Diario Vasco

«En películas como 'Thor' no puedes hacer un trabajo personalizado»

Después de un intenso año de trabajo, Javier Aguirresarobe descansa una temporada en Donostia.
Después de un intenso año de trabajo, Javier Aguirresarobe descansa una temporada en Donostia. / MIKEL FRAILE
  • Javier Aguirresarobe, Director de fotografía, El guipuzcoano ha estado seis meses en Australia rodando 'Thor 3. Ragnarok' y acaba de dar los últimos retoques a una nueva versión sobre 'La sonrisa etrusca'

Después de un intenso año de trabajo, Javier Aguirresarobe (Eibar, 1948) se ha tomado unas vacaciones y ha regresado a San Sebastián. Hace cerca de diez años se instaló en Los Ángeles y la decisión no ha podido ser más acertada. Prueba de ello es su último trabajo. Acaba de concluir en Australia la tercera película de la saga de Marvel dedicada en solitario al superhéroe Thor, proyecto en el que ha estado inmerso seis meses, con nueve semanas de preproducción y otras diecisiete de rodaje «con todos los medios a mi disposición que uno se pueda imaginar. Es una gran superproducción, nunca pensé que podría estar inmerso en un proyecto de semejante magnitud». Tras tantos años de carrera confiesa que sigue muy enamorado de su profesión y espera con el entusiasmo de un principiante nuevos proyectos internacionales.

- ¿Cómo ha sido entrar en el mundo Marvel y de las superproducciones a través de 'Thor 3. Ragnarok'?

- Una experiencia totalmente diferente a lo que había hecho hasta ahora. La experiencia se puede calificar como una rara combinación de satisfacción y frustración. Como director de fotografía uno sueña con hacer una trabajo personalizado y aquí ese no es el tema, todo lo contrario. Desapareces. Tu función es lograr una imagen técnicamente impecable, al servicio del director y de un personaje fundamental en la producción que es el supervisor de efectos especiales. La película no se termina hasta mucho tiempo después. No la ves. De todas formas estoy muy contento de haber sabido responder a esa exigencia técnica tan increíble. Pero por otra parte también estoy un poco frustrado porque en realidad no sabes muy bien dónde estás dentro de la película. Es algo complicado en filmes con un presupuesto que supera los doscientos millones de dólares y en las que hay tanto en juego. Pero como experiencia ha sido algo increíble. Ya solo viendo el reparto te mareas: Chris Hemsworth, Tom Hiddleston, Mark Ruffalo, Cate Blanchett, Idris Elba, Anthony Hopkins, Jeff Goldblum... ¡Tengo una ilusión por ver cómo ha quedado mi trabajo! La postproducción es complicadísima, de muchos meses. Espero que se estrene después del próximo verano.

- 'Thor' es una película de Marvel y Walt Disney, esta última compañía ya confió en usted como director de fotografía al encargarle la responsabilidad de la imagen en 'Hora decisiva'.

- Es un trabajo del que estoy súper orgulloso. Considero que es la mejor película de toda mi carrera y es una pena que no funcionara. Por qué, no lo sé. Puede que porque se tratara de un hecho real que sucedió en los años cincuenta con un rescate en alta mar. Fue un trabajo muy gratificante, con unos actores fantásticos como Chris Pine, Casey Affleck, Ben Foster y Eric Bana.

- También acaba de rodar una nueva versión de 'La sonrisa etrusca'

- Sí. El sábado de la semana pasada llegué a Eibar directo de Londres donde estaba dando los últimos retoques del color. Esta película es todo lo contrario de 'Thor'. Es pequeña y preciosa. Me siento muy orgulloso. Los actores son Brian Cox, Thora Birch, J.J. Feild, Treat Williams, Rosanna Arquette y Peter Coyote. Espero que se vea el año que viene, aunque nunca puedes poner la mano en el fuego porque al final en un estreno dependen muchos factores.

- ¿Puede ser esa la filosofía que rige su carrera, una película de grandes cifras y después otra que podría calificarse de independiente?

- La verdad es que no sabes lo que te va a pasar. No sabes cuál va a ser el próximo trabajo. Ahora hay uno que me gusta mucho, pero de momento solo soy un candidato entre varios nombres. En el mundo americano se funciona así. El proyecto es francamente bonito, pero no puedo adelantar nada. Después hay otro que sí voy a hacer sobre Adolf Eichmann, el teniente coronel de las SS nazi, que fue el responsable directo de la 'solución final' que transportaba a los deportados a los campos de concentración y a los campos de exterminio. Fue detenido por el Mossad en Buenos Aires y ajusticiado en Israel. La rodaré el próximo verano con un director joven, Chris Weitz -acaba de dirigir la esperada 'Star Wars Anthology: Rogue One'-, que es amigo mío. Me ha llamado para hacer 'The Man Who Captured Eichmann' y me hace mucha ilusión.

- Hace diez años que decidió trasladarse a Estados Unidos y se instaló en Los Ángeles. Comenzó la aventura americana a una edad en que la mayoría de la gente ya está pensando en la jubilación.

