Diario Vasco

‘Kalebegiak’ vista por sí misma

Fotograma del cortometraje ‘Kresala’, de Ekain Irigoien, uno de los directores noveles que ha trabajado en ‘Kalebegiak’.
Fotograma del cortometraje ‘Kresala’, de Ekain Irigoien, uno de los directores noveles que ha trabajado en ‘Kalebegiak’. / DSS2016
  • Tras su estreno en el Velódromo durante la reciente edición del Zinemaldia, la película de la Capitalidad llegó el viernes a las salas de cine

  • Los directores de los doce cortometrajes valoran la diversidad de miradas que ofrece el filme

Tras su estreno en la pasada edición del Zinemaldia, ‘Kalebegiak’, la película de la Capitalidad Cultural Donostia 2016 en la que quince directores ofrecen su visión de la ciudad a través de catorce largometrajes, llegó el pasado viernes a las salas comerciales. En este reportaje, los realizadores ofrecen por primera vez su visión de una película que reúne a tres generaciones de cineastas vascos. Y, como no podía ser de otra forma, hay consenso en que la pluralidad de miradas sobre la ciudad es el principal valor de la cinta.

Telmo Esnal, director cortometraje ‘Iraila’

1. Creo que la película ofrece una mirada diversa de la ciudad. El mar es uno de los principales protagonistas de la película y creo que no podría ser de otra manera. Es curioso ver cómo cada uno juega con esa postal de manera diferente, contando historias muy distintas y en su mayoría poco complacientes con la propia ciudad y sus gentes.

2. Lo que más me sorprende es la variedad y la agilidad con la que se van sucediendo los cortos a lo largo del metraje. Creo que todas las historias tienen un buen nivel técnico y cada espectador encontrará al menos una película de su gusto. Unas le sacudirán, otras le harán reír, otras le harán soñar, otras le podrán enfadar, otras incluso le llegarán a ruborizar… Esa es una de las virtudes de la película.

Borja Cobeaga, director cortometraje ‘Bidexka’

1. Creo que da una imagen moderna. Para lo bueno y para lo malo, porque también expone problemas de la modernidad como el documental de Imanol Uribe o el narcisismo del corto de Koldo Almandoz. No hay necesidad de enseñar la ciudad sino de mostrar aspectos menos conocidos o más irónicos. Vamos, que esa modernidad la veo en que no es en absoluto un publirreportaje turístico de Donostia. Podría haberlo sido, sólo hay que pensar en ‘Vicky Cristina Barcelona’, por ejemplo.

2. La diversidad. Ver en una única peli documentales, animación, comedias, thrillers, cine fantástico. Eso es lo bueno de una peli así, que el público puede disfrutar de un montón de cosas diferentes.

Gracia Querejeta, directora cortometraje ‘Txintxorro’ 

1. Una imagen menos idílica de lo que tal vez cabría esperar teniendo en cuenta la belleza de Donosti. ‘Kalebegiak’ muestra una Donosti diversa, amable y también dura.

2. Precisamente su diversidad. En poco más de hora y media caben fórmulas e imágenes muy distintas.

Daniel Calparsoro, director cortometraje ‘Testimonio’

1. Una imagen kaleidoscópica y emocional que logra transmitir sensaciones muy donostiarras y auténticas.

2. Lo que más me atrae de Kalebegiak es lo bien que funciona la fusión de miradas, y cómo a través de estas se logra un retrato sólido y único de San Sebastián.

Koldo Almandoz, director cortometraje ‘Narciso’

1. La de una ciudad que por una parte se quiere y se recrea en su belleza pero que por otra parte tiene también capacidad de autocrítica.

2. Respecto a las distintas partes de la película, como a todo el mundo hay algunas partes que me gustan más que otras. Pero para mí lo más interesante ha sido el proceso. Alrededor de 500 personas involucradas de una u otra manera en los distintos rodajes y fases del proceso de creación de la película son para mí uno de los activos más importantes de ‘Kalebegiak’.

Iñaki Camacho, director cortometraje ‘Puntu Itsua’

1. Aunque los tema que se tratan y los lugares en los que se desarrollan las diferentes historias son variados, es posible que el mar esté muy presente en la película. Es una ciudad que mira al mar y éste tiene una gran influencia en la gente que vive aquí y, por tanto, en sus vidas e historias.

2. Creo que cada espectador encontrará el corto que más le llegue o le divierta. Hay para todos los gustos. La sensación al ver la película completa es que se hace muy ágil a pesar de ser doce cortos.

