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Elena Fortún y Carmen Laforet, madre e hija por gracia de la literatura

  • Dos de las grandes escritoras españolas del siglo XX mantuvieron una relación epistolar que hasta ahora no había salido a la luz

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Dos de las grandes escritoras españolas del siglo XX mantuvieron una relación epistolar que hasta ahora no había salido a la luz. Carmen Laforet, autora de 'Nada', y Elena Fortún, la creadora de Celia, se escribieron entre 1947 y 1952 y esas cartas, que ahora publica la Fundación Banco Santander, son un tesoro que permite ahondar en las ilusiones, los anhelos, las tristezas, la cotidianeidad de dos genios de la literatura que lucharon por romper las barreras de la difícil época que les tocó vivir.

Fue Carmen la que dio el primer paso y se lanzó a escribir a Elena. De niña, Carmen Laforet se embelesaba con las historias de Celia en la revista Blanco y Negro, y cuando siendo todavía una jovenzuela sacude el mundo de la literatura nacional llevándose en 1944 el Premio Nadal, comienza a pensar en que quiere compartir sus inquietudes vitales con la autora del personaje con el que tanto se identificaba. La primera carta, que está perdida, data de 1946. Pero a partir de ahí, la correspondencia se hace un hábito que engancha a las dos.

«En una ocasión, mi madre le escribe a Elena: 'No solo existe un parentesco de sangre, también lo hay de espíritu'», explica Cristina Cerezales, una de las hijas de Laforet. «Elena se convierte en la madre literaria de Laforet», corrobora la profesora universitaria Nuria Capdevila-Argüelles, autora de uno de los prólogos del libro.

«El intercambio epistolar está lleno de generosidad, libertad, inocencia, entrega, dudas, admiración, sensibilidad, angustia. Pero sobre todo, de amor», insiste Francisco Javier Expósito, responsable de la edición de este volumen.

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