- En esta profesión es muy difícil retirarse. Pensar en la palabra jubilación en una actividad tan bonita y tan creativa como la mía considero que es un error. Espero seguir, aunque físicamente es un esfuerzo enorme y quizás en algún momento eso sea un problema, pero por ahora no lo veo. Pienso en el siguiente proyecto con una ilusión enorme, como si fuera un principiante.

- ¿Por qué optó por marcharse?

- En cierta forma tuve suerte. Aquí tenía una buena situación, pero coincidió con un cambio generacional impresionante, con nombres nuevos. En Estados Unidos a un director de fotografía le piden experiencia y seguridad en lo que hace. Nada de aventuras. Marvel solo pide garantía. Ahora, en la era digital, haces una película de una forma y acaba siendo otra.

- ¿También puede ser por la repercusión que tienen esas películas?

- Por supuesto. A la típica pregunta que me suelen hacer de por qué hago cine, hay muchas respuestas, pero para mí la principal es que me gusta que los filmes en los que trabajo se vean y sean conocidos. Ahora estamos en un momento muy complicado porque es cuando menos gente va al cine, pero cuando más cine se ve, aunque muchas películas se quedan en el cajón. La próxima revolución va a ir por ahí, por dónde veremos el cine.

- Parece que ha llegado a Donostia huyendo de la elección de Donald Trump como presidente.

- Por el trabajo tan intenso que ha supuesto 'Thor', en los últimos meses no he estado un tiempo seguido en Estados Unidos y me he perdido gran parte de la batalla. Parece que las cosas no van a ir por el camino que muchos desearíamos. De todas formas Los Ángeles, donde vivo, San Francisco... en definitiva California, lo mismo que Boston, por ejemplo, tienen poco que ver con la América profunda que es la que le ha apoyado. Veremos por dónde va su actuación.

- Ahora muchos directores han encontrado en las series de televisión un nuevo campo. Usted hizo hace varios años un piloto para una serie de HBO, 'Quarry', que finalmente no tuvo continuidad. ¿No le tienta participar en una?

- No es un tema que en principio me atraiga. Con todo el respeto a la televisión, prefiero el cine largo. Hay productos muy serios como 'Juego de Tronos', pero no me decido. Tampoco digo que nunca haré una.

- ¿Tiene algún proyecto en España?

- No. Me han llamado para alguna cosa, pero ya que me he entregado al mundo americano sigo en él. Cuando digo americano no quiero decir Hollywood, que es otra historia, las grandes películas de los estudios. Es una palabra muy grande.

- ¿Y tiene vinculación con lo que se está haciendo aquí?

- No, la verdad es que estoy muy despistado y es una pena. El otro día estuve con el director del Festival de Cine, José Luis Rebordinos, y me comentó que estaba maravillado con el cine que se está haciendo en el País Vasco y que para el año que viene habrá estrenos muy buenos. La verdad es que todo me resulta tremendamente novedoso. Ahora, que voy a estar una temporada aquí de vacaciones, espero ponerme al día.

- El pasado Festival de Cine se estrenó 'Kalebegiak', un filme colectivo con cortos realizados por equipos guipuzcoanos de todas las generaciones. ¿Desde Donostia 2016 le llamaron para participar en alguno de ellos?

- Sí, me propusieron participar y les tengo que agradecer que se acordaran de mí, pero en el último momento me tuve que ir a Australia. Me hubiera encantado. A ver si estos días tengo opción de ver la película. De la propuesta de la que me hablaron se desprende que bastantes de los cortos tenían un marcado contenido social, respondiendo a la preocupación que existe en la calle porque la situación está complicada.

- ¿Desde la distancia ha seguido la Capitalidad Cultural?

- Sí, claro. Aunque estés en la otra parte del mundo gracias a internet siempre llegas a las páginas de EL DIARIO VASCO y te enteras de lo que pasa en tu ciudad. Creo que está funcionado muy bien. Por lo que a mí me toca, desde que estoy aquí he sido testigo de los encuentros literarios, he estado en la Filmoteca Vasca...

- ¿Así que conoce Tabakalera?

- Me ha impactado rotundamente. Es un edificio impresionante y un proyecto magnífico. Es el eje de una nueva actitud cultural en esta ciudad. Por lo que he visto tiene una actividad muy intensa. Tampoco nos podemos olvidar del Festival de Cine. En los últimos años ha resurgido y si muere será de éxito. ¡Cómo lo sigue la gente! En el poco tiempo que llevo ahora en Donostia me ha dado la impresión de que culturalmente no se puede llegar a todo, hay un montón de cosas de las que disfrutar. Estoy encantado y sorprendido.

- Pues en Tabakalera hay un proyecto para que el curso que viene comience a funcionar una escuela de cine.

--No lo sabía. Si pudiera, estaría dispuesto a colaborar. Por supuesto que sí. Los chavales de ahora tienen que estar muy formados porque hay mucha competencia. Lo veo por mi hijo que también está en Los Ángeles intentado salir adelante y poco a poco lo está consiguiendo.

Recibe nuestras newsletters en tu email

Apúntate