Diario Vasco

Un abanico de visiones de San Sebastián

La galerista Cristina de la Fuente posa en el interior de Arteko, la sala que gestiona en Gros y que cumple veinte años de existencia con una exposición colectiva.
La galerista Cristina de la Fuente posa en el interior de Arteko, la sala que gestiona en Gros y que cumple veinte años de existencia con una exposición colectiva. / MICHELENA
  • La galería Arteko celebra sus veinte años de historia con una muestra colectiva sobre Donostia

  • La periodista Cristina de la Fuente cambió Radio Vaticano por el arte. Tras casi 200 exposiciones mantiene su apuesta por los nuevos artistas y la atención a los clásicos

«La vida te lleva a veces a situaciones que nunca imaginaste», reflexiona hoy la periodista Cristina de la Fuente al celebrar los veinte años de Arteko, una de las contadas galerías de arte que sobrevive en San Sebastián. Una exposición con 'visiones de Donostia' de diferentes artistas conmemora el veinte aniversario de una aventura cultural que continúa en el enrevesado y seductor local de Gros, un espacio de aire neoyorquino cruzado con las esencias del barrio.

Cristina de la Fuente quería ser actriz, pero estudió Periodismo. Comenzó como becaria en este mismo periódico y luego pasó ocho años en Roma en Radio Vaticano. Allí conoció al artista japonés Nori Ushijima y allí nació el primer hijo de la pareja. «Ser en Italia una pareja de extranjeros con un hijo era duro, muy duro, así que nos volvimos a San Sebastián», rememora.

Tras varios trabajos Cristina de la Fuente se embarcó en el arte. «Fue muy importante un primer mercadillo de arte en papel que montamos en el hotel Orly en la Navidad de 1995, porque sentó las bases de lo que sería el proyecto». En junio de 1996 nació en otra zona de Gros la galería Art.co, rebautizada como Arteko al poco tiempo. Y en 2006 llegó el traslado a la calle Iparraguirre a este local de suelo industrial, acero cortén y un feliz caos de obras artísticas en su interior.

Tarea «difícil y apasionante»

¿Un balance? «Han sido veinte años difíciles y apasionantes. Difíciles porque el mundo del arte es complicado, y más ahora, cuando están cambiando los mercados y las formas de relacionarse de los artistas con el público. Pero apasionantes porque me encanta trabajar con los creadores. Llevar una galería así me permite, y me obliga, a ser comisaria de las exposiciones, jefe de prensa, diseñadora o encargada... Esta es mi vida y la disfruto».

Arteko siempre ha apostado por los nuevos artistas, «aunque hemos conjugado esa línea con la atención a creadores consagrados, porque me apetecía y porque eso te permite subsistir en el mercado». En las más de 170 exposiciones celebradas a lo largo de estas dos décadas hay nombres como Chillida, Nagel, Barceló, el fotógrafo coreano Yoo Miung Duck o Giger, dibujante de la película 'Alien', pero también una implicación directa de la galería en la ciudad.

«Siempre hemos querido involucrarnos en la agenda cultural guipuzcoana», explica Cristina de la Fuente. «Hicimos exposiciones relacionadas con los festivales de cine y de jazz, con el hipódromo, la gastronomía y el arte o el Aquarium. Y desde muy pronto empezamos con las colectivas sobre San Sebastián. Por eso queremos celebrar los veinte años de la galería con una recopilación de las 'visiones de San Sebastián'».

La muestra, tan curiosa como variada, fue inaugurada hace unos días y permanecerá abierta hasta el 5 de enero. En uno de los escaparates recibe al visitante un gran San Sebastián asaeteado en Ulía con la ciudad al fondo, obra del japonés Ushijima. Pero hay variedad de temas, estilos y tratamientos. Sorprende la obra de Santiago Font, una vista de la bahía de 360 grados que va 'pasando' por el marco gracias a un pequeño motor. El donostiarra Roskow presenta una gran adaptación del 'juego de la oca' a la idiosincrasia donostiarra. Y el fotógrafo Montxo Trullos recupera una vieja imagen de 1984, una foto de Mirlo, personaje de la ciudad, saltando en Ondarreta. La exposición también recoge las fotos tomadas por Trullos durante el rodaje de 'Kalebegiak', la película de Donostia 2016, así como los dibujos de Isabel Herguera e Izibene Oñederra que dieron pie al corto de animación 'Kutxa Beltza', integrado en ese filme colectivo.

La huella de Buñuel

Piezas ya clásicas de Eduardo Chillida Belzunce o Raúl Urrutikoetxea conviven con los experimentos tecnológicos de Jaime de los Ríos o la mirada acuosa del italiano Osvaldo Sabene sobre la cotidianeidad de las calles. Esperanza Zabala incluye una 'pin up' donostiarra con estética de Chillida al fondo, y también hay cuadros de Dora Salazar, Ibon Gurrutxaga, Diego Matxinbarrena, Paco Aguilar o Joxan Iza, entre otros.

El arquitecto Miguel Rotaeche aporta imágenes surrealistas, con vacas en La Concha y ovejas en el 'marco incomparable', que llevan el significativo título de 'no olvidarse de Buñuel'.

Es una suma de visiones, «una ruta artística por la ciudad para despedir Donostia 2016», como dice la propia De la Fuente, una galerista que constata que su trabajo «va por libre», sin apoyos institucionales.

¿Y cuando concluya el veinte aniversario? ¿Cómo es el futuro de una galería de arte en una ciudad como San Sebastián? «Tengo energía y proyectos para rato», subraya. «Está cambiando el mercado, pero hay fórmulas para mantener el contacto entre artistas y compradores e idear nuevas vías», remata Cristina de la Fuente. De momento celebra su cumpleaños.

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