Diario Vasco

«La nostalgia me puede al recordar las primeras películas»

Hace unos días estuvo en Eibar. Fue a su pueblo natal para participar en la entrega de los premios de cortometrajes 'Asier Errasti'. El máximo galardón en su categoría lleva su nombre. ¿Le hace ilusión que en su pueblo le tengan tan presente?

Ese festival tiene diecisiete años. Participé en el primero de ellos y desde entonces, por cuestiones de trabajo, no había tenido oportunidad de volver. Hace ilusión que te tengan en cuenta. Me siento orgulloso porque es algo positivo, aunque soy bastante pudoroso y también me da cierto reparo.

Usted también comenzó con cortometrajes...

Sí, estoy muy contento porque el 1 de diciembre se van a volver a proyectar los cortos de la serie 'Ikuska' (1978-1984). La Filmoteca Vasca los ha restaurado, remasterizado. Ahí nos veremos las caras los veteranos después de tanto tiempo. El corto es la primera puerta que casi todos hemos atravesado para entrar en el mundo del cine. Los jóvenes tienen que estar muy satisfechos por que existan este tipo de eventos porque ahora se pueden hacer muchos cortos, pero lo importante es que se puedan ver. Yo, personalmente tengo que agradecer a Antxon Ezeiza que contara conmigo como director de fotografía de los 'Ikuska', que me dieron fuerza para seguir en esto. Es un pequeño escalón para tomar impulso para hacer cine largo.

Hace poco falleció Fernando Larruquet con quien usted a finales de los setenta y junto a otros cineastas, constituyeron una cooperativa para impulsar el cine vasco.

A él tengo que agradecer que me ayudó a pensar que podía dedicarme a esto. Yo estaba trabajando en otras cosas. Pasaron cerca de siete años desde que salí de la Escuela de Cine hasta que hice mi primer largometraje; fue una travesía del desierto. Fernando irrumpió en mi vida y me animó a hacer cine.

Estamos hablando de hace cuarenta años. ¿Cómo recuerda esa época?

Con mucha nostalgia, pero ahora estoy en otra circunstancia muy lejana de todo aquello. La nostalgia me puede cuando recuerdo esos años, las primeras películas en las que fui productor con Imanol Uribe, como 'La muerte de Mikel'. Imanol es otra de las personas a las que tengo que agradecer estar ahora aquí. Quiso contar conmigo para hacer una gran película, 'La fuga de Segovia', cuando podía haber optado por un profesional con más experiencia. Esas películas son las que impulsaron que yo siguiera con esto. Encontrarme con él fue una suerte. Al recordar todo esto estoy pensando en mi hijo, que necesita gente que le apoye y confíe en él. El hecho de hacer cine en tus inicios supone que alguien te dé confianza. A lo largo de mi carrera tengo mucho que agradecer. Ahora no estaría en Estados Unidos sin el éxito de 'Los otros' o 'Mar adentro' de Amenábar, o 'Vicky, Cristina, Barcelona' de Woody Allen, que allí fue una revolución y 'Hable con ella', de Pedro Almodóvar. Todas fueron una carta de presentación. Me recibieron con una gran generosidad. Y fíjate, 'Thor' es mi largometraje número 69.

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