Ekain Irigoien, director cortometraje ‘Kresala’

1. La película muestra diferentes aspectos de la ciudad. De hecho, cada corto apunta a un objetivo distinto, con un propósito diferente y con un estilo narrativo particular. Por lo tanto, es difícil definir la imagen que da la película sobre San Sebastián. Ocurre que la imagen idílica que puede plantearse en uno de los cortos, lo desmonte el siguiente, o al revés. Creo que ahí está la virtud de esta película, en ese abanico de diferentes ideas, imágenes y pequeños relatos que llega a plantear sobre la ciudad.

2. Como he dicho anteriormente, creo que la virtud de la película consiste en ese abanico de diferentes ideas, imágenes, pequeñas historias e, incluso, en esa mezcla de estilos que convierte la película en una pequeña montaña rusa que nos va llevando de un personaje a otro.

Imanol Uribe, director cortometraje ‘La Casa del Frío’

1. Ofrece una imagen caleidoscópica muy acorde con las diferentes sensibilidades de sus directores.

2. Precisamente esa variedad de miradas.

María Elorza y Maider Fernández, directoras cortometraje ‘La Chica de la Luz’

1. María: No ofrece una imagen única, sino que se presentan distintas lecturas de la ciudad. Algunas miradas son amables, pero también hay momentos para el extrañamiento o la ironía. En este sentido, se pueden encontrar distintas relaciones internas o filiaciones entre unas partes y otras de la película.

2. Maider: Consideramos que la película Kalebegiak alberga muchos estilos cinematográficos, y la forma en la que se relacionan en la película es interesante. Creemos que cada espectadora o espectador puede encontrar su película particular a través del conjunto, y obtener una mirada singular y propia sobre Donosti.

Luiso Berdejo, director cortometraje ‘Los Angeles Observer’

1. La primera palabra que me viene a la cabeza es diversidad. La mayoría de los cortometrajes no hablan tanto de la ciudad de San Sebastián en sí como que cuentan historias que de alguna manera están relacionadas con ella, por lo que ‘Kalebegiak’ termina siendo una muestra de cómo un grupo de cineastas de Donosti nos relacionamos con nuestra ciudad más que una imagen de la misma que le pudiera servir a alguien foráneo para conocernos.

2. La libertad que se desprende del proyecto y la sensación de que los directores creativos, Jorge Gil y Michel Gaztambide han permitido que cada cineasta se exprese como ha sentido que debía hacerlo. Esa libertad y esas ganas de ser libres es a mi parecer lo que mejor define la película y, si miramos hacia nuestra propia historia, una de las cualidades que mejor define a sus ciudadanos.

Isabel Herguera, directora cortometraje ‘Kutxa Beltza’

1. Me gustó la honestidad con la que los distintos autores retratan Donosti desde la idealización más romántica hasta un recorrido doloroso por sus cloacas. Kalebegiak desarrolla una poética que establece un dialogo sobre todo con los habitantes de la ciudad. La película está impregnada de un imaginario que en muchos de los casos tiene su origen en recuerdos de la infancia de sus autores que dejan una huella en todas las historias. La intensidad de cada ruido y de cada imagen reflejan la actitud de sus autores: llevar a cabo una representación franca y sin retórica de Donosti.

2. Sentí un gran placer al ver mi ciudad a través de distintos ojos.

Julio Medem, director cortometraje ‘La Ballena Real’

1. En una ciudad en la que la belleza es uno de sus mejores dotes, veo que la película va más allá; por allá me refiero a que se salta la belleza y se va hacia el interior, se queda en los rincones y en los sitios menos visibles, que son en general pequeños, y hasta feos; yo al verla he descubierto aspectos que no conocía, con lo que tiene también algo de revelador. Tengo que reconocer (sin especial vergüenza ni orgullo) que la mía, ‘La Ballena Real’, es la única que no se ha saltado la belleza sino que se la ha quedado, casi como materia prima potenciada además por el encanto de lo antiguo, pero sé que también accede a rincones no conocidos, inesperados.

2. Que sea tan variopinta, que tenga verdaderamente 12 miradas, que cada historia tenga su personalidad, su derecho a existir destacándose siempre por alguna razón propia de las demás. También admiro con cierta sorpresa del alto nivel de las doce historias, de su lenguaje, cómo consiguen lo que se proponen. Hay mucho cine aquí dentro. ‘Kalebegiak’ es una gran película sobre Donosti.

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