Diario Vasco
El uso del color, una de las grandes bazas de Pablo Auladell.
El uso del color, una de las grandes bazas de Pablo Auladell.

Un viaje al cieloy al infierno en compañía de lápiz y papel

  • Sexto Piso publica 'La Pérdida del Paraíso' de John Milton en viñetas

. 'El espíritu vive en sí mismo, y en sí mismo puede hacer un cielo del infierno, o un infierno del cielo. ¿Qué importa el lugar donde yo resida, si soy el mismo que era, si lo soy todo, aunque inferior a aquel a quien el trueno ha hecho más poderoso?'... Lo publicó en 1667 John Milton (9 de diciembre de 1608, Londres - 8 de noviembre de 1674, Ibídem) en 'El Paraíso Perdido', el poema de 10.565 versos sin rima en que Satanás tiene mucho que decir: 'mejor reinar en el infierno que servir en el Cielo'.

Un clásico épico de la literatura inglesa donde Adán y Eva se convierten en los actores expulsados del Edén gracias a las habilidosas maniobras del demonio. Una obra, en definitiva, tan compleja en interpretaciones, análisis y puntos de vista que, solo la idea de contarla en forma de cómic ya debería convertirla en objeto de atención. Fue, exactamente, lo que comenzó a hacer en 2010 Pablo Auladell (1972, Alicante), licenciado en Filología Inglesa y reputado ilustrador que ya en 2005 había obtenido el Premio del Ministerio de Cultura a las mejores ilustraciones de libros infantiles y juveniles por 'Peiter, Peter y Peer y otros cuentos de Andersen'. Al año siguiente, el cómic 'La torre blanca' le supone el Premio al Autor Revelación en Barcelona y, consecuentemente, ya una carrera consolidada más allá de dudas.

La manzana

El camino, sin embargo, que se intuía más sencillo, se tuerce con 'El Paraíso Perdido', no por pérdida alguna de talento, inspiración o condiciones intrínsecas al artista, sino por circunstancias ajenas al mismo, complicaciones relacionadas con los procesos editoriales que el propio autor explica en el prólogo de la edición de la editorial 'Sexto Piso' y que el lector hallará más que relevantes.

Tres años de trabajo y, como colofón, Premio Nacional de Cómic 2016 a modo de recompensa, además de la aceptación unánime de crítica y público.

Pero, ¿cómo se adapta y/o interpreta un poema de miles de versos de temática tan compleja como etérea a un mundo poblado de lápices? ¿Cómo se transforma un universo sin forma a otro donde los personajes transitan al lado del lector, por lugares oníricos pero reconocibles? En el caso de Auladell no con soluciones formales extremas, entendiendo por éstas viñetas anguladas, vertiginosas en su mismo diseño o por una mera traslación del punto de partida al de llegada.

Descripción de formas y color. Tal y como reconoce el artista, Milton es tan poderoso que provoca imágenes. Probablemente no sea así; otra cosa es que en alguien de exquisita sensibilidad lo haga y, en todo caso, nunca serán únicas, ajenas a la interpretación. Este hecho, redundante en dibujantes que se mueven en el cómic al mismo tiempo que en la ilustración, suele provocar que el relato avance plagado de sensaciones que, a cada cuadro, cambien. Un proceso difícil de explicar y, desde luego, agotador en su construcción. En 'El Paraíso Perdido', el color es esencial y su empleo, muy cuidadoso. No se verán trazos precisos en apariencia, porque los contornos y desde luego las geometrías se producen al servicio de una historia que se mueve entre el delirio, la metáfora o la alegoría. Sin embargo, nada que ver con la improvisación. Los tiempos están sumamente controlados, así como los deseos, tal vez, de ocultar simpatías hacia personajes o conflictos. Y el negro, por supuesto, siempre presente como un martillo pilón, porque Milton no escribió un cuento, sino un ejercicio sobre el sufrimiento, entre otras cosas.

Editado en 2015, vuelve a ocupar un lugar importante en librerías, y debería hacerlo en muchas estanterías de casas que, por las circunstancias que fueren, hubieran olvidado esta obra. No se trata de leerla porque posea premios que, claro está, son importantes y procuran satisfacción, sino porque es Milton en boca de Pablo Auladell, y eso bien merece una reserva de tiempo para poder escuchar. Escuchar leyendo, a veces, se puede hacer. Según los artistas, según su intuición, trasladada a las acuarelas o tintas. No es que el Infierno, sea el de Milton o Dante, se signifique como un buen lugar; es que si el poeta es grande, hasta parece un buen lugar donde reinar.

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