en temas referentes con los derechos laborales».

La actriz da credibilidad a las informaciones sobre abusos sexuales publicadas, «pero es cierto que alguien puede estar mintiendo». Cree que una de las razones por las que estos casos se han hecho públicos ahora es porque «el mundo está cambiando y es evidente que hay muchas señales. Las denunciantes tenían pruebas, vídeos donde poder demostrar lo ocurrido». Es de la opinión que las cosas van a cambiar, pero no «drásticamente». «La violencia hacia las mujeres en casa hace unos años se tapaba. Ahora no, se denuncia y hay menos casos, aunque sigue habiendo». Por eso concluye que «siempre habrá gente que abusa de su poder y se sienta inmune, aunque a partir de ahora, quizá, se lo piensen dos veces».

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