Diario Vasco

Cuando la escuela apuesta por el títere

La visita de los centros escolares guipuzcoanos se ha convertido en habitual del festival de marionetas.
La visita de los centros escolares guipuzcoanos se ha convertido en habitual del festival de marionetas. / FOTOS IÑIGO ROYO
  • 2.756 alumnos de 34 colegios guipuzcoanos acudirán a las sesiones escolares de Titirijai

En una semana en pleno festival, el Topic abre las puertas a otros espacios hasta llegar a la calle, y el Titirijai se convierte en el lugar donde viven las marionetas y sueñan los niños (y adultos). La visita de los escolares guipuzcoanos es otro factor caracterizador de un festival que sigue poniendo de manifiesto aquello de que aunque los tiempos hayan cambiado, «el niño sigue siendo niño», y que a pesar de haber nacido en la era de internet todavía queda fascinado al ver un teatro de títeres en vivo.

Llegado el día, el plan está servido y su presencia se hace notar en las calles desde primera hora de la mañana. Nada más llegar a Tolosa, los alumnos se dirigen al teatro correspondiente y ven una representación. Después aprovechan para comer en uno de los parques públicos más cercanos, y por la tarde acuden a una segunda sesión, esta vez cambiando de escenario y de teatro. Esta semana el buen tiempo acompaña a las jornadas titiriteras, por lo que ha dejado improvisar a los profesores en busca de 'txokos' soleados por la localidad.

Ayer miércoles arrancaba el tercer día de las sesiones escolares. En total, 2.756 alumnos pertenecientes a 34 centros escolares del territorio acudirán a lo largo de toda esta semana al Titirijai, una cita cuyo objetivo principal es propiciar que la marioneta -o el teatro en un concepto más amplio- y el niño convivan durante una jornada.

No todos tienen tradición de acudir a una función de marionetas en sus casas, por lo que en el caso de algunos se convierte en un plan cultural que se limita únicamente al centro escolar.

Era la primera sesión de marionetas de Titirijai para muchos de ellos. Los alumnos de tercer curso de Primaria de La Salle Berrozpe de Andoain, acompañados de sus profesores, entre ellos Idoia Aizpurua, respondían a DV en la cola junto a sus setenta y tres alumnos, tres clases del curso en total, minutos antes de entrar a ver 'Solos'. Durante el día de ayer acudieron también la ikastola Laskorain de Tolosa y Uzturpe de Ibarra, la ikastola Haurtzaro de Oiartzun, La Salle de Beasain, Herri Ikastola de Orio, Txantxiku de Oñati, Juan XIII de Lizartza, y el instituto Oianguren de Ordizia.

«Para nosotros es el plan de todos los años. Como profesora, este es mi tercer año que acompaño a los alumnos, y como centro llevamos muchos más acudiendo. La visita no corresponde a una asignatura en concreto, es general. Nos parece una iniciativa diferente y muy interesante, y es por ello que seguimos viniendo cada año. Los alumnos saben que en este nuevo curso nos dirigimos al Titirijai y lo hacen muy a gusto», señalaba la profesora Aizpurua.

Ante la «errónea creencia de que al público infantil le gusta cualquier espectáculo de marionetas», comentan desde la organización, la «calidad del espectáculo entra en juego», pero en la variedad cada uno encuentra su gusto. En el caso de los más pequeños, varias profesoras de un centro escolar opinaban que «el idioma» dificulta la comprensión de la historia, pero todos los profesionales coinciden en que a pesar de la particularidad de cada una de ellas, por norma general, «son un acierto».

Silencio y música

Durante las cuatro sesiones escolares desarrolladas ayer, el silencio y la música se adueñaron de los teatros Leidor y Topic, y el lenguaje corporal y la interpretación de los titiriteros y sus personajes dejaron al descubierto en las dos obras presentadas las inocentes carcajadas y murmullos que su público realizaba en voz baja a medida que las historias iban avanzando.

La obra 'Solos' de la compañía Ymedio de Jaén planteaba un teatro de títeres sin apenas utilizar la palabra y una historia, que a pesar de su temática trágica, la solitaria vida de uno de tantos ancianos de hoy día, planteaba un «poético espectáculo para reírse de la vida». Durante su transcurso, hubo momentos para todo, incluso para el canto a ritmo de la música del grupo AC/DC.

La propuesta de los euskaldunes Pantzart con 'Kolorez kolore', en cambio, obra creada hace escasas siete semanas, era diferente y versaba sobre la creación de los colores haciendo uso del color blanco, el canto y un juego de sombras y colores con proyecciones.

Al término de las sesiones es habitual que los alumnos interactúen con los artistas y les formulen preguntas en torno a la obra, su forma de trabajar o los elementos decorativos del atrezo o el vestuario, pero los organizadores inciden en que lo más importante es trabajar y compartir lo visto después en el aula.